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Propuestas de enseñanza 2021

Actividades para acompañar y fortalecer las trayectorias educativas según el currículum prioritario definido para el bienio 2020-2021.

Creado: 17/05/2021 | Actualizado: 10/06/2021

Descargar propuesta (Prácticas de Lenguaje, Ciencias Sociales, Ciencias Naturales y Matemática).

 

Estimadas y estimados estudiantes del Ciclo de la Formación Integral:

Las y los invitamos a trabajar en estas propuestas como parte de la continuidad pedagógica para el presente ciclo lectivo. Destacamos el esfuerzo que realizan al retomar los estudios por este medio y les recomendamos que busquen la orientación y el apoyo de sus docentes en los encuentros presenciales que tengan, así como también de otras personas cercanas con ganas de brindar simplemente su ayuda en aquellas tareas que resulten más complicadas.

IMPORTANTE:

  • Pueden realizar las actividades en los espacios que dejamos en este material o en sus cuadernos personales. Les pedimos que, en lo posible, no utilicen hojas sueltas. Y que no dejen de realizar las tareas, así podrán retomar estas actividades cuando la o el docente lo requiera para compartir en grupo en futuras clases presenciales.
  • Organicen su propio trabajo, ustedes pueden decidir la cantidad de actividades que realizarán por día.
  • Estas actividades son para trabajar durante dos meses.

En esta parte del cuadernillo vas a encontrar propuestas vinculadas a Prácticas del Lenguaje para seguir estudiando a pesar de no asistir a clases todos los días. Vas a encontrar actividades de lectura, escritura y oralidad que te van a ayudar a avanzar en tu camino como lectora o lector y escritora o escritor.

Nos llena de orgullo y emociona el esfuerzo que realizás al continuar los estudios a pesar de que transitamos un tiempo tan extraño y complicado.

Es muy probable que en estas propuestas surjan dudas o inquietudes. Te aconsejamos buscar ayuda preguntando a la o el docente que te acompaña en esta etapa. Seguramente ya han acordado modos de contactarte a través de llamadas, por WhatsApp, mensajes, entrega de materiales o encuentros presenciales cuidados, cuando las condiciones lo permitan.

Un consejo: nadie te apura. Trabajá en las propuestas de a poco y si algo no te sale o te resulta difícil, no te desanimes. Cuando tengas la oportunidad de encontrarte en la escuela con tus docentes, compañeras o compañeros, lo resuelverán juntos.

Lo importante es que trates de avanzar, disfrutes de las propuestas, valores todo lo que ya sabes y ejerzas tu derecho a estudiar. Al fin y al cabo, como decía un gran maestro llamado Paulo Freire (quien este año cumpliría cien años): “Nadie ignora todo, nadie sabe todo. Todos sabemos algo. Todos ignoramos algo. Por eso, siempre aprendemos”.

También es así en estos tiempos.

Fuente: Wikimedia Commons

Leer y escribir no son situaciones que siempre se resuelven desde la individualidad, también se enriquecen cuando son compartidas con la o el docente, con tus compañeras y compañeros y por qué no, con tu familia.

 

Símbolos que te orientarán a resolver las propuestas

Cuando veas estos símbolos:

Podés compartir la lectura con tu docente, compañeras o compañeros o alguien de tu confianza. Es bueno leer con otras y otros, o escuchar leer a la o el docente.

Tenés que leerlo vos sola o solo.

  

Tenés que escribir de manera colectiva, es decir, elegir una delegada o un delegado que escriba. Puede ser la o el docente de grupo o dictarle a una compañera o compañero.

Te proponemos una situación de escritura a partir de una propuesta. Tenés que escribir solo.

Se propone conversar con alguien (docente, familiar, amiga o amigo, etc.) sobre el tema de interés o una propuesta literaria.

Cada uno de estos símbolos te orientará en la diversidad de situaciones de lectura, escritura y oralidad que aquí te proponemos.

 

1.

En esta propuesta te invitamos a conocer la obra del autor contemporáneo Juan Solá. A este tipo de propuestas la conocemos como “Seguir a un autor”. Para empezar, te proponemos la lectura de dos bellísimos cuentos. Por un lado, creemos que los vas a disfrutar mucho. Por otro lado, tenemos la seguridad de que te van a ayudar a avanzar como lectora o lector y escritora o escritor.  

Te presentamos al autor desde su trayectoria y su magia, a través de la palabra escrita, y desde la diversidad de aspectos sociales que involucran sus obras.

 

 

¿Quién es Juan Solá?


Juan Solá es un secreto a voces, de esos autores que cuando nos enteramos ya vienen arrastrando un público a mansalva.

Juan tiene 32 años y es escritor y guionista entrerriano-chaqueño. Escribe desde los 10 años y tiene varios libros publicados. Dirige la editorial independiente Árbol gordo y es admirador de Saramago, Cortázar y Pizarnik.

En Facebook lo siguen más de 130.000 personas. De manera solidaria, allí publica muchos de sus textos literarios, de actualidad, experiencia personales y ajenas; la mayoría son compartidos más de setecientas veces y suman tres mil “me gusta”. Publicó novelas como Naranjo en Flúo; La Chaco y Ñeri. También libros de relatos como Microalmas y Épica urbana y un libro de poesía llamado Esquelas. Su maravillosa forma de escribir logra fotografiar a la vez lo cotidiano y lo más profundo para convertirlo en palabras.

Si en algún momento tenés conexión a internet, y si querés conocerlo mejor, te dejamos una entrevista a Juan Solá.

 

Al decir “novela”, solemos pensar en las historias románticas que nuestras madres (a veces nosotras y nosotros también) veían en la tele a la hora de la siesta. Pero también podemos encontrar novelas en los libros.

Se caracterizan, no solo por ser más largas que los cuentos, sino, fundamentalmente, por estar organizadas por capítulos entrelazados donde cada uno tiene que ver con el otro y, en la medida que avanza, se va contando la historia (en eso sí se parece a las de la tele o a las series).

En esta primera parte, compartiremos la lectura del capítulo diecinueve de la novela “La Chaco” ¹, de Juan Solá.

Siempre es bueno leer el texto más de una vez. Así, verás que en cada lectura descubrirás detalles nuevos que invitan a pensar de qué trata este cuento y de las sensaciones y sentimientos expresados en cada personaje en esta atrapante historia.

También podés leerlo cuando te encuentres con tu docente, compañeras y compañeros y hasta en familia, e intercambiar opiniones. De esa manera, podrás apreciar que no todas y todos interpretan un mismo texto de igual forma, o se le generan distintas emociones y opiniones.

Eso es parte del arte de leer literatura: abre en cada una y cada uno diferentes interpretaciones y una relación personal con la historia, su propia historia y vivencia. Compartirlo con otras y otros hace que formemos parte de una comunidad de lectoras y lectores… ¡y es maravilloso!

Antes de comenzar con la lectura, queremos agradecer especialmente a Juan Solá quien, como reflejo de su compromiso con la escuela pública, cedió parte de su obra para ser incluida en las propuestas pedagógicas de la modalidad de Adultos para que todas y todos, docentes y estudiantes los disfrutemos.

¹ Solá, Juan. (2016) La Chaco. Hojas del sur, Buenos Aires

 

 

Capítulo 19 de “La Chaco” de Juan Solá


“Todos los domingos, la abuela de Cristóbal se tomaba el remís desde su casa, en el centro de Ramos Mejía, para ir a visitarlos.

Era re coqueta la abu. A Cristóbal le gustaba abrazarla un rato largo porque tenía olor a perfume y a crema. Su ropa era suavecita y sus vestidos estaban llenos de flores, como si fuera una reina.

Su papá siempre decía que la abuela Amanda estaba cada vez más loca y que ojalá que se muriera pronto y su mamá respondía que pobrecita la abu, que está gagá, que se olvida de las cosas.

Pero era mentira.

Cristóbal sabía perfectamente que la abu era una bruja. La había descubierto una vez que había ido a visitarla a su casa, en el centro, y mientras jugaba a disfrazarse con sus vestidos, encontró unas piedras misteriosas en un jarrón del ropero.

