Radios Escolares

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Día 321

Autora: Fiorella Scheiting. EES N°8, San Martín

Creado: 26/05/2021 | Actualizado: 16/11/2021

Solo salgo para pasear a Clavis, que 24/7 ladra a quien pase. En casa no lo aguantan más.

-Sacá al perro- me ordenaron. Y tuve que ir.

Caminamos por Malvinas hasta la plaza de la estación y volvemos por la avenida, hasta Ayacucho. Es la rutina de siempre. Pero se ven unos nubarrones, así que nos apuramos. A unas cuadras se levanta un ventarrón, y me topo con un trapo rojo. Me distraigo con su zarandeo y escucho que algo cruje, aunque no hay nadie. El paño sobrevuela y se desploma en la calle. Peleo con Vis para acercarme y cuando me agacho empieza a abrirse el piso. Clavis comienza a levitar y ascienden franjas de tierra que llegan al cielo dividiéndose con un trazo luminoso. Mi cuerpo se estampa contra una placa transparente, que me traga de a poco. No logro moverme y todo se oscurece.

-¡Llamaos al comandante! ¡Unitarios a la vista!- me despiertan vociferando - ¡Arriba! ¿Ainda usted tieso con este tormentón?

-¿Ende tiré el uniforme? ¡Se me voló la divisa!-digo, tratando de entender.

-¡Por el socavón, a la casa!- gritan. Escucho un portazo y Vis ladra. Logro verlos y uno se acerca.

-¡Perro que ladra no muerde! ¡Estaba tendido con la divisa! –toma la tela y siguen.

Luego resuenan golpes en clave y uno avisa:

-¡Don Rosas, lo llaman del cuartel! ¡Vienen los Unitarios!

No escucho la conversación solo el grito de ¡Viva la Confederación Argentina! y a todos repitiendo lo mismo al unísono.

De pronto, el arengador me ordena:

-¡Firme soldado! ¡Llevad el uniforme! ¿Acaso no sois del cuartel?- y luego dirigiéndose a los demás:

-¡Despabiladlo para la batalla que no es de fiar el soldado a medio pelo! ¿Y la bestia?- interroga al descubrir a Vis.

-¡No, Vis! – grito mientras me agarran

Y esas tres letras fueron suficientes para que conjeturen.

-¡Es Purvis, la bestia del loco traidor! ¡Es un soplón Unitario!- alcanzo a oír en medio de los disparos.-Escapad por los túneles! ¡Desertores, matadlo

Al sonido de una explosión siento que me sueltan. Despierto por la lluvia. Ya no escucho ladridos.