Palabra clave: «Movilización popular»

¿Qué palabras permiten narrar el terrorismo de Estado y transmitir su memoria? Palabras clave para una pedagogía de la memoria reúne 50 términos para pensar la dictadura a 50 años del golpe.

Creado: 16 marzo, 2026 | Actualizado: 19 de marzo, 2026

Entre 1969 y 1972, en diferentes localidades argentinas tuvieron lugar 19 movilizaciones sociales conocidas como “azos” y “puebladas”. Entre ellas, el Tucumanazo, el Ocampazo, el Rosariazo, el Mendozazo, el Quintazo, el Viborazo, el Cipolletazo y el Cordobazo. Estuvieron protagonizadas por trabajadoras y trabajadores, estudiantes y parte de la sociedad, que se oponían a la dictadura autoproclamada “Revolución Argentina”, liderada por Juan Carlos Onganía (1966-1970), y que imaginaban que era posible otra forma de vida más justa e igualitaria. Fueron reprimidas por las fuerzas de seguridad y algunas de las personas que habían participado fueron asesinadas.

Desde que en 1912 se estableció el sufragio secreto y obