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25 de mayo: marco general para todos los niveles y modalidades

Marco general con recursos para trabajar e indagar sobre el Aniversario de la Revolución de Mayo de 1810.

Creado: 19/05/2021 | Actualizado: 10/06/2021

Día de la Revolución de Mayo

Aniversario de la Revolución de Mayo de 1810

El próximo 25 de mayo se cumple un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo. Si bien cada año que pasa presenta nuevos desafíos, este tiempo inédito nos interpela e interroga acerca de los sentidos de lo colectivo, de lo común, de los lazos que nos vinculan y del compromiso compartido para afrontar los dilemas del presente y el futuro. Si una nación es una comunidad imaginada, la revolución es el inicio concreto y simbólico de un proyecto que, a más de doscientos años, nos sigue convocando para trabajar por una provincia y un país más justos y solidarios, con educación, con salud y cuidando la vida de todas y todos.

 

Marco general

El 25 de mayo. Entre el mito y la historia.

“Pero las efemérides -entre las que se halla el 25 de mayo- seguramente se han debilitado como mitos, al no encontrase en su texto significaciones que puedan vincularlas desde el presente y hacia el futuro. Se hace necesario, entonces, destituirlas como tales, para buscar en la historia otras significaciones que tengan el poder explicativo que han perdido” (Perla Zelmanovich¹ ).

Las efemérides en general, y el 25 de mayo en particular, están tensionadas entre dos extremos. Por un lado, en tanto rituales que forman parte de las tradiciones que desde el siglo XIX construyen los Estados nacionales para reforzar el sentimiento de pertenencia a la comunidad política. Por el otro, por estudios históricos que a partir de análisis exhaustivos revisan y, en muchos casos, cuestionan ciertas representaciones acerca de los hechos que conmemoramos.

Muchas de las investigaciones históricas de los últimos tiempos pusieron en cuestión la versión canónica de la Revolución de Mayo postulada inicialmente por Bartolomé Mitre en Historia de Belgrano y la independencia argentina² y continuada por la corriente historiográfica liberal. Esta versión sostiene que la revolución fue producto de un plan madurado lentamente en el último período colonial para “romper las cadenas” del colonialismo, producto de una identidad argentina preexistente. Por el contrario, hoy las y los historiadores afirman que a principios del siglo XIX los criollos de Buenos Aires se sentían americanos y se diferenciaban de los peninsulares, pero no pensaban en gestar una nación. Belgrano, uno de nuestros próceres más ilustres, escribía unos años antes de la revolución que estas tierras seguramente serían libres, pero para ello habría que esperar 100 años.

¿Cómo resolver estas contradicciones? No hay una sola manera, aunque entendemos que el presente nos exige, como educadoras y educadores, problematizar las efemérides y buscar otras significaciones que le den más sentido a las conmemoraciones del pasado. Repensar los ritos y los mitos fundantes de las naciones del siglo XIX es una posible tarea para iniciar la búsqueda compartida de nuevos relatos, más potentes y significativos.

A continuación, presentamos la contribución de docentes³ del profesorado de Historia del Intituto Superior de Formación Docente N° 1 Abuelas de Plaza de Mayo de Avellaneda, para continuar pensando la Revolución de Mayo.

La interpretación de la Revolución de Mayo fue variando a lo largo de nuestra historia en sintonía con las demandas sociales, los derechos en disputa y los desafíos de cada momento de la sociedad argentina. Esto nos invita a reflexionar en torno a algunos interrogantes: ¿qué preguntas nos hacemos acerca de nuestro pasado como nación? Cuando pensamos los sucesos de mayo de 1810, ¿desde dónde lo hacemos?, es decir, ¿desde una mirada federal o porteña?, ¿desde las elites o desde los sectores populares?, ¿cómo pensar un proceso tan trascendente en perspectiva latinoamericana? Acercarse a la Revolución de Mayo, enseñarla y conmemorarla constituye un desafío historiográfico y pedagógico que supone poner en cuestión imágenes muy arraigadas y generar interrogantes sobre nuestro pasado y también sobre el presente y el futuro.

Una representación tradicional es la que asocia a la Revolución con el origen de la nación argentina, como el acto fundante de la patria. Esta mirada sacralizada es la que tradicionalmente ha tenido lugar en las fiestas escolares y explica la Revolución de Mayo como la irrupción de un espíritu nacional oprimido. Desde mediados del siglo XIX y principios del XX, acorde a la necesidad de legitimar al Estado Nacional naciente, se construyó y difundió un relato que ganó consenso entre las elites que consideraba la existencia de una nacionalidad argentina antes de 1810, portadora de rasgos específicos que la diferenciaban del resto del mundo americano colonial.

Las miradas renovadoras aportaron nuevas formas de pensar y enseñar no sólo a la Revolución de Mayo sino al proceso revolucionario en su conjunto. Los motivos inmediatos de la Revolución están en la caída de la monarquía española de 1808, cuando Napoleón Bonaparte invadió España y dejó en una situación de acefalía a los dominios americanos. Esto habilitó la intervención de las elites y los sectores populares que tenían demandas sociales, políticas y económicas preexistentes al conflicto.

Un mundo colonial segregado racialmente, con tensiones cada vez más fuertes entre los indios, los “españoles americanos” y los “españoles peninsulares”, empezó a crujir al menos desde las rebeliones en el Alto Perú. La revolución norteamericana, la francesa y la de Haití confluyeron con la crisis de la monarquía española en una era de guerras interimperiales y el avance de un nuevo orden global que ya empezaba a sepultar los principios estructurantes del Antiguo Régimen. En el Río de la Plata, las Invasiones Inglesas de junio de 1806 y julio de 1807 respectivamente, alzaron en armas a una sociedad que, si bien estaba organizada por milicias de batallones segregados, tenía una pretensión de igualdad en el acceso a sus derechos por el hecho de defender a la ciudad de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata. La defensa exitosa por parte de las milicias criollas puso de relieve la total ineficacia de las autoridades virreinales en la protección de la ciudad.

A la llegada de las noticias sobre la caída de la Junta Central en la península se sumaba la grave crisis de legitimidad del gobierno a nivel local. La convocatoria a conformar Juntas de gobierno integradas por vecinos derivó en un cambio trascendental, proyectando diferentes debates acerca de las formas de gobierno, debates representativos de intereses fuertemente afectados por las políticas de un imperio en crisis. De este modo, la revolución abrió un escenario sinuoso donde se puso en disputa la edificación de un orden nuevo por medio de la acción política y de una guerra que movilizó a vastos sectores de la sociedad en todos los rincones de la América hispana. Esta nueva coyuntura dio lugar a disputas sociales y políticas en torno a la forma que debía adoptar el nuevo orden (¿sistema de unidad o federal?) y a una reformulación de las relaciones sociales vigentes desde los tiempos de la colonia (¿igualdad política entre los hombres con eliminación de los fueros o privilegios de raza?).

Mayo de 1810 fue la contingencia donde se pusieron en juego distintas alternativas políticas que rondaban en los sectores de las elites. Algunos propiciaron una autonomía mayor de gobierno en el marco de la soberanía española, otros propugnaron transitoriamente la confluencia con la Corona de Portugal a través de Carlota Joaquina, y finalmente, otro sector que por entonces no era mayoritario, propiciaba una independencia absoluta que rompiera los lazos coloniales. Ahora bien, el desarrollo de la guerra y la acción política de vastos sectores de las elites y de las clases populares constituyeron un basamento en común, una experiencia social igualitaria que finalmente daría lugar a la nación. Pero esta ya es parte de otra historia.


¹ Zelmanovich, P. (1994). Efemérides, entre el mito y la historia: Sinfonía en cuatro movimientos. Cuestiones de Educación, Vol. 6. Bs. As., Argentina: Paidós.

² Mitre, B. (1947). Historia de Belgrano y la independencia argentina. Bs As., Argentina: Ediciones Estrada.

³ Las y los autores de este texto son: Paula Alajarin, Dante Barbato, Agustín Comicciolli, Marina de Palma, Mónica Higa y Cristian Poczynock. A ellas y ellos, y a las autoridades del ISFD 1 de Avellaneda se les agradece su generosa colaboración.

 

Bibliografía

Belgrano, M. Autobiografía de Manuel Belgrano. 1ra. Ed. Buenos Aires: Ministerio de Cultura de la Nación, 2020. Libro digital.

Chiaramonte, J. (1997) Ciudades, provincias, Estados: Orígenes de la Nación Argentina (1800- 1846). Buenos Aires: Ariel Historia.

Fradkin, R. y Gelman, J. (coord.) (2010) Doscientos años pensando la Revolución de Mayo. Buenos Aires: Sudamericana.

Halperín Dongui, T. (1979) Revolución y Guerra. Formación de una elite dirigente en la Argentina criolla. México: Siglo XXI editores.

Hobsbawm, E. (1998) La Era del Imperio, 1875-1914. Barcelona: Crítica.

Peña, M. (2012) Historia del Pueblo Argentino (1500-1955). Buenos Aires: Emecé.

Zelmanovich, P. (2012) Efemérides, entre el mito y la historia. Buenos Aires, Paidós.

 

ORIENTACIONES Y PROPUESTAS PEDAGÓGICAS

Se proponen algunos recursos para trabajar e indagar sobre la temática del 25 de Mayo.

1. Historia de un país Argentina siglo XX. Efemérides

Constituye una serie de producciones especiales que rememoran fechas emblemáticas de la historia argentina del siglo XX. En este caso, se analiza la Revolución de Mayo. Recomendable para el nivel Primario por la detallada contextualización, contrastando el pasado y el presente, y la claridad en la explicación del proceso histórico.

 

2. Algunos conceptos estructurantes para comprender de la Revolución de Mayo

- Fabio Wasserman: sobre el concepto de Revolución

En mayo de 1810, durante el siglo XIX y el siglo XX se habló de revolución, palabra que hoy también usamos. Los sentidos de las palabras cambian con el tiempo y nos permiten conocer las ideas de cada época. Un historiador nos presenta este tema.

- Noemí Goldman: sobre el concepto de Pueblo

“El pueblo quiere saber de que se trata”. Pero, ¿a qué se denominaba pueblo en 1810? La historiadora Noemí Goldman explica las distintas acepciones de un concepto complejo y polisémico.

- Nora Souto: sobre el concepto de Nación

¿Cómo era entendido el concepto de nación en 1810 y qué diferencias hay con la noción actual? A partir de esta pregunta, la historiadora Nora Souto responde contextualizando cómo el concepto cobra importancia a partir de la emergencia de nuevas ideas políticas.

 

3. 25 de Mayo y género: “La madre de la Patria”

Abordar la Revolución de Mayo desde una mirada de género. Un afiche, propuestas de actividades por nivel educativo y para conversar en familia, y materiales complementarios para volver a pensar nuestro pasado como nación. Este material forma parte de la colección “El género de la patria”, una apuesta a conocer y reflexionar sobre la historia desde una nueva agenda de derechos, una oportunidad para profundizar el nexo entre efemérides y democracia.

 

4. Fuentes documentales para trabajar ideas de la época

Fuentes documentales para trabajar ideas, conceptos y palabras de 1810. El concepto de revolución y los subconceptos de libertad, igualdad, América y soberanía.