La abu le confesó que eran las piedras mágicas que utilizaba para adivinar las cosas y que se tenía que hacer la loca para que los demás no la descubran, porque podía perder sus poderes.

A ver, adiviname alguna cosa, había exigido Cristóbal. La abu cerró los ojos y los apretó fuerte, para concentrarse en adivinar el futuro.

—Veo… veo… que vas a ser una hermosa princesa.

Cristóbal se murió de risa, claro, pero esa noche, antes de dormirse, pensó que sería lindo ser una princesa porque podría usar todos los vestidos de la abuela Amanda y papá no le diría nada ni se enojaría, porque las princesas sí pueden usar vestido.

—Y si la abuela se olvida de las cosas, ¿por qué no se olvida de venir a visitarme?— le preguntó Cristóbal a su padre una siesta que, parado en el portoncito de la casa, agarrado de su mano, miraba cómo el remís daba la vuelta mientras ella le sonreía y le decía hola con la mano, desde atrás de la ventanilla cerrada.

—Porque no tiene nada que hacer, esta vieja de mierda— respondió don Ruiz Díaz y le apretó la mano.

Esa mañana, papá lo había obligado a disfrazarse con el uniforme de River, incluidos los botines, que le parecían demasiado incómodos para jugar a la casita.

Quiero que tu abuela te vea con esta ropa, le decía, mientras lo hacía levantar las piernas, primero la derecha, después la izquierda, para ponerse el pantaloncito con el escudo rojo y blanco. A ver si deja de decir boludeces, murmuraba, y apretaba los dientes.

La abu bajó del remís y tenía una bolsa con facturas y leche chocolatada, de esa de caja, que ya viene preparada y es riquísima, pero muy cara. 

Cristóbal le soltó la mano a papá y salió corriendo para enterrar la cara en la panza de la abu, que hasta en el ombligo tenía olor a perfume y crema, y se murió de risa mientras ella le decía hola, mi amor, hola, te extrañé.

Y ahí estaba Cristóbal, escuchando la campanita de la cuchara de acero revolviendo la chocolatada en el vaso de vidrio transparente, montado en el regazo de la abuela, que se hamacaba en la mecedora de la cocina mientras mamá servía la merienda. Entonces, mamá puso las facturas en un plato y lo apoyó sobre la mesa de madera, que se quejó con un crujido suavecito.

Papá fumaba en un rincón y contemplaba la escena, como enojado, o más bien como asustado, porque le temblaban las piernas y encendía un cigarrillo tras otro.

—¿Vas a tomar la chocolatada, Galaxia?— le preguntó la abuela (le gustaba mucho cuando le decía así).

Cristóbal iba a responder cuando papá azotó el plato de facturas contra el piso.

—¡Se llama Cristóbal!— exclamó, desquiciado, apretando los dientes. Mamá se arrimó a la mesada después de ahogar un grito, pero la abuela permaneció en silencio un rato largo, observándolo, sin reaccionar. Finalmente torció la cabeza para mirar a Cristóbal directo a los ojos.

—A ver… a ver…— murmuró.

Se miraron bien adentro de los ojos, como si fueran pasillos milagrosos que comunican la ciudad con la playa una noche de calor. Se sonrieron con complicidad.

—No —concluyó Amanda—. Se llama Galaxia —insistió—. Si la miran a los ojos un rato largo, van a ver que allá, al fondo, se ven todas las estrellas. Pero tienen que mirarla —y giró para hablarle a mamá—. Tienen que mirarla, hija.

A la abuela no le dieron más permiso para ir a visitar a Cristóbal y a Cristóbal no le dieron permiso de ir a ver a la abuela cuando la internaron, un par de meses después. 

Esa tarde, Galaxia se quedó de pie frente al espejo, escuchando el sonido del auto de mamá, que se alejaba. Papá seguía gritando frente al televisor y ella se secaba las lágrimas que no iba a poder llorar sobre el cajón de la abuela. Lloraba por Amanda, sí, y un poco por Cristóbal, que ese día se había ido con ella.”

Además de leerlo vos, si tenés un celular con acceso a Internet podés ver el siguiente video donde lo vas a encontrar narrado. Muchas veces al escucharlo leído por otra u otro nos damos cuenta de cosas que antes pasaron desapercibidas y eso nos genera distintas emociones.

 

En primer lugar, luego de leer el cuento, vamos a conversar sobre la lectura, es decir, llevar adelante un verdadero intercambio entre lectoras y lectores.

Te compartimos algunas preguntas que no es necesario responder por escrito. Simplemente apuntan a ayudarte a pensar sobre el cuento, disfrutarlo y entenderlo mejor. Eso se logra fundamentalmente conversando con otras y otros. Como ya dijimos, suele suceder que del mismo texto pueda haber distintas interpretaciones o nos quedemos con distintas sensaciones, ya que a todas y a todos y a cada persona el cuento nos puede haber invitado a pensar distintas cosas. 

 Podés ir pensando estas preguntas para compartirlas cuando la situación lo permita y te encuentres con tus compañeras, compañeros y docente. Si te parece, también podés conversarlas con tu familia o amigas y amigos con quienes compartiste el texto.

Te va a ayudar mucho volver al cuento y leer fragmentos del mismo las veces que creas necesario para seguir pensando.

Para ir pensando y charlando con otras y otros


- ¿La historia de quién relata este capítulo? ¿De Cristóbal o de Galaxia?

- En este relato, se abren los recuerdos de infancia que nos invitan a volver al texto y a recuperar esas sensaciones de Cristóbal, ¿O eran de Galaxia?

- Releé la parte que dice: “Esa tarde, Galaxia se quedó de pie frente al espejo, escuchando el sonido del auto de mamá, que se alejaba. Papá seguía gritando frente al televisor y ella se secaba las lágrimas que no iba a poder llorar sobre el cajón de la abuela. Lloraba por Amanda, sí, y un poco por Cristóbal, que ese día se había ido con ella.” ¿Por qué pensásque dirá eso?

El siguiente cuadro rescata algunas frases del cuento. Para completarlo te va a ser de mucha ayuda buscar esa parte en el cuento y volver a leerla.

2.

Un estudiante escribió esta parte del cuento, pero omitió separar las palabras. Escribílas debajo como te parece que es la manera correcta

PAPÁFUMABAENUNRINCONYCONTEMPLABALAESCENACOMOENOJADO

El uso de mayúsculas y signos de puntuación son importantes en un escrito. Revisá este párrafo y colocalos donde corresponda: 

esa tarde galaxia se quedó de pie frente al espejo escuchando el sonido del auto de mamá que se alejaba papá seguía gritando frente al televisor y ella se secaba las lágrimas que no iba a poder llorar sobre el cajón de la abuela lloraba por amanda sí y un poco por cristóbal que ese día se había ido con ella.

3.

Ahora, volvé al texto y buscá la parte donde Cristóbal espera a su abuela de la mano de Don Ruiz Díaz, su padre.

  

Explicá cómo lo vistió ese día y por qué pensás que lo hizo.

 

4.

Si el nombre se refiere a nuestra identidad ¿Es lo mismo llamarse Cristóbal, a llamarse Galaxia para el personaje del cuento?

¿Por qué la abuela Amanda la llama Galaxia?

 

Como ya te contamos, Juan Solá es un autor comprometido con temáticas sociales, como la propuesta en este capítulo “Galaxia”, que invita a pensar y reflexionar en cuestiones de género.

Si en algún momento tenés conexión a internet, podrás escuchar una interesante disertación del autor: “La ficción del rol asociada al género”, que motiva a repensar con otras y otros aspectos de nuestra vida cotidiana sobre roles, modos de tratarse, percibirse, o tareas asignadas a las mujeres y a los varones, tradicionalmente.

Te proponemos escucharla y, cuando la situación lo permita, compartir opiniones con tu grupo de compañeras o compañeros, con tu docente y, si te parece, también con el grupo de personas que te rodean cotidianamente y reflexionar sobre ella.

Para ayudarte a pensar rescatamos alguna de las frases de la conferencia como un interesante punto de partida: “... La cuestión de género, a mí me interesa particularmente, porque es otra forma de entender cómo nos organizamos culturalmente. Entonces nos vamos a encontrar con chicos varones que quieren llorar y no pueden; o nos vamos a encontrar con chicas que quieren ser boxeadoras y no pueden. ¿Por qué? Porque no es lo esperado, no es el rol que la sociedad le entrega…”

¡Seguramente a vos, tus compañeras y compañeros o a tu docente te interesaron otros fragmentos o ideas!

¿Qué podés decir de las actividades que realizaste con este Capítulo diecinueve (XIX) de la novela ¨La Chaco¨? ¿Qué aprendiste de nuevo? ¿Te ayuda a pensar sobre cosas de tu vida?

6.

Muchas veces las historias de infancia son mucho más que historias. Es un baúl repleto de recuerdos, sensaciones y sentimientos que nos pertenecen y acompañan junto a seres que no olvidamos, ni olvidaremos. De tanto en tanto solemos abrirlo y recrear esas historias porque así somos y así sentimos. ¿Qué sería de nosotros sin nuestros recuerdos… no? 

El propio Juan Solá nos invita a escribir, a contagiar la necesidad de contar historias. Cada una de nuestras experiencias y relatos forman parte de la historia… ¡y toda historia merece ser contada!

Te invitamos a escribir un relato de infancia. Puede ser un recuerdo de tu niñez, una anécdota tuya o de alguien que conozcas. 

Para comenzar te proponemos hacer una lista de lo que no querés olvidarte o no puede faltar en tu relato. Eso se llama “planificar un texto”. Luego de hacer esa lista escribir el relato va a ser mucho más fácil.

No querés olvidarte de poner: 

Ahora, mirando la lista de “las cosas que no querías olvidarte de poner”, te invitamos a escribir tu relato. Fijate que, tal vez, tengas que ordenar las ideas de la lista porque no se te ocurrieron en el orden que querés escribirlas en el relato. Sin dudas escribir, ya habiendo hecho la lista, no solo hace que redactar sea más fácil, sino que el relato “quede mejor”.

 

Al finalizar tu escrito, volvé a leerlo y fíjate si necesitas modificar algo, corregir alguna palabra repetida, el uso de las mayúsculas o signos de puntuación.

También podés compartir este relato de infancia en algún encuentro presencial con tu grupo.

7.

Seguimos recorriendo la obra literaria de Juan Solá:

Sin vos no soy, ni seré

mas que un montón de nada

Siempre esperándote

en el lugar que vos ya sabés

Sin vos no puedo ser

más que un montón de nada

y nada es demasiado poco

y no me alcanza para ser..

(Memphis La Blusera)

 

Ahora vamos a compartir un cuento muy breve pero no por eso menos interesante “Sin vos” de Juan Solá. Forma parte del libro “Épica urbana” y fue publicado por Editorial Sudestada, en 2018². 

De nuevo, te recomendamos hacer más de una lectura para comprender el texto y las sensaciones y sentimientos que expresa.

De nuevo, te recomendamos hacer más de una lectura para comprender el texto y las sensaciones y sentimientos que expresa.

Es posible que luego de disfrutarlo y de leerlo varias veces también lo quieras compartir leyéndolo en voz alta, para que esta experiencia sea compartida con tu entorno familiar, pareja o amigas y amigos.

 ² Solá, Juan (2018) Sin vos (cuento) en Épicaurbana. Sudestada, Buenos Aires.

 

SIN VOS, de Juan Solá

Sin vos, es como puré sin sal, como perder a la bolita todos los recreos, como la cucharada que revela el fondo del pote de dulce de leche. Sin vos es como esos techos de concreto donde la lluvia no suena, como saltar la cuerda sin canción, como las letras gris humo que anteceden a la pluma sin tinta. Sin vos es como un nene que se perdió en la playa o como un río que se quedó sin agua o como cuando la chocolatada tibia está llena de gordura. Sin vos es como una plaza sin hamacas y también como olvidarse del sonido de las carcajadas o como la gente que tira a la basura los dibujos que hacen los sobrinos cuando les exigen silencio. Sin vos las cosas seguirán existiendo, pero de qué sirve que existan, si están incompletas. De qué sirve el cielo, si han borrado la rayuela.”

