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10 de noviembre, un día para celebrar las tradiciones

Propuesta pedagógico-didáctica para trabajar el Día de la Tradición con estudiantes de Nivel Secundario.

Creado: 7 noviembre, 2022 | Actualizado: 19 de diciembre, 2022

Cada 10 de noviembre se celebra en nuestro país el “Día de la Tradición” para recordar a José Rafael Hernández, político, militar, intelectual, poeta y escritor, nacido ese mismo día en 1834. Hernández fue el autor de “El gaucho Martín Fierro”, un poema gauchesco escrito en versos en 1872. Junto a su continuación “La vuelta del Martín Fierro” publicada unos años después, en 1879, estos textos constituyen obras claves de la literatura argentina, traducidos a diversos idiomas. 

Esta efeméride fue incorporada al calendario oficial el 9 de agosto de 1939 para conmemorar las tradiciones gauchas en la provincia de Buenos Aires, ampliándose a todo el territorio nacional con la sanción de la Ley Nacional N° 21.154 de 1975, en la cual se declaró, además, a la localidad bonaerense de San Martín, lugar de nacimiento del escritor, como Ciudad de la Tradición. 

En la actualidad, según el calendario escolar de la provincia de Buenos Aires, a través de esta fecha se busca “Promover el aprecio por nuestro pasado histórico y valorar la vigencia de nuestras tradiciones apuntando al rescate de nuestra identidad cultural, nacional y popular.”

Ahora bien, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de tradiciones?  

Tradición(es), en plural

La palabra “tradición” deriva del latín “traditio” y del verbo “tradere”, que significa “transmitir o entregar” y que podríamos traducir como aquel legado cultural que cada generación transmite a la siguiente en una constante renovación. Es decir, la tradición se crea y recrea, se renueva y resignifica a través del tiempo, está en permanente cambio y se manifiesta cotidianamente en todas aquellas experiencias, ideas, prácticas sociales y culturales que conforman y construyen, a su vez, las identidades colectivas de las sociedades. En este sentido, resulta más apropiado hablar de tradiciones en plural, y no de una sola tradición. 

Reflexionar en las aulas acerca de la construcción, la confluencia, la permanencia y el cambio de ciertas tradiciones locales, regionales o nacionales supone una conversación intergeneracional que articula el pasado, el presente y el futuro y nos fortalece como una sociedad plural. 

Esta efeméride es una oportunidad para conocer la vida, obra y legado de José Rafael Hernández y para poner en valor nuestras tradiciones culturales. 

Vida y obra de José Rafael Hernández. Su legado para pensar en las tradiciones

Se propone conocer al autor y su obra y cómo ésta se ha transformado en un legado cultural que permite en la actualidad poner en valor las tradiciones. 

Además de su tarea como poeta y escritor, José Rafael Hernández desarrolló una intensa actividad política a partir de 1850 y hasta su muerte en 1886, una faceta de su vida menos conocida que podría permitir estudiar y conocer el complejo contexto político de la segunda mitad del siglo XIX caracterizado por las disputas y los desacuerdos entre Buenos Aires y el resto de las provincias del territorio para lograr la unificación del mismo en un proyecto político nacional y federal. José Hernández participó activamente en tales conflictos desde sus diferentes roles, como funcionario provincial y como intelectual escritor.  

Por otro lado, su obra literaria puede ser analizada en un doble sentido. Primero, como el producto cultural de un determinado tiempo y lugar que posibilita conocer el contexto social e intelectual en el que se produjo y circuló, además de su legado para la actualidad. Y segundo, a partir de su contenido que permite conocer cómo era la forma de vida de los gauchos en la campaña bonaerense durante el siglo XIX, sus tradiciones, su relación con el ambiente y con el naciente Estado-nación. 

