Archivo vivo: mujeres que construyen memoria
Propuesta para trabajar el 8M en las aulas a partir de la recuperación de hechos históricos, memorias, experiencias y luchas de las mujeres en Argentina.
Creado: 6 marzo, 2026
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La conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras constituye una oportunidad pedagógica para fortalecer el abordaje de la educación sexual integral en clave de género, derechos y memoria, especialmente en el marco de los 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 en Argentina. Esta propuesta pone el foco no solo en los hechos históricos, sino en la memoria como construcción viva, recuperando las luchas de los movimientos de mujeres y el protagonismo de referentes locales, comunitarias, familiares y sociales que, generación tras generación, transmiten experiencias, saberes y conquistas en la vida cotidiana.
A través de la creación de un archivo vivo, se busca reconocer cómo esas memorias y luchas se heredan, se resignifican y se sostienen en relatos familiares, prácticas cotidianas y compromisos colectivos, fortaleciendo la identidad comunitaria y la continuidad de las luchas por la igualdad.
Hacer memoria desde las luchas de los movimientos de mujeres
La escuela es un espacio privilegiado de construcción de memoria colectiva. No solo transmite conocimientos, sino que forma subjetividades, produce sentidos y habilita preguntas sobre el pasado y el presente. En este marco, hacer memoria no implica únicamente recordar hechos históricos, sino comprenderlos críticamente, reconocer sus efectos en la actualidad y asumir una posición ética frente a las injusticias.
El Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras ofrece una oportunidad pedagógica para recuperar las luchas históricas de los movimientos de mujeres y su incidencia en la ampliación de derechos. Estos movimientos no solo denunciaron desigualdades estructurales, sino que transformaron prácticas sociales, culturales, políticas y laborales. Incorporar sus trayectorias en la escuela permite visibilizar que los derechos conquistados —civiles, laborales, políticos, sexuales y reproductivos— no fueron concesiones espontáneas, sino el resultado de procesos colectivos de organización y resistencia.
En el contexto de los 50 años del golpe del 24 de marzo de 1976 en Argentina, la construcción de memoria adquiere una relevancia particular. Durante la última dictadura militar, las mujeres fueron víctimas de violencias específicas, pero también protagonistas de procesos de resistencia que marcaron profundamente la historia democrática. La acción sostenida de las Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo constituye un ejemplo emblemático de cómo la memoria puede transformarse en acción política, en defensa de la vida y de los derechos humanos.
La memoria, entendida como práctica social, no es un ejercicio nostálgico sino una herramienta de transformación. En el ámbito escolar, habilita el diálogo intergeneracional, la recuperación de historias locales y la construcción de identidad comunitaria. Cuando la escuela se propone escuchar voces silenciadas, registrar testimonios y reflexionar sobre las luchas de las mujeres, está ampliando el horizonte de lo posible para las nuevas generaciones.
Asimismo, desde la educación sexual integral, abordar las luchas de los movimientos de mujeres contribuye a problematizar estereotipos, cuestionar mandatos de género y visibilizar desigualdades persistentes. La memoria, en este sentido, no se limita al pasado dictatorial, sino que se enlaza con demandas actuales como la erradicación de las violencias por motivos de género, la equidad en el trabajo, en las tareas de cuidado y en la representación y participación política.
Hacer memoria en la escuela es, entonces, un acto profundamente pedagógico y político: implica asumir que la educación no es neutral, que forma ciudadanía y que tiene la responsabilidad de sostener los valores democráticos. Recuperar las luchas de los movimientos de mujeres permite inscribir a las y los estudiantes en una tradición de participación y compromiso, fortaleciendo su capacidad de construir una sociedad más justa e igualitaria.
Propósito general
Construir, de manera colectiva, un archivo vivo institucional que recupere memorias, experiencias y luchas de mujeres de la comunidad; articulando pasado, presente y futuro desde una perspectiva de género y derechos humanos. Se espera que el trabajo iniciado en esta instancia sea continuado y enriquecido a través de los abordajes que se realicen en torno al Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia.
