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Derechos políticos de las mujeres: historia de una conquista

Hechos que fueron dando lugar al voto de las mujeres en nuestro país.

Creado: 20/09/2021 | Actualizado: 21/09/2021

El 23 de septiembre se conmemora en Argentina el Día Nacional de los Derechos Políticos de las Mujeres, celebrando que en el año 1947 se promulgó la Ley 13.010 del voto femenino,  impulsada por Eva Perón, que estableció el derecho de las mujeres a votar y de ser votadas. Así, en una fecha como esta y por primera vez en nuestro país, las mujeres adquirían el derecho al sufragio, que sería ejercido recién en las elecciones de 1951. 

Hasta ese día, y a partir de la Ley Sáenz Peña (1912) que estableció el voto secreto y obligatorio, los únicos habilitados para votar eran los varones mayores de 18 años, nacidos en Argentina y/o naturalizados.

A partir de la sanción de la ley de sufragio femenino, por la que habían luchado sufragistas como Julieta Lanteri y Alicia Moreau de Justo, fue necesario realizar un censo nacional que permitiera saber cuántas mujeres había en condiciones de votar y construir un padrón electoral que las habilitara a hacerlo. Con la consigna “Cuántas somos y en dónde estamos” las censistas organizadas en el Partido Peronista Femenino recorrieron el país durante más de cuatro años.

Alicia Moreau de Justo. Fuente: Wikimedia Commons


Julieta Lanteri votando. Fuente: Wikimedia Commons

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El 16 Julio de 1911 Julieta Lanteri se convirtió en la primera mujer en votar en América Latina, 36 años antes de la sanción de la ley. ¿Cómo hizo? Julieta Lanteri, nacida en Italia y nacionalizada como ciudadana argentina, hizo una presentación judicial para reclamar que se le reconocieran plenos derechos como ciudadana, incluidos los políticos, durante los debates sobre la reforma electoral que llevaría a la llamada Ley Sáenz Peña,. En el fallo de primera instancia, que fue favorable, se manifestó: “La mujer goza de los mismos derechos políticos que las leyes acuerdan a los ciudadanos varones, con las únicas restricciones que, expresamente, determinen dichas leyes, porque ningún habitante está privado de lo que ellas no prohíben”. En julio de 1911 Lanteri se convirtió en la primera mujer incorporada al padrón electoral argentino y el 26 de noviembre, en la primera mujer de América Latina en votar.

 

El camino recorrido

En su libro Eva y las mujeres: historia de una irreverencia (2019)¹ Julia Rosemberg señala que si bien la participación de la mujer en la política tiene una larga historia, lo cierto es que su inserción institucional en nuestro país fue tardía. El derecho al voto fue una consigna que tomó fuerza en las primeras décadas del siglo XX pero tuvieron que pasar varios años para que finalmente se sancionara como ley en 1947.

Si retrocedemos un poco en el tiempo para preguntarnos por los inicios de la participación política de las mujeres en el país, encontramos que las primeras que se ocuparon sobre el tema fueron las socialistas y las anarquistas que, hermanadas con la lucha de las europeas, fundaron entre 1900 y 1910 una serie de agrupaciones en defensa de los derechos cívicos de la mujer. 

Ya a principios del siglo XX, se formó lo que se conoció como Unión y Labor para el Progreso Femenino y la Protección del Niño, la Asociación de Universitarias Argentinas, el Centro Feminista de Buenos Aires y la Liga de Mujeres Librepensadoras. Además, se crearon las Agrupaciones Femeninas Sufragistas, el Centro Socialista Femenino, el Comité Pro-sufragio femenino y el Centro Femenino Anarquista; y el Partido Feminista Nacional. 

En las décadas sucesivas, la disputa por el derecho al sufragio se abordó principalmente a través de dos estrategias: por un lado, esclarecer a la opinión pública y ganar legitimidad, y por el otro la disputa parlamentaria, con sucesivas presentaciones de proyectos a legisladores, pero esta última sobre todo, parecía estar destinada al fracaso (Rosemberg, 2019). Se presentaron diversos proyectos para el sufragio femenino en 1919, 1932, 1933, 1934, 1935, 1938, 1939, y 1942.

 

La conquista de una ley

En las elecciones presidenciales de 1946 Juan Domingo Perón logró un triunfo a nivel nacional y en la mayoría de las provincias. Ya desde los meses previos de campaña e intensificándose con los resultados electorales, Eva Duarte fue construyéndose un nuevo lugar: se juntó con otras mujeres, recorrió fábricas, desarrolló fuertemente la "ayuda social", lo cual derivaría después en una estructura propia dentro del Ministerio de Trabajo y Previsión social, recorrió los barrios más humildes y ofreció personalmente atención a demandas y necesidades específicas. Con ello, fue desarrollando no sólo su lugar y carrera política, sino también las condiciones simbólicas y materiales para la ampliación de la vida política de las mujeres. Desde muy temprano eligió a las mujeres como sus destinatarias predilectas, y no a cualquier mujer, sino más bien a las mujeres de los sectores más vulnerables, identificándolas como sus "compañeras", las "descamisadas", las “mujeres de pueblo", potenciando tres elementos claves: el género, la clase, y la acción colectiva. 

Al asumir la presidencia Juan Perón, anunció en el Primer Mensaje al Congreso la cuestión del voto femenino, en el marco de más de cuarenta leyes que conformaban la planificación estatal conocida como el Plan Quinquenal. En este contexto, Eva Duarte emprendió la campaña desde distintos frentes: con los legisladores, con las delegaciones de mujeres, con los centros cívicos, a través de la radio y de la prensa. 

“(...) La mujer, con magnífico impulso, se colocó de pronto en la trayectoria de su mejor derecho: el de influir en los destinos de su Patria. (...) Ha llegado la hora de la mujer que comparte una causa pública y ha muerto la hora de la mujer como valor inerte y numérico dentro de la sociedad. Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta, y ha muerto la hora de la mujer que asiste atada e impotente a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país, que es, en definitiva, el destino de su hogar. Ha llegado la hora de la mujer argentina, íntegramente mujer en el goce paralelo de deberes y derechos comunes a todo ser humano que trabaja, y ha muerto la hora de la mujer compañera ocasional y colaboradora ínfima. (...) La mujer argentina de hoy, la heredera de mujeres que siempre supieron estar a la altura de sus hombres, en cada instante histórico, no puede ser ya crucificada en un olvido protector, ni pospuesta en el derecho conjunto de inscribirse, como mujer integral, en el cuadro de las instituciones argentinas. La mujer puede y debe votar. Es un mandato histórico”.

Discurso pronunciado por Eva Duarte, el 12 de marzo de 1947 desde la residencia presidencial de Olivos por L.R.A. Radio del Estado y la Red Argentina de Radiodifusión.
Fragmento: Eva y las mujeres: historia de una irreverencia (2019).

El 9 de septiembre de 1947 una multitud de mujeres se agolpó en las inmediaciones del Congreso de la Nación para exigir a los legisladores la aprobación la ley de sufragio femenino, presentado por el Poder Ejecutivo. El debate llevó dos días de largas sesiones, y finalmente se aprobó

Participación de las mujeres en el acto multitudinario en Plaza de Mayo, donde se anuncia la Ley 13.010. Fuente: Wikimedia Commons

 

Algunos números 

Si bien la ley se promulgó en 1947, recién en 1951 las mujeres acudieron masivamente a las urnas. Sobre un total de 8.623.646 personas empadronadas, 4.225.467 eran mujeres (48,9% del padrón). Para esa elección votaron el 90,32% de las ciudadanas inscriptas (3.816.654).

El texto de la ley

PROMULGOSE LA LEY DEL VOTO FEMENINO - Ley Nº 13.010

Buenos Aires, 9 de Septiembre de 1947

EL SENADO Y LA CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA NACIÓN ARGENTINA, REUNIDOS EN CONGRESO, ETC., SANCIONAN CON FUERZA DE LEY:

Artículo 1º - Las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones argentinos.

Art. 2º - Las mujeres extranjeras residentes en el país tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o les imponen las leyes a los varones extranjeros, en caso que éstos tuvieren tales derechos políticos.

Art. 3º - Para la mujer regirá la misma ley electoral que para el hombre, debiéndosele dar su libreta cívica correspondiente como documento de identidad indispensable para todos los actos civiles y electorales.