Al respecto, es interesante problematizar algunos estereotipos muy instalados sobre los gauchos y la campaña. Los primeros interpretados durante mucho tiempo como personajes ociosos, mientras que del espacio bonaerense se construyó un imaginario de lugar desolado y estéril. Por el contrario, los habitantes de la campaña tuvieron un rol muy importante en el desarrollo productivo de la región basado en la caza del ganado cimarrón, su cría o comercialización. Fueron productores autosuficientes que contribuyeron en la transformación social y productiva del territorio en el contexto de consolidación del Estado moderno. 

Actividad 1: trabajar con biografías 

Una vez que las y los docentes presenten el tema en el marco de la efeméride del 10 de noviembre, se propone a las y los estudiantes conocer la vida de José Rafael Hernández a través de la lectura y el análisis comparativo de biografías. Aunque las y los docentes pueden ampliar la búsqueda y selección en diferentes formatos, en esta oportunidad se presentan dos, una semblanza escrita por un investigador contemporáneo y una selección de fragmentos de la biografía escrita luego de su muerte, por su propio hermano.

Retrato de José R. Hernández, por Genaro Pérez (1887). Imagen tomada del Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson.

En principio, se pueden proponer prácticas de lectura individuales y silenciosas o grupales y en voz alta, más o menos comentadas entre docentes y estudiantes, para conocer de qué nos hablan estos textos. 

A continuación, se puede promover un análisis más profundo a través de las siguientes preguntas focalizadas:

  • ¿Quiénes son sus autores y cuándo fueron escritas ambas biografías? 
  • ¿Qué aspectos de la vida de José Rafael Hernández se destacan en cada biografía?
  • ¿Encuentran en las biografías juicios de valor o interpretaciones personales de los autores?
  • ¿Consideran que ambas biografías se complementan en la información que aportan o, por el contrario, se contradicen? ¿Por qué? 
  • ¿Qué hechos y procesos históricos atravesaron la vida de José Rafael Hernández?
  • ¿Sobre cuáles de ellos les resulta necesario buscar información para conocer qué sucedió?

Respecto a estos dos últimos interrogantes, las y los docentes pueden orientar a sus estudiantes en la elaboración de una línea de tiempo de doble registro. Por un lado, acontecimientos y procesos histórico-políticos que se articulen; por otro, con aquellos acontecimientos de la vida personal de José Hernández. De este modo, se promueve la reflexión sobre la relación e influencia recíproca entre la vida de todas las personas y su contexto.  

Primera biografía de José R. Hernández (selección de fragmentos)

Autor: Mariano Bond, Licenciado en paleontología (UNLP-CONICET)

José Rafael Hernández nació en la chacra de Perdriel (Partido de San Martín, Provincia de Buenos Aires), el 10 de Noviembre de 1834. Hijo de Rafael Pedro Pascual Hernández e Isabel Pueyrredón. Como su padre trabajaba en establecimientos rurales, José Hernández con sus hermanos (Magdalena y Rafael) fueron a vivir con su abuelo José Gregorio Hernández en Barracas. En 1843 fallece su madre, y el abuelo envía a José con su padre al sur de la provincia de Buenos Aires. Entre 1846 y 1852, realiza vida de campo y tareas rurales compenetrándose profundamente con la vida del gaucho, idiosincrasia y ambiente, coincidiendo ese momento con el gobierno de Don Juan Manuel de Rosas. Caído Rosas, José Hernández se involucra en política, primero por parentesco y amistad con los principales cabecillas porteños se pone del lado de Buenos Aires contra la Confederación y Urquiza, actuando como oficial en San Gregorio y el Tala (1853 y 1854). En 1854 Buenos Aires se separa de la Confederación; sin embargo, a partir de 1856 José se acerca al grupo de porteños conciliadores con la Confederación y el gobierno de Paraná. En el año de 1857, en medio de las tareas rurales su padre fallece alcanzado por un rayo, por otra parte la situación en Buenos Aires se complica para los porteños partidarios de la unión nacional, por lo que muchos emigran a Paraná, la capital de la Confederación. En 1858 Hernández se encuentra en dicha ciudad como empleado de comercio, luego en Contaduría Nacional y en 1859 taquígrafo en el Senado de la Confederación. Paraná, ciudad capital, tiene un auge notable comercial e intelectual. […] Un Club Socialista Argentino en 1859 (frecuentado entre otros por Lucio V. Mansilla, José Hernández, etc.) posee una gran biblioteca suscripta a periódicos europeos y norteamericanos. […]