Además de leerlo vos, si tenés un celular con acceso a internet podés ver este video, donde lo vas a encontrar narrado por una profesora. Muchas veces al escucharlo leído por otra u otro nos damos cuenta de cosas que antes pasaron desapercibidas y nos generan distintas emociones.

Seguramente esta primera lectura te permitió experimentar alguna sensación o sentimiento hacia alguien muy querido y cercano, cuya presencia es necesaria en tu vida.

¿Quién es esa persona tan cercana a tus afectos?

¿Por qué?

¿Qué escribirías para que comprenda lo importante que es en tu vida? ¿Te animas a hacerlo? Te ayudamos con algunos ejemplos:

Sin vos, las mañanas siempre son frías y solitarias.

Sin vos, es como tomar mate siempre lavado.

Sin vos, es como subir al colectivo y que no tenga saldo la SUBE.

SIN VOS, .............................................................................

SIN VOS, .............................................................................

SIN VOS, .............................................................................

8.

Ahora te proponemos una actividad compartida entre familia y/o amigas y amigos:  

Todas y todos, sentados a la mesa, escuchan la lectura en voz alta. Se brinda un espacio de reflexión sobre lo leído y luego cada integrante del grupo elige a la persona de al lado y le dedica un “SIN VOS”: 

Podés registrar la que te pareció más original, cariñosa o divertida

Cuando la situación lo permita, y se encuentren con tu docente, compañeras y compañeros, pueden repetir la actividad.

9.

A prestar mucha atención y pensar en lo que te vamos a proponer.

¿Es lo mismo decir SIN VOS, a decir, SIN VOZ?

¿Cuál es la diferencia?

¿Podrías explicar con tus palabras el significado de cada expresión?

SIN VOS:

SIN VOZ:

Ahora expresá por escrito, SIN VOZ. Te ayudamos con un ejemplo:

SIN VOZ, CUANDO GRITO UN GOL.

Ahora, completá vos

SIN VOZ, ...............................................................................

SIN VOZ, ...............................................................................

SIN VOZ, ...............................................................................

Como habrás observado, hay palabras que se pronuncian igual, pero se escriben de diferente manera.

Una sola letra que cambies cambia también su significado. Por eso es tan importante estar atentas y atentos a la escritura. Una sola letra, puede cambiar el significado de lo que necesitás expresar.

 

Te presentamos una lista de palabras y vos pensá qué letras cambiarías para lograr otro significado. Si alguna no te sale déjala en blanco para charlar con tu docente o compañeras y compañeros cuando se encuentren.

 

¿Te parecieron difíciles las actividades del punto 7 al 9? ¿Qué aprendiste? ¿Cómo te parece que las aprendiste?

10.

 

Llegamos al final de esta parte del cuadernillo. Esperamos que lo hayas disfrutado y te haya servido para avanzar como lectora o lector y escritora o escritor. Ojalá muy pronto con la vacunación y el esfuerzo de todas y todos, esta situación pase definitivamente.

Te dejamos un regalo a modo de agradecimiento por el esfuerzo que estás haciendo por seguir estudiando aún en esta situación.

Si tenés un celular con acceso a internet podés disfrutar la canción “Cuando todo pase. La canción pequeña”, de la cantante Marta Gómez. 

Te proponemos, como nos invita la autora, a pensar nuevas estrofas de la canción, por ejemplo, todas las cosas que extrañamos, deseamos y vamos a hacer “cuando todo pase”. 

Escribílas para no olvidarlas. Te damos algunas ideas y vos la continuás.

 

Cuando todo pase tomaré mate con vos.

Voy a darte un abrazo de gol cada domingo.

Cuando la situación lo permita, y te encuentres con tu docente y compañeras y compañeros, tal vez puedan compartirlas y entre todas y todos continuar escribiendo la canción y por qué no cantarla con la música original y los versos que hayan escrito juntas y juntos.

 

Imagen de portada: OpenClipart-Vectors en Pixabay