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Soberanía y memoria

Actividades para trabajar sobre la Batalla de la Vuelta de Obligado y la Soberanía Nacional e Islas Malvinas.

Creado: 16/11/2022 | Actualizado: 24/11/2022

La propuesta que se presenta a continuación es para abordar el Día de la Soberanía Nacional en los Centros Educativos de Nivel Secundario (CENS/CEBAS/FINES).

Recordar la Batalla de la Vuelta de Obligado

Un 20 de noviembre de 1845 las tropas de la Confederación Argentina al mando del General Lucio Mansilla se enfrentaron a las fuerzas militares de Inglaterra y Francia, potencias que tenían una capacidad guerrera y naval superior a las patriotas. En Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, llamado el “Restaurador de las Leyes”, era Gobernador a cargo de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina.

Como estrategia de combate, el General Mansilla estableció una serie de fortificaciones a lo largo del río Paraná: la principal se localizó en la Vuelta de Obligado, un sitio cercano a San Pedro, donde el afluente se hace más estrecho y se dificulta la navegación. Mientras que, en la ribera del Paraná se ubicaron cuatro baterías: “Restaurador”, “General Brown”, “General Mansilla” y “Manuelita”, con cañones de escaso calibre y cuerpos de fusileros. A lo ancho del río, de una costa a otra, tres fuertes cadenas pasaban sobre la proa, centro y popa de veinticuatro lanchones, que remataban en un barco con artillería denominado “Republicano”. La tropa estaba formada por dos mil hombres de infantería. La batalla duró alrededor de ocho horas y cesó cuando las fuerzas propias se quedaron sin municiones y las fuerzas de desembarco ocuparon las baterías. Aproximadamente seiscientos cincuenta personas de la defensa patriota y ciento veinte de los aliados, fallecieron en combate. 

Fragmento de las cadenas de la Vuelta de Obligado. Imagen tomada de Wikimedia Commons.

La batalla de la Vuelta de Obligado constituye un hito fundamental en la construcción de la soberanía nacional y el sentido de pertenencia a la nación argentina como comunidad política. 

La reflexión sobre la soberanía nacional implica considerar el contexto histórico de lo ocurrido en 1845, y también pensar el significado que adquiere esta cuestión en el presente.

El siglo XIX es el momento inicial de la expansión colonialista europea, cuando surgía una nueva división internacional del trabajo: las grandes potencias que estaban desarrollando industrias buscaban nuevas áreas de producción para abastecerse de materias primas y conquistar nuevos mercados para colocar sus productos. En ese intercambio desigual, aquellos países imponían las condiciones para maximizar sus beneficios económicos, presionando, amenazando, o ejerciendo su superioridad militar. 

La situación en la región rioplatense

La posición privilegiada de Buenos Aires sobre las provincias de la Confederación Argentina respondía a su condición de ciudad-puerto que captaba los excedentes derivados del comercio internacional a través de la Aduana. Los grandes comerciantes residían en esta ciudad, y desde allí extendían sus redes de intercambio. En esta etapa, los vínculos comerciales que se mantenían con grupos mercantiles británicos y franceses eran habituales.

Las rivalidades de caudillos y líderes políticos de las distintas provincias se expresaban a través de enfrentamientos militares, levantamientos y acciones de violencia. En aquel momento aquellas eran Estados soberanos que habían pactado la formación de la Confederación. El gobierno de Rosas, estuvo caracterizado por la centralidad de su liderazgo, basado en el apoyo de campesinos y peones, afrodescendientes y jefaturas indígenas. Rosas se preocupó por dotar de legitimidad su liderazgo político, a través del sufragio, en elecciones que le permitían ampliar sus bases de apoyo mediante el voto.

De este modo, durante la etapa rosista, se construyó un sistema estatal organizado en base a una economía orientada a satisfacer los intereses de grandes terratenientes, sin excluir a los sectores populares.

El objetivo de la alianza de Inglaterra y Francia era que sus buques mercantes tuvieran libre acceso al río Paraná, al río Uruguay y a los territorios interiores. Rosas rechazó este condicionamiento, sosteniendo que como encargado de las relaciones exteriores de la Confederación Argentina tenía la facultad de regular esas actividades. Permitir la libre navegación de los ríos implicaba que el comercio exterior escapara al control de la Aduana de Buenos Aires, sin poder percibir esos ingresos. Las luchas políticas en la Confederación tenían que ver con ese control: unitarios y federales eran partidarios del libre comercio y querían participar del presupuesto de la Aduana. Por su parte, los ingleses no toleraban el dominio de la Confederación gobernada por Rosas sobre las márgenes del río Paraná.

Montevideo, sitiado por fuerzas aliadas a Rosas desde 1843, era un foco de oposición política al liderazgo del “Restaurador de las leyes”. Gran Bretaña pretendía conservar la independencia del Uruguay y lograr la apertura de los ríos interiores. Francia tenía intereses comerciales en la ciudad uruguaya. Desde ahí, emigrados contrarios a Rosas buscaban establecer alianzas políticas y militares para enfrentar a la Confederación. Por su parte, el Imperio del Brasil reclamaba la intervención europea para romper el aislamiento del Paraguay. En 1845 la escuadra anglo-francesa reforzó sus efectivos y aumentó la presión sobre Buenos Aires, bloqueando el puerto. La fuerza de sus armas sobre las tropas patriotas les permitió abrirse paso para remontar el Paraná. Sin embargo, no tuvieron éxito comercial y las bodegas de sus barcos regresaron cargadas de mercancías. 