Este ambiente es importante para el fermento político e intelectual de Hernández ya que si bien tuvo un adiestramiento escolar precario, fue una persona culta en el sentido amplio y no universitario. José Hernández era un gran lector informado ampliamente en los temas que debía saber y que supo conocer a fondo. Los artículos periodísticos y los debates parlamentarios lo muestran sobradamente capacitado en los temas a tratar. Combate en Cepeda (1859), es secretario del general Juan Esteban Pedernera, Presidente interino de la Confederación (1860), interviene en Pavón y Cañada de Gómez (1861) obteniendo el rango de Sargento Mayor del Ejército. A la vez dirige y escribe en el periódico El Nacional Argentino de Paraná, publica la Vida del Chacho (1863). En ese año en Paraná se casa con Carolina Rosa González del Solar (1839-1895) con quien tuvo 9 hijos (7 mujeres y 2 hombres). […] En estos años la vida de José Hernández toma un camino vertiginoso, como si apurara su tiempo por vivir: se traslada a Rosario, en 1865 intenta incorporarse a los defensores de Paysandú (Uruguay), en donde está su hermano Rafael pero herido en la pierna no lo consigue. En Abril de 1865 las tropas paraguayas invaden Corrientes y comienza la guerra de la Triple Alianza con Paraguay contra Brasil, Uruguay y Argentina (1865-1870), guerra ante la que Hernández tendrá una postura crítica. De 1866 a 1868 ocupa varios cargos en el gobierno de la Provincia de Corrientes, actuando también como educador; edita el diario El Eco de Corrientes. Entre 1869 y 1870 se traslada a Buenos Aires donde funda el diario El Río de la Plata, y se convierte en asesor político del caudillo Ricardo López Jordán, participando en la batalla de Ñaembé (Corrientes). Derrotados por las tropas nacionales los jordanistas, entre ellos Hernández, deben emigrar al Brasil. En 1872 vuelve a Buenos Aires, donde entre otras cosas publicó “El gaucho Martín Fierro”.

Curiosamente, el manuscrito del “Martín Fierro“, parte o su totalidad, fue escrito en el Hotel Argentino, frente a la plaza de Mayo, calle por medio del viejo edificio del Aires, dirigido por Moreno desde el 1°de Agosto de 1878 hasta su traslado a la nueva ciudad de La Plata en Julio de 1884.

Mientras tanto José Hernández entre Montevideo y Buenos Aires, colabora en varios diarios (por ejemplo “La Patria” con los seudónimos de “un patagón” y “polilla”); también funda el periódico “Bicho Colorado”. En 1879 publica “La vuelta de Martín Fierro” y es elegido diputado por la legislatura de Buenos Aires. En 1880 defiende la federalización de Buenos Aires. Entre sus opositores está Don Leandro N. Alem quien no está de acuerdo con la pérdida de la capital provincial y en sus discursos predice muchos de los sucesos negativos que le acarrearán a la provincia de Buenos Aires la pérdida de su histórica Capital. Hernández cree que esa pérdida será un precio a pagar por la provincia a fin de lograr la tan postergada unidad nacional. En 1881 es electo Senador por la provincia de Buenos Aires (1881 a 1886, reelecto en 1885) y en 1882 impulsa el nombre de La Plata para la nueva capital provincial, participando activamente en su fundación (19 de noviembre de 1882). Además de Senador provincial, se ocupa de otros asuntos como por ejemplo Vocal en el Consejo Nacional de Educación. En 1884, compra una quinta en Belgrano (todavía una localidad de la provincia de Buenos Aires, recién federalizada en 1887). Realiza una serie de misiones para el Dr. Dardo Rocha y el 21 de Octubre de 1886 fallece en su quinta de Belgrano. Sus últimas palabras fueron “Buenos Aires, Buenos Aires”, llevando presente la ciudad que tanto había influido en su vida defendiéndola y combatiéndola y tal vez recordando el vaticinio de Alem sobre el destino que iba a sufrir la ciudad al verse demediada de su territorio.