Objetivos
- Recuperar memorias locales y familiares.
- Visibilizar historias de mujeres trabajadoras.
- Reconocer desigualdades persistentes.
- Fortalecer el diálogo intergeneracional.
- Construir un patrimonio pedagógico institucional.
- Integrar el trabajo del 8M con el 24 de marzo.
Desarrollo de la propuesta
Primer momento: mujeres y memoria
Para iniciar, se puede desarrollar un breve intercambio sobre el significado del día. Para ello, se puede preguntar a las y los estudiantes si saben qué se conmemora e invitar a que compartan la información de la que disponen. Será importante ir ampliando y enriqueciendo las intervenciones con aportes que ayuden a contextualizar la efeméride.
En este marco, se puede orientar la conversación con algunas preguntas que permitan profundizar la reflexión:
¿Por qué creen que recordamos estos hechos en esta fecha? ¿Por qué se dice que no se celebra sino que se conmemora? ¿Qué significa conmemorar? Estas preguntas ayudan a comprender que la fecha remite a procesos históricos de organización y lucha de mujeres que, en distintos momentos, reclamaron mejores condiciones de vida, de trabajo y mayor participación en la sociedad.
Para profundizar el abordaje de la fecha, se pueden consultar los siguientes sitios de interés:
#Día Internacional de la Mujer (Portal Continuemos Estudiando).
Por qué se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora (Secretaría de Cultura de la Nación, 2021).
Día Internacional de las Mujeres (Educar, 2013).
Por otro lado, será necesario habilitar un espacio para compartir ideas y sentires en torno a la memoria. Para promover la reflexión colectiva, se pueden plantear algunas preguntas orientadoras:
¿Qué entendemos por memoria? ¿Es importante tener memoria? ¿Por qué? ¿Qué personas, experiencias o situaciones quisieran recordar? ¿Por qué? ¿De qué manera se preservan esos recuerdos?
Una vez presentados y articulados los dos ejes —mujeres y memoria— y luego de poner en común los aportes de las y los estudiantes, se puede compartir la idea de crear un archivo vivo que recupere relatos y testimonios sobre mujeres significativas del entorno familiar y comunitario. En esta instancia inicial, el archivo privilegiará registros orales, fotografías, objetos, escritos y material audiovisual que permitan reconstruir trayectorias, prácticas de cuidado y formas de lucha.
Para introducir la noción de archivo vivo, se sugiere promover un intercambio guiado con preguntas que inviten a la reflexión y la experiencia:
¿Qué entendemos por archivo? ¿Qué tipos de materiales o testimonios pueden integrarse a un archivo? ¿De qué maneras podemos conservar esos materiales? ¿Qué funciones cumplen los archivos en la memoria colectiva y en la comunidad? ¿Conocen o han visitado algún archivo local o escolar? ¿Cuál? ¿Con qué finalidad? Finalmente, ¿por qué hablamos de un archivo "vivo" y qué diferencias encuentran con un archivo tradicional?
Durante este intercambio será importante tener presente que un archivo vivo es un espacio dinámico y participativo de memoria colectiva que reúne testimonios orales, fotografías, objetos, documentos y relatos personales para conservar y hacer circular las trayectorias, saberes y luchas de personas y comunidades. A diferencia de un archivo tradicional, pone énfasis en la voz de sus protagonistas, la actualización constante de contenidos y la accesibilidad para la comunidad: su propósito no es sólo preservar sino también construir y sostener la memoria para enseñar, resignificar y promover acciones transformadoras.
Segundo momento: Recuperando historias
A continuación se presentan algunas actividades posibles con el objetivo de elaborar material para el archivo vivo. Al finalizar cada actividad, y a partir de las reflexiones surgidas en los intercambios, se pueden elaborar textos, dibujos, objetos, materiales audiovisuales, entre otros, que formarán parte del archivo.
Propuestas para el Nivel Inicial
-Árbol de las mujeres que admiramos. Con la finalidad de visibilizar y nombrar a mujeres significativas del entorno cercano de las niñas y los niños, se puede conversar de manera grupal acerca de qué mujeres admiran las y los estudiantes y por qué. Durante el intercambio pueden aparecer distintas referencias: familiares, vecinas, docentes, trabajadoras del barrio, amigas de la familia, entre otras. Se podrá orientar la conversación con preguntas como:
¿Qué mujeres admiran o consideran importantes en sus vidas? ¿Qué cosas hacen que ustedes valoran, les gusta o les llaman la atención? ¿Qué aprendieron de ellas? ¿En qué trabajan o qué cosas saben hacer?
Luego se puede pedir que cada estudiante dibuje o lleve una foto de una mujer que admira y la acompañe con una frase corta —mediante dictado a la o al docente— que cuente por qué la admira o qué cosas hace. Por ejemplo: “trabaja en el hospital”, “me enseñó a leer”, “juega conmigo”, “arregla bicicletas”, “me cuenta historias”, “ayuda a muchas personas”, “canta muy lindo”. Con estas producciones se procederá al armado colectivo del árbol, donde las hojas serán los dibujos o fotos acompañados de las frases.
Durante el desarrollo de esta actividad será importante intercambiar acerca de por qué es valioso reconocer y recordar a las mujeres que forman parte de nuestras vidas, destacando la diversidad de experiencias, trabajos, saberes y formas de participación presentes en la comunidad. De este modo, la actividad también contribuye a recuperar historias y trayectorias que forman parte de la memoria colectiva.
-Cofre de objetos y relatos. Con el propósito de identificar y recuperar objetos que remitan a la memoria de mujeres del entorno cercano y su significado afectivo, se puede invitar a las familias a un encuentro en el que deberán llevar un objeto significativo. La idea es que ese objeto esté acompañado por un relato que dé cuenta de su relevancia:
¿Qué objeto es? ¿A qué mujer pertenecía? ¿Por qué es importante? ¿Dónde se guarda o en qué espacio de la casa se encuentra? ¿Hay objetos similares? ¿Cuáles? ¿Qué sienten al mirarlo, usarlo?
Una vez finalizada la ronda en la que cada familia comparte el objeto, será importante reflexionar en torno a que muchos objetos actúan como disparadores afectivos que activan recuerdos, sensaciones y relatos. Al acercarse a cada objeto, niñas y niños pueden conectar con historias de cuidados, saberes y afectos que atraviesan generaciones; esos objetos hacen presentes a las mujeres que los usaron y permiten conversar sobre cómo se transmiten costumbres, prácticas, saberes. Trabajar con objetos facilita el vínculo entre lo sensorial y lo narrativo, ayuda a reconstruir contextos cotidianos y potencia la preservación de memorias. Por último, proponer que escriban un breve relato que refiera a la historia y valor afectivo del objeto elegido. Se pueden acompañar estos relatos con fotos o dibujos de los objetos que serán guardados en el cofre.
Propuestas para el Nivel Primario
-Fanzine comunitario: historias y recetas. La propuesta consiste en que las y los estudiantes recuperen y compartan una receta significativa de su entorno familiar o comunitario, especialmente aquellas que estén vinculadas con mujeres de su familia o del barrio. Para ello podrán registrar la receta mediante distintos recursos: grabación de audios, fotografías de manuscritos en cuadernos de cocina, imágenes de objetos o utensilios utilizados para prepararla, entre otros. Además de la receta, será interesante incorporar información que permita conocer la historia que la acompaña: ¿quién la enseñó?, ¿en qué momentos se prepara?, ¿por qué es importante para la familia?, ¿de dónde proviene? Estas preguntas permiten reconocer que, en muchos casos, las recetas forman parte de saberes transmitidos entre generaciones y que, en distintos momentos de la historia, muchas mujeres sostuvieron la alimentación y la organización de la vida cotidiana, incluso en contextos difíciles.
Una vez recopilado el material, el grupo organizará colectivamente la información para el armado de un fanzine: seleccionar relatos, transcribir fragmentos de las historias, ilustrar las páginas con dibujos o fotografías y decidir el orden de las recetas. El fanzine puede realizarse en formato papel o digital. Como parte de la propuesta, se puede invitar a las y los estudiantes a reproducir algunas de las recetas recuperadas y compartirlas con otras personas, convirtiéndose así en quienes transmiten y continúan estos saberes en la comunidad.
Esta actividad es también una manera de sostener la memoria colectiva. Al registrar voces, recetas y objetos cotidianos, se recuperan saberes que circulan en la vida familiar y comunitaria, y que muchas veces no quedan escritos en otros espacios. Compartir estos materiales en la escuela y la comunidad fortalece los lazos intergeneracionales, visibiliza aportes habitualmente invisibilizados (sobre todo los de las mujeres) y se promueve el reconocimiento de la diversidad de experiencias como parte de la historia viva del lugar.
-Mural de trayectorias: mujeres de nuestro barrio. Esta propuesta busca recuperar y visibilizar historias de mujeres locales que participaron en luchas por derechos o que contribuyeron al bienestar comunitario (trabajadoras, vecinas, referentes de organizaciones, docentes, entre otras.). Tras una breve charla sobre qué es una trayectoria y por qué importa recordar estas historias, las y los estudiantes investigarán en la escuela, en sus hogares y en la comunidad: a partir de relatos de familiares y vecinas y/o de reunir fotografías, anécdotas y objetos simbólicos. En el aula se sistematizarán los datos y se pondrán en común acciones destacadas (qué hicieron, por qué fue importante y qué dificultades enfrentaron, entre otras). El material servirá para diseñar, colectivamente, un mural cronológico y visual que combine retratos, frases, testimonios y pequeños textos explicativos que conecten esas trayectorias con reivindicaciones históricas de las mujeres (trabajo, voto, derechos laborales, lucha contra la violencia). De ser posible, se puede también invitar a alguna de las protagonistas o a sus familiares a dialogar con las y los estudiantes, fortaleciendo el vínculo intergeneracional.
Propuestas para el Nivel Secundario
-Pódcast comunitario sobre voces de resistencia y derechos. Esta propuesta tiene la finalidad de producir una breve serie de pódcast en los que las y los estudiantes entrevisten a mujeres del barrio que hayan participado de luchas colectivas a través de sindicatos, comisiones vecinales, movimientos feministas, organizaciones de derechos humanos; o que las recuerden y cuenten cómo esas luchas transformaron condiciones de vida y ampliaron derechos. Para ello será necesario un trabajo de investigación sobre hitos locales y nacionales relacionados con las demandas de las mujeres, así como el diseño de guiones para entrevistas que indaguen en motivos, obstáculos, logros, legado y decisiones en torno a la forma de registro y edición. Se espera que cada episodio integre fragmentos de entrevistas, contextualizaciones históricas y reflexiones estudiantiles sobre el vínculo entre la memoria y la acción política, promoviendo el reconocimiento de trayectorias de resistencia y el aprendizaje sobre la construcción de ciudadanía democrática.
-Archivo fotográfico sobre mujeres, trabajo y derechos. Esta propuesta está orientada a que las y los estudiantes elaboren un archivo fotográfico documental que registre espacios laborales, emprendimientos y tareas de cuidado en su comunidad vinculados a mujeres. Para ello, se planificarán salidas de campo grupales a fin de fotografiar comercios familiares, talleres, centros comunitarios y escenas de trabajo doméstico y comunitario; además se recabarán testimonios orales que expliquen condiciones laborales, demandas históricas y transformaciones logradas por la lucha colectiva. Algunas preguntas que pueden orientar esta actividad son:
¿Qué tipos de trabajos realizan las mujeres en nuestra comunidad y cómo han cambiado con el tiempo? ¿Qué obstáculos han enfrentado por motivo de género y cómo los han enfrentado colectivamente? ¿Qué derechos fueron conquistados a partir de la organización y la lucha? ¿Cómo se reflejan esas conquistas en las experiencias locales? ¿Qué prácticas o aportes permanecen invisibilizados y cómo se puede ayudar a visibilizarlos desde la escuela?
Con el material recabado, cada grupo escribirá un texto breve que analice cómo las experiencias locales se articulan con conquistas históricas de las mujeres (derechos laborales, protección social, participación política) e invite a poner en cuestión desigualdades, identificar demandas, visibilizar logros colectivos, defender y ampliar derechos.
Tercer momento: instalación del archivo vivo
Una vez que cada sala, año o curso haya desarrollado alguna de las propuestas y disponga de las producciones elaboradas —murales, fanzines, relatos, objetos, fotografías o pódcast—, es momento de integrarlas y organizar el archivo vivo dentro de la institución.
Este espacio no se concibe como un archivo estático, sino como un lugar dinámico, participativo y en constante crecimiento; que pueda ser explorado, enriquecido y resignificado por toda la comunidad educativa. La instalación del archivo implica dar a conocer los materiales a la comunidad, fomentando su exploración y reflexión. Se pueden organizar recorridos guiados, encuentros con referentes, talleres de narración o actividades de intercambio entre generaciones.
Es recomendable definir previamente un lugar físico o digital para el archivo dentro de la escuela, donde se puedan exhibir los materiales de manera ordenada y accesible. El espacio debe permitir a estudiantes, docentes y familias interactuar con los contenidos: leer relatos, escuchar audios, observar fotografías o dibujos, y participar de actividades complementarias que fortalezcan la memoria colectiva. Asimismo, es fundamental pensar en mecanismos de actualización continua: incorporar nuevas producciones, registrar testimonios recientes y vincular el archivo con otras instancias institucionales, como el 24 de marzo.
Cuarto momento. Compartir el archivo vivo en la escuela
El propósito de este trabajo es iniciar un camino de memoria, con motivo de la proximidad del 50 aniversario del golpe cívico-militar en Argentina, y resignificar la historia a través de la mirada de la ESI en clave de memoria, género y derechos.
En esta etapa, el objetivo es visibilizar y compartir los materiales del archivo vivo con la escuela y la comunidad, fortaleciendo el vínculo entre memoria, derechos y participación. Las producciones de las y los estudiantes pueden presentarse en exposiciones, recorridos guiados o proyecciones, donde sean las y los estudiantes quienes actúen como narradoras y narradores, explicando las historias y trayectorias recuperadas, construyendo un diálogo intergeneracional.
Se busca también incentivar la circulación de saberes y la transmisión de historias, invitando a vecinas, vecinos, familias y referentes de la comunidad a conocer el archivo, escuchar relatos y participar de encuentros. Que las y los estudiantes reproduzcan y compartan relatos, recetas o experiencias permite reconocer que recordar y dar visibilidad a las trayectorias de mujeres destacadas es un recurso para aprender de los movimientos históricos y fortalecer la identidad comunitaria.
Para el cierre, se propone un espacio de intercambio reflexivo, donde estudiantes y docentes dialoguen sobre lo aprendido: qué historias les generaron impacto, cómo se relacionan con la actualidad y de qué manera pueden seguir transmitiendo estas memorias. Así, el archivo vivo se consolida como un patrimonio colectivo en constante construcción, que visibiliza aportes habitualmente invisibilizados, sostiene la memoria de luchas pasadas y orienta acciones futuras hacia la transformación social desde una perspectiva de género y derechos.
Bibliografía y Recursos
Ministerio de Educación de la Nación. Memorias. Colección Derechos Humanos, Género y ESI en la escuela Colección Derechos Humanos, Género y ESI en la escuela. Buenos Aires, 2021.
Instituto Nacional de Estadística y Censos - INDEC. Dossier estadístico en conmemoración del 113° Día Internacional de la Mujer. Buenos Aires, 2024.
Ministerio de Mujeres y Diversidad, Gobierno de la provincia de Buenos Aires. 8M Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras, Buenos Aires, 2026.