Actividades 

1. Para reflexionar en grupo: se propone analizar la información que se presenta en el siguiente documental de Canal Encuentro. Las y los estudiantes podrán intercambiar ideas sobre el valor simbólico de la batalla de la Vuelta de Obligado, en relación con la defensa de la soberanía y los intereses en conflicto.

Día de la Soberanía Nacional (20 de noviembre) (Canal Encuentro). (Este video genera consumo de datos móviles)

2. A partir de la lectura de las palabras de José de San Martín, solicitar a las y los estudiantes que escriban sus ideas sobre la relación que se puede establecer entre la revolución de la independencia y la política de Rosas como encargado de las relaciones exteriores de la Confederación Argentina.  

Tercero. El sable que me ha acompañado en toda la Guerra de la Independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción, que como Argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los Extranjeros que tratan de humillarla.

Fragmento del testamento de José de San Martín, escrito en 1844. Tomado del sitio oficial del Museo Histórico Nacional. Recuperado en noviembre de 2022. 

Excelentísimo Señor Capitán General Don Juan Manuel de Rosas. Mí respetado General y amigo: A pesar de la distancia que me separa de nuestra Patria, usted me hará la justicia de creer que sus triunfos son un gran consuelo a mi achacosa vejez. Así es que he tenido una verdadera satisfacción al saber el levantamiento del injusto bloqueo con que nos hostilizaban las dos primeras naciones de Europa; esta satisfacción es tanto más completa cuanto el honor el país no ha tenido nada que sufrir y por el contrario presenta a todos los nuevos Estados Americanos un modelo a seguir. 

Fragmento de Carta de José de San Martín a Juan Manuel de Rosas, Boulogne-Sur-Mer, 1848.  Tomado de la producción especial “17 de agosto 1850”, DGCyE. Carta recuperada de Genta, J. (1950) Correspondencia entre San Martín y Rosas: 1838-1850. Buenos Aires, Ediciones del Restaurador. Recuperado en noviembre de 2022

Aportes para pensar históricamente: Soberanía nacional en Malvinas e Islas del Atlántico Sur

Desde el siglo XVI, cuando comenzaba la invasión europea, se firmaron pactos para marcar los límites de los territorios americanos disputados por España y Portugal. En el Tratado de Tordesillas se estableció que las Islas Malvinas permanecían bajo jurisdicción de la Corona española. 

Gran Bretaña siempre tuvo interés en los territorios sudamericanos y rivalizaba con otras naciones europeas por su control. A principios del siglo XIX, fuerzas navales británicas intentaron ocupar Buenos Aires en dos oportunidades. Con la revolución de la Independencia se inició el fin de la colonia española y las Malvinas fueron consideradas parte de las Provincias Unidas. 

En junio de 1829, Luis María Vernet asumió la primera Comandancia Política y Militar de las islas. El 2 de enero de 1833, ingleses a bordo de la corbeta Clío se apoderaron de las islas por la fuerza, expulsando a los pobladores. 

El Reino Unido de Gran Bretaña, con la usurpación de las Islas Malvinas desde 1833, desconoce nuestros legítimos derechos en los territorios del Atlántico Sur. A 40 años de la Guerra de Malvinas es importante recordar que el reclamo de soberanía argentina sobre Malvinas e Islas del Atlántico Sur está vigente. 

En el mapa bicontinental es posible apreciar la dimensión continental y marítima de nuestra Patria. Desde La Quiaca al Polo Sur, el mencionado mapa representa el espacio geográfico que pertenece al Estado argentino. Se lo denomina bicontinental, porque Argentina se localiza en el continente americano y en el antártico. 

Es necesario tomar conciencia, visibilizar esta situación y continuar con las negociaciones diplomáticas, pacíficas y bilaterales para que Gran Bretaña acepte el diálogo y el reconocimiento de la soberanía argentina sobre las islas del Atlántico Sur. 

Mapa bicontinental de la República Argentina. Imagen del Instituto Geográfico Nacional.

Actividad 

Se invita a que las y los estudiantes vean el video producido por el Museo de Malvinas, a partir de la entrevista al arqueólogo Mariano Ramos, prestando atención a las reflexiones referidas a la soberanía y a la percepción que tenían los europeos sobre el pueblo argentino. 

Malvinas y la Vuelta de Obligado (Museo de Malvinas, Ciclo Soberanía y Memoria, 2020). (Este video genera consumo de datos móviles)

Pensar la soberanía en el tiempo presente

La soberanía es el poder que tiene un pueblo de tomar decisiones sobre sí mismo de forma autónoma, sin la intervención externa. Desde la dimensión territorial, invita a reflexionar sobre la necesidad de que cada nación pueda decidir autónomamente sobre su propio territorio.

Actividad 

Proponer a las y los estudiantes que debatan en grupos acerca del siguiente interrogante: ¿Qué significado tiene para ustedes cada una de estas dimensiones en la actualidad? 

  • Soberanía popular.
  • Soberanía política. 
  • Soberanía económica. 
  • Soberanía energética. 
  • Soberanía territorial. 
  • Soberanía de los cuerpos. 
  • Soberanía alimentaria. 
  • Soberanía científica y tecnológica.

Luego de la puesta en común, presentar al resto de las compañeras y los compañeros cada uno de los conceptos y las dimensiones que se trabajaron (pueden hacerse cartulinas con imágenes, por ejemplo, para comunicar las reflexiones).

 

Imagen de portada: Wikimedia Commons.