Tomado de: Bond, M. (2019) Un sueldo digno para un naturalista argentino: el senador “Martín Fierro” y la Paleontología. En Revista Museo, N° 31 (pp.19-26). UNLP. Recuperado en noviembre de 2022.

Segunda biografía de José R. Hernández (selección de fragmentos)

Autor: Rafael Hernández, hermano de José, publicada con posterioridad a su fallecimiento.

[…] José Hernández, popularmente conocido por Martín Fierro, pues como decía él mismo, era ese un hijo que había dado nombre a su padre, nació en Buenos Aires el 10 de noviembre de 1834, descendiendo por línea paterna de distinguido abolengo español y por la materna de tronco americano formado en 1769 por una hija del emigrado irlandés O’Doggan nacida en el país, unida en matrimonio con el francés Pueyrredón.

Esta es la familia de patricios de donde salió don Juan Martín Pueyrredón, el primero que acaudilló la caballería gaucha iniciándola en la pelea, en el «Caserío de Pedriel» (hoy chacra Pueyrredón, en el partido San Martín) contra el general inglés Berresford y llegó a General y Director Supremo de las Provincias Unidas, compartiendo con San Martín la empresa colosal de la campaña de Chile. Tres hermanos más de don Juan Martín llamados José Cipriano (abuelo de Hernández), Diego y Juan Andrés Pueyrredón, actuaron con él y se distinguieron en la Reconquista y Defensa de Buenos Aires en 1806 y 1807.

[…]

Por la línea paterna era sobrino de los coroneles de la Independencia Eugenio, y Juan José Hernández, que el año 1831 plantó el primer campamento cristiano en Choele-Choel, ostentaba los cordones de Ituzaingó y murió mandando las infanterías de Rosas en Caseros.

[…]

Educose Hernández en el colegio del señor Pedro Sánchez (que vive aún), muy acreditado en su época, distinguiéndose por su percepción rápida y prodigiosa memoria. Desde niño fue inclinado a la poesía, más sus afanes escolares le produjeron una afección pectoral que le obligó a salir al campo, donde en alta escala trabajaba su señor padre, gozando de renombre en el paisanaje Surero, por sus grandes empresas en volteadas de haciendas alzadas de los campos de don Felipe Piñeyro, Calixto Moujan, Pedro Vela, Escribano, Casares, Alzaga, Llavallol, etc., de donde enviaba decenas de miles para los saladeros de Cambaceres, de Panthou y otros.

Allá, en «Camarones» y en «Laguna de los Padres» se hizo gaucho, aprendió a jinetear, tomó parte en varios entreveros, rechazando malones de los indios Pampas, asistió a las volteadas y presenció aquellos grandes trabajos que su padre ejecutaba, y de que hoy no se tiene idea. Esta es la base de los profundos conocimientos de la vida gaucha y su amor al paisano que desplegó en todos sus actos. Ved ahí, por ambas líneas, el génesis patriótico y gauchesco fundido en Martín Fierro.

[…]

En las actividades de su vida y merced a su poderosa organización intelectual, guiaba su mente por distintos rumbos, sin distracción ni confusiones y así fue sucesiva y a veces juntamente: Contador, taquígrafo, guerrero, revolucionario, legislador, miembro del Concejo Nacional de Educación (SIC), Consejero del Monte de Piedad, del Banco Hipotecario, protector de las industrias, estanciero, periodista, orador y poeta -hombre de espada y de pluma- del bosque y del salón, de tribuna y de espuela. En el campamento como en el gabinete sirvió a su país en el orden Nacional y Provincial; de su poema Martín Fierro dijo el doctor Navarro Viola: es una lección de lo que debe ser la poesía, es decir: Una moral y un arte.