Art. 4º - El Poder Ejecutivo, dentro de los dieciocho meses de promulgada la presente ley, procederá a empadronar, confeccionar e imprimir el padrón electoral femenino de la Nación, en la misma forma que se ha hecho el padrón de varones. El Poder Ejecutivo podrá ampliar este plazo en seis meses.

Art. 5º - No se aplicarán a las mujeres ni las disposiciones ni las sanciones de carácter militar contenidas en la Ley 11.386. La mujer que no cumpla con la obligación de enrolarse en los plazos establecidos estará sujeta a una multa de cincuenta pesos moneda nacional o la pena de quince días de arresto en su domicilio, sin perjuicio de su inscripción en el respectivo registro.

Art. 6º - El gasto que ocasione el cumplimiento de la presente ley se hará de rentas generales, con imputación a la misma.

Art. 7º - Comuníquese al Poder Ejecutivo


Fuente: Argentina.gob.ar. (Sitio consultado en septiembre de 2021)

 

Actividades sugeridas

En esta fecha, podés compartir con las mujeres de tu familia, tu entorno o tu comunidad sobre lo que leíste. 

Te dejamos algunas preguntas disparadoras para pensar: 

  • ¿Qué significado tiene para ellas el derecho al voto? 
  • ¿Recuerdan la primera vez que votaron? 
  • ¿Cuáles te parece que son las instancias en las que hoy se pone de manifiesto la lucha por los derechos de la mujer?

También se puede trabajar en el aula, a partir de la lectura y análisis del texto de la Ley 13.010, poniendo el foco en las principales transformaciones que implicó en esa época, y sobre qué nuevos horizontes habilitaba. Además, se puede proponer hacer el ejercicio de “ponerse en la piel” de una persona que votó en 1951, primera vez que lo hicieron las mujeres. Se puede escribir un relato corto, en primera persona, que de cuenta de cómo fue ese día:

Otros interrogantes

Desde la perspectiva de una mujer: 

  • ¿Qué temas discutían en la fila de la votación? 
  • ¿Cómo las veían los hombres? 
  • ¿Qué sensaciones habrá experimentado en el cuarto oscuro? 
  • ¿Cómo se hablaba del tema en casa?

Desde la perspectiva de un varón: 

  • ¿Cómo creés que reaccionaron los varones al ver a las mujeres en la fila para votar? 
  • ¿Qué discutían entre ellos? 
  • ¿Qué se estaba poniendo en juego para ellos?

Por último, compartimos la letra de un “spot” de la campaña para la primera vez que votarían las mujeres. Con su lectura, se pueden analizar los sentidos implicados en el mensaje, los roles estipulados que se estaban empezando a transmitir para varones y para mujeres, y/o establecer comparaciones con las campañas electorales actuales en los medios de comunicación. 

Hombre 1: -¿Irás a votar?
Mujer 1: -Eso no es para mi.
Mujer 2: -Es una ley, hay que cumplirla.
Hombre 2: -Señora, por los derechos cívicos de las mujeres se ha peleado años y años en todo el mundo. Esto es una conquista.
Mujer 1: -Pero innecesaria.
Hombre 1: -Te imagino pensando en candidatos y votando.
Mujer 3: -¡Esas son cosas de hombres!
Mujer 2: -No, esas son cosas de nosotras también (…)
Mujer 3: -Lo que es yo, no pienso molestarme por nada de eso.
Mujer 2: - ¡Ah, no! Esa indiferencia de ustedes ¡es absurda! ¡Antipatriótica! La mujer puede y debe votar.

Transcripción del corto institucional de campaña, “La mujer puede y debe votar”, dirigido por Luis Moglia Barth, 1951.

 

Fuentes consultadas

-Rosemberg, Julia (2019). Eva  y las mujeres: historia de una irreverencia. Ediciones Futurock, Buenos Aires.

-Valobra, Adriana (2008). "Feminismo, sufragismo y mujeres en los partidos políticos en la Argentina de la primera mitad del siglo XX", Amnis [En línea], 8. Publicado el 01 de septiembre de 2008.


 ¹Rosemberg, J. (2019) Eva y las mujeres: historia de una irreverencia. Buenos Aires, Futurorock Ediciones