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11 de Septiembre: Día de la maestra y el maestro

Marco general para rememorar el fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento en el año 1888.

Creado: 02/09/2021 | Actualizado: 07/09/2021

Marco General

Como cada 11 de septiembre, en toda América Latina, recordamos el fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento en el año 1888 en Asunción del Paraguay. Ese recuerdo es la reivindicación de la tarea docente y, en este caso, un reconocimiento especial para quienes hoy asumen la responsabilidad social de educar, afrontando los complejos desafíos que suponen estos tiempos de pandemia.

En el calendario de efemérides, esta fecha es una de las más significativas. Maestras y maestros, así como educadoras y educadores en general, se reconocen como parte de una historia común y cuyos debates aún abiertos siguen presentando la necesidad de reflexionar y proponer nuevas estrategias y soluciones colectivas.

Una caracterización justa del lugar de Sarmiento en el panteón nacional implica pensar en él como una figura polémica, polisémica y fuertemente contradictoria. 

Nacido en 1811 en San Juan, fue docente, intelectual, escritor romántico, periodista, militar y político. Rebelde y ordenado, unitario en el interior, provinciano en Buenos Aires, exiliado y luego presidente de la Nación.

La dialéctica civilización o barbarie, explicada en el libro Facundo¹ (para muchas personas obra cumbre de la literatura argentina), condensa su mirada romántica sobre la realidad social de América Latina. En ella se contrapone el admirado mundo europeo: citadino, educado, reglado, comercial; con las expresiones culturales irregulares de un mundo americano, rural, salvaje, indígena y gauchesco. 

Con un talento literario prodigioso y a través de la figura de Facundo Quiroga, Sarmiento manifiesta su profundo rechazo por ciertos actores de la época. Con un ideario racista, distinguía a los indios (sobre quienes no pensaba en ningún tipo de inclusión) de los gauchos y mestizos, culturalmente inferiores pero posibles de civilizar. La presencia de Quiroga como un fantasma latente que amenaza el progreso de la nación, fundamenta las ideas de Sarmiento para la construcción de las instituciones. En este contexto, la educación resulta la herramienta fundamental para la civilización de la barbarie.

Junto con otros intelectuales y políticos de la época, lo que se denomina como “Generación del ‘37”, sostenía una preocupación por cómo debía organizarse el país después del proceso independentista. Para Sarmiento, el problema principal que enfrentaba la Argentina era la inmensidad de su territorio (al que llamaba “desierto”) y la manera de enfrentarlo era a través de la expansión de las ciencias e industrias, donde la educación cumplía un rol clave.

En su libro Educación Popular², sienta las bases de cómo cree que debieran ser los sistemas educativos en América Latina: los lineamientos curriculares, la disciplina, las rutinas, la inspección, las materias y los materiales. Su obsesión lo lleva a profundizar cada detalle. Un largo viaje en el que estudia de cerca los sistemas educativos de Suiza, España, Prusia, Inglaterra, Francia y Estados Unidos, le da una mirada global y un conocimiento aún más amplio.

Como parte de ese viaje, Sarmiento contrató a una gran cantidad de maestras norteamericanas para que asumieran la tarea de difundir las ciencias y las pedagogías modernas. En muchos casos eran parte del feminismo norteamericano (movimiento conocido como “sufragistas”, porque exigían que las mujeres pudieran ejercer el voto al igual que los varones). Estas maestras participaron activamente del funcionamiento y la promoción de las escuelas normales, destinadas a formar a las educadoras que llevarían a todo el país las ideas de progreso y civilización, a través de contenidos y materiales específicos, pero también en los modos de disponer y vincular los cuerpos.

En este período también desarrolla su amplia carrera Juana Manso, una educadora, escritora y periodista destacada. En su exilio, en Brasil, fundó una revista destinada a las mujeres y abiertamente feminista, que luego fue replicada en una publicación conocida como Álbum de Señoritas. Periódico de Literatura, modas, bellas artes, teatros, de la que era propietaria, algo inusual en aquellos tiempos para una mujer. Fue directora de la Revista Anales de la Educación Común de la provincia de Buenos Aires entre los años 1865 y 1875, en cuyas páginas inscribió sus análisis y propuestas para la educación común, y fue la primera mujer en integrar el Consejo Nacional de Educación. En esos años, propuso un proyecto de Ley Orgánica de la Enseñanza Común, en el que buscaba profesionalizar la formación docente y mejorar los salarios, entre otros objetivos.

El 11 de septiembre, entonces, constituye una fecha importante para revisar nuestra historia y proponer nuevos horizontes centrados en la defensa de la educación pública, inclusiva y de calidad. 

 

Bibliografía:

 

Para profundizar más sobre el tema les recomendamos el siguiente material audiovisual elaborado por la Universidad Pedagógica Nacional, UNIPE. Recupera la trayectoria de Domingo Faustino Sarmiento a través de entrevistas a diferentes especialistas:

DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO- Serie Maestros de América Latina (Este sitio puede consumir datos móviles).


1 Sarmiento, D. Facundo o Civilización y Barbarie en las pampas argentinas. (1845).

2 Sarmiento, D. Educación popular. (1849).