[…]

En las asambleas tumultuosas sirvió muchas veces para apaciguarlas por su figura culminante, por su palabra de fuego, por el cariño con que el pueblo lo recibía y hasta por su potente voz de órgano de catedral, como le llamó el escritor Benjamín Posse.

Al fin, este coloso inclinó la robusta cabeza, con la debilidad de un niño, en su quinta de Belgrano, el 21 de octubre de 1886, a menos de 52 años de edad, minado de una afección cardiaca, quizá; en pleno goce de sus facultades hasta cinco minutos antes de expirar, conociendo su estado y diciéndome: Hermano, esto está concluido. Sus últimas palabras fueron: Buenos Aires, Buenos Aires ¡y cesó!

[…]

Su libro, bien conocido, es como la fotografía de una raza legendaria que se extingue.

Al desaparecer el gaucho, la Providencia trajo al pintor: ¡Concluida su misión, también acabó! Escudriñando escrupulosamente no se hallará una sola impropiedad o error en cuanto allí describe, porque no precede de oídas, ni por imitación, sino que pinta escenas en que ha sido a menudo actor o espectador.

[…]

La reputación del Martín Fierro se ha extendido por todos los países y centros del habla latina en Europa, en las repúblicas americanas y en Nueva York.

El Correo de Ultramar de París fue el primero que lo reprodujo íntegro en sus columnas, luego en Méjico y siguió en las demás repúblicas.

[…]

No se extinguirá en el corazón del criollo, la imagen de este poeta. Él, supo bien lo que hacía, conocía a fondo el corazón y los sentimientos del paisano, confiaba en su gratitud eterna, y por eso, como un presentimiento, en la última página de su libro dice:

 

Y guarden estas palabras

que les digo al terminar

en mi obra he de continuar

hasta dárselas concluida

si el ingenio o si la vida

no me llegan a faltar.

 

Y si la vida me falta,

ténganlo todos por cierto,

que el gaucho, hasta en el desierto

sentirá en tal ocasión

tristeza en el corazón

al saber que yo estoy muerto.

 

Tomado de: Hernández, Rafael (s/f) Biografía de José Hernández. Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Recuperado en noviembre de 2022.

Actividad 2: analizar la obra; el Marín Fierro en contexto 

José R. Hernández fue el exponente más célebre de la literatura gauchesca de la región. 

En “El gaucho Martín Fierro”, escrito en 1872, y en “La vuelta del Martín Fierro” publicada unos años después, en 1879, Hernández relata la historia de Martín, su protagonista, un gaucho payador que vivió con su familia en la campaña bonaerense hasta que fue reclutado por el Estado. Obligado a alistarse en el ejército, Martín Fierro escapa convirtiéndose en un gaucho “matrero”, es decir, fuera de la Ley. 

En esta obra escrita en versos, el autor describió con profundo conocimiento la forma de vida, las costumbres y las tradiciones gauchescas de la época. 

Primera edición del Martín Fierro en papel (1872). Imagen tomada de Portadas de José Hernández, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. 

Por ello, en esta actividad sugerimos a las y los docentes el análisis del contenido de la obra a través de la lectura de una selección de versos que permitan conocer cómo era la forma de vida de los habitantes de la campaña bonaerense, y de Martín Fierro en particular, durante la segunda mitad del siglo XIX. Asimismo, esta actividad se podrá articular con el análisis de imágenes, y especialmente, de las numerosas pinturas de la época que reproducen tales modos de vida, por ejemplo, de autores como Emeric Essex Vidal, César Bacle o Carlos Enrique Pellegrini, entre otros. En este último caso, será importante analizar las pinturas como productos culturales de la época y promover a través de preguntas, la identificación de sus autores, los títulos de las obras, las técnicas artísticas utilizadas y las fechas de realización. En cuanto a su contenido, se podrán advertir los tiempos históricos, los espacios geográficos y los sujetos sociales representados.

