La construcción de la cultura a través de la memoria

Estudiar la última dictadura nos interpela para lograr una vida ciudadana activa, para no ser indiferentes al dolor de las y los demás y exigir el respeto por los derechos humanos.

Creado: 16 marzo, 2022 | Actualizado: 26 de junio, 2023

El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas, en complicidad con algunos grupos económicos y civiles, usurparon el gobierno y derrocaron a la entonces presidenta constitucional María Estela Martínez de Perón. Este bloque social en el poder se propuso instaurar un proyecto político, social y económico en beneficio del capital financiero internacional y de los sectores más concentrados de la economía a los cuales expresaba. Debido a esto, buscó la subordinación de las trabajadoras y los trabajadores y de sectores populares por medio de la desaparición sistemática de personas, producto de la implementación del terrorismo estatal.

Jorge Rafael Videla jura como presidente en la Casa Rosada el 29 de marzo de 1976.

Imagen tomada de Wikimedia Commons.

 

Disciplinamiento social a través de la cultura

El proyecto de disciplinamiento y control de la población no se limitó a la persecución, represión y desaparición de personas. También abarcó a la cultura en todas sus formas. Uno de los modos utilizados por los militares, con la finalidad de diseminar el terror en todo el cuerpo social, fue la censura. Aparecieron las famosas “listas negras” donde se prohibieron libros, canciones, películas, revistas, etc. y se persiguió a escritoras y escritores, artistas, educadoras y educadores, poetas, periodistas e intelectuales en general.

 

La primera “lista negra” sistematizada que ha sido encontrada data del 6 de abril de 1979. Son 12 páginas que agrupan un total de 285 nombres, todos con la calificación “Fórmula 4” (quienes, según los militares, registraban "antecedentes ideológicos marxistas"). El listado incluye también la profesión: locutores, pintores, escritores, periodistas, concertistas, actrices y actores, directores teatrales, abogados, profesores de bellas artes, docentes, músicos, escultores, críticos de arte, guionistas, publicistas, escenógrafos, compositores, cineastas, dibujantes. Hasta titiriteros, médicos pediatras y psicólogos, todo en una misma lista. 

Imagen recuperada en marzo de 2022 de Listas negras de artistas, músicos, intelectuales y periodistas, Ministerio de Defensa de la Nación.

Diversas investigaciones han dado cuenta de que la dictadura tuvo una política cultural de alcance nacional: una verdadera estrategia de control, censura, represión y producción cultural, educativa y comunicacional, sistemáticamente planificada con el objetivo de lograr el disciplinamiento social. La cultura y la educación eran consideradas por los dictadores como un “campo de batalla” contra la subversión.

Frente a esta política represiva, mencionada anteriormente, muchas personas tuvieron que exiliarse, mientras que otras optaron por recluirse y/o exiliarse internamente (sin irse del país dejaron de hacer las actividades que hacían cotidianamente, por temor). Asimismo, esta coerción desarrollada en el ámbito público tuvo también sus repercusiones en el privado. Muchas personas, para evitar la represión, decidieron quemar o esconder aquellos objetos culturales (libros, revistas, afiches) que pudieran parecer sospechosos o ser calificados como “subversivos” por los militares. La autocensura operó en ciertas personas como una forma de disciplinamiento, mientras que para otras fue una de las variadas estrategias de resistencia al poder dictatorial.

 

El caso de los medios de comunicación

La dictadura dispuso de una estrategia sistemática para utilizar los medios masivos de comunicación, tanto para la construcción y circulación del discurso oficial como para silenciar cualquier mensaje o voz opositora. Como parte del ejercicio conjunto del poder, las tres armas se repartieron el control de los distintos canales de TV, en ese entonces, públicos. Otro tanto sucedió con las radios estatales.

En función de alcanzar sus objetivos en la denominada “lucha antisubversiva”, la dictadura persiguió a algunos medios. Intervino, expropió y clausuró diarios y revistas como es el caso del diario La Opinión. Actualmente el número corroborado por el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado (RUVTE) indica que 223 periodistas, trabajadoras y trabajadores de la Comunicación fueron detenidos desaparecidos; y muchas y muchos más sufrieron la cárcel y el exilio.

Cabe mencionar que el desempeño de la prensa gráfica durante la dictadura no fue homogéneo. Por estudios especializados en la temática se puede establecer que la mayoría de los medios hegemónicos se caracterizaron por su apoyo explícito al gobierno de facto y, en algunos casos, hasta llegaron a ser parte de su aparato de propaganda, mientras que una pequeña minoría intentó ensayar una postura crítica o dar lugar a denuncias abiertas.

¿Qué fue ANCLA?

La Agencia de Noticias Clandestina ANCLA nació en junio de 1976. Rodolfo Walsh había planteado la necesidad de canalizar la información que llegaba al Área de Informaciones de la organización Montoneros. Para poner en marcha la agencia convocó a tres personas: Lila Pastoriza, Lucila Pagliai y Carlos Aznares. Una vez conformada la redacción se sumó Eduardo Suárez.

Trabajaban con cuatro máquinas de escribir, un mimeógrafo para hacer copias y un archivo artesanal organizado en carpetas. ANCLA mantuvo una filiación orgánica con Montoneros, pero generó espacios de autonomía y resistencia con información provista por una extensa red de colaboradores propios y un entramado informal, que incluía a colegas de medios comerciales y personas ligadas a Montoneros.

En bolsas de supermercado u otros escondites, los cables eran llevados hasta correos alejados del lugar de trabajo. Se enviaban a diarios de todo el país, a corresponsales extranjeros y a un listado de personas con capacidad para hacer circular información. Los cables intentaban echar luz sobre los crímenes de la dictadura. Se buscaba romper el cerco informativo sobre Argentina y denunciar la política económica del gobierno de facto y a los grupos de poder.

En agosto de 1976, la agencia ya difundía que “Las Escuelas de Mecánica de la Armada y de Ingenieros del Ejército fueron denunciadas como centros de detención y tortura de presos políticos en la Argentina”. Entre 1976 y 1977 ANCLA emitió más de 200 cables informativos.

Continuar leyendo: Historia sin olvido.

Museo Sitio de Memoria ESMA (2019) Historia sin olvido. Recuperado en marzo de 2022.

El 24 de marzo de 1977, a un año del golpe de Estado, el escritor y periodista Rodolfo Walsh envió un profundo análisis del primer año de la dictadura a distintos medios de comunicación para su publicación. Al día siguiente, Walsh fue acribillado y secuestrado en el barrio de San Cristóbal, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Continúa desaparecido.

Carta abierta de un escritor a la Junta Militar

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.

El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde.

En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.

Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo.

Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación.

Una política semejante solo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

Continuar leyendo: Carta Abierta de Rodolfo Walsh.

Walsh, Rodolfo (1977, 24 de marzo)  Carta abierta de un escritor a la Junta Militar. Recuperada de Portal EducAr en marzo de 2022.

 

Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia

En el año 2002, el Congreso Nacional declaró el 24 de marzo como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, para luego convertirse en feriado nacional inamovible en 2006. Ese día reflexionamos de manera crítica acerca del terrorismo de Estado y los crímenes de lesa humanidad llevados adelante por la última dictadura cívico militar; a la vez, conmemoramos a las 30 mil personas detenidas desaparecidas y debatimos acerca de la situación de los Derechos Humanos en la actualidad.

Cada 24 de marzo se realiza la marcha por la Memoria, la Verdad y la Justicia. 

Imagen de Ferbruno25 tomada de Wikimedia Commons.

 

Les proponemos realizar las siguientes actividades:

Actividad 1

La última dictadura instrumentó un uso sistemático de la violencia a través del terrorismo de Estado. Sin embargo, muchas veces, no se tiene en claro en qué consistió y podemos incluso cometer el error de equiparar el accionar represivo clandestino y sistemático del Estado con otras formas de violencia.

A continuación compartimos algunas conceptualizaciones acerca del terrorismo estatal:

Terrorismo de Estado significa que el monopolio de la fuerza y la portación de armas que los ciudadanos consienten en un Estado de derecho –y que sostienen con el pago de los impuestos– para que garantice la vigencia de sus derechos individuales; se vuelven en su contra. Es decir, el terrorismo de Estado comienza cuando el Estado utiliza sus fuerzas armadas contra los ciudadanos y –controlando las instituciones que dependen del gobierno– los despoja de todos sus derechos fundamentales y también de la vida.

Alonso, M.; Elizalde, R.; Vázquez, E. (1997) Historia: La argentina del Siglo XX. Buenos Aires, Aique. 

El Estado terrorista profundizó la aplicación del terror como metodología a través de una “doble faz” de actuación de sus aparatos colectivos. Es decir, no era posible que el grado de represión que estaban realizando se hiciera público. Se comunicaban al pueblo algunos de sus accionares represivos, pero todo el andamiaje que necesitaron para implementar la persecución, secuestro, tortura y desaparición forzada de personas fue sistemática y planificadamente ocultada.

Duhalde, E. L. (1999) El Estado Terrorista Argentino. Quince años después, una mirada crítica. Buenos Aires, Eudeba.

A partir de estas definiciones, sugerimos leer los siguientes comunicados emitidos durante la dictadura y debatir en torno a las siguientes preguntas: ¿Cuáles son las características fundamentales del terrorismo de Estado? ¿Qué lugar ocupa en el mecanismo represivo la desaparición de personas?

Se comunica a la población que la Junta de Comandantes Generales ha resuelto que sea reprimido con la pena de reclusión por tiempo indeterminado el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a asociaciones ilícitas o personas o grupos notoriamente dedicados a actividades subversivas o al terrorismo. Será reprimido con reclusión de hasta diez años, el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o imágenes, con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar las actividades de las Fuerzas Armadas, de Seguridad o Policiales.

Comunicado Nº 19 de la Junta Militar, 24 de marzo de 1976.

Se recomienda a la población abstenerse de transitar por la vía pública durante las horas de la noche, a los efectos de mantener los niveles de seguridad general necesarios, cooperando de este modo con el cumplimiento de las tareas que las fuerzas en operaciones intensificarán a partir de dicha oportunidad. 

Comunicado Nº 24 de la Junta Militar, 24 de marzo de 1976.

 

Actividad 2

Desde el año 2006, el 24 de marzo se convirtió en la conmemoración oficial de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Sugerimos que, después de reponer la información básica acerca de lo sucedido el 24 de marzo de 1976, puedan debatir en torno a las siguientes preguntas: 

  • ¿Cuál es la relación entre la Memoria, la Verdad y la Justicia? 
  • ¿Cuándo y por qué se incorporó esta fecha en el calendario escolar?
  • ¿Por qué creen que fue ese año? 
  • ¿Qué significa recordar? 
  • ¿Todas y todos recordamos lo mismo? ¿Por qué? 
  • ¿Quiénes recuerdan? ¿Cuándo? ¿De qué forma? 
  • ¿Cómo y por qué surgen diferentes memorias sobre un mismo hecho?

Para finalizar

Un poema de Juan Gelman dice: “Alguna vez al sol de la Justicia / caminaremos / se calentarán las penas y las furias / andarán suavísimas las almas de sentir / Paz habrá…”.

Las y los invitamos a reflexionar sobre: ¿Qué significa caminar hacia el “sol de la justicia”? ¿Qué significa que, si hay justicia, habrá paz?

 

Actividad 3

Les proponemos trabajar sobre el concepto de violación a los derechos humanos. Para ello lean y analicen algunas partes de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (pueden indagar acerca de cuándo se dictó, por qué, cuáles son los derechos humanos que se mencionan) y confeccionen un listado de los derechos que fueron violados durante la última dictadura militar. Por ejemplo: el derecho a huelga, el derecho a la protesta, etc.

Sugerimos conversar acerca de las diferencias que hay con el presente:

  • ¿Qué cosas no se podían hacer antes y sí se pueden hacer hoy?
  • ¿Cuáles son los derechos que tenemos las ciudadanas y los ciudadanos en la actualidad? 
  • ¿Quién garantiza que esos derechos se cumplan? 
  • ¿Qué podemos hacer como ciudadanas y ciudadanos cuando no se cumplen los derechos? 
  • ¿Qué elementos de la democracia son importantes valorar para evitar cualquier tipo de dictadura?

 

Fuente utilizada para la producción de esta efeméride:

Ministerio de Educación de la Nación (2010) Los derechos humanos en el bicentenario. Cuadernillo para el Nivel Secundario, consultado en marzo de 2022.

 

Imagen de portada: Icons8

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