Las y los docentes podrán seleccionar aquellos versos y pinturas que consideren más pertinentes según estos ejes:

  • Saberes y conocimiento popular.
  • Tradiciones y costumbres gauchescas en la campaña bonaerense.
  • El trabajo y las prácticas de sociabilidad en la campaña.
  • La relación de Martín Fierro con la Ley y el Estado.

A continuación, presentamos a modo de ejemplo, tres versos para el primero de los ejes propuestos y algunas imágenes de pintores reconocidos para analizar el tercero.

“La ley es tela de araña,

y en mi ignorancia lo esplico,

no la tema el hombre rico,

no la tema el que mande,

pues la rompe el bicho grande

 y sólo enrieda a los chicos.”

“Hay hombres que de su cencia

tienen la cabeza llena;

hay sabios de todas menas,

mas digo, sin ser muy ducho,

es mejor que aprender mucho

el aprender cosas buenas.”

“Los hermanos sean unidos

Porque esa es la ley primera

Tengan unión verdadera

En cualquier tiempo que sea

Porque si entre ellos se pelean

Los devoran los de afuera.” 

Imagen 1: Estancia de San Pedro. Emeric Essex Vidal, (Acuarela), 1818. 

Imagen 2: Idilio criollo. Palliére, L. (Óleo) 1823.

Imagen 3: Media Caña. Carlos Pellegrini, (Acuarela) 1831.

 

Imagen 4: Una Carrera. César Bacle, 1834.

Imagen 5: Pulpería de campaña. César Bacle, (Litografía coloreada) 1835. 

Otra opción es trabajar con distintos formatos audiovisuales. Con el mismo propósito se pueden seleccionar escenas del film “Martín Fierro”. La película fue estrenada en 1968, dirigida por Leopoldo Torre Nilsson, y protagonizada por el actor argentino Alfredo Alcón. 

Existe, además, una adaptación animada que se estrenó en el 2007 titulada Martín Fierro: la película, dirigida por Norman Ruiz y Liliana Romero, con guión de Horacio Grinberg y Roberto Fontanarrosa (quién también aportó los dibujos).

Actividad 3: integrar y reflexionar sobre lo aprendido 

Se propone una actividad final de sistematización e integración de contenidos que incluya, a la vez, la comunicación de lo aprendido.

Para ello, las y los docentes podrán proponer ejercicios de escritura que permitan recuperar la información, integrar los temas abordados y reflexionar sobre lo que se aprendió y cómo se aprendió. Por ejemplo, escribir un breve texto que explique por qué la vida y obra de José Rafael Hernández se constituye en un legado cultural para poner en valor las tradiciones y la cultura.

Un cierre como nueva apertura 

Si las y los docentes lo consideran pertinente este trabajo puede continuar con la indagación y análisis de aquellas tradiciones culturales locales, su identificación, historicidad, permanencia y cambios a lo largo del tiempo, entre otras cuestiones. 

Las siguientes preguntas pueden orientar este nuevo recorrido:

  • ¿Qué prácticas culturales podemos considerar tradiciones en nuestra familia, escuela y comunidad? 
  • ¿Cuándo y por qué surgieron? 
  • ¿Para quiénes son importantes y por qué? 
  • ¿Cuáles son los sentidos que se les otorgan? 
  • ¿Cómo han cambiado a lo largo del tiempo? ¿Por qué? 

 

Sitios consultados

Ministerio de Cultura de la Nación (2020, 10 de noviembre) José Hernández y el Día de la Tradición en la Argentina. Consultado en noviembre de 2022.

 

Imagen de portada: Retrato de José R. Hernández, por Genaro Pérez (1887). Imagen tomada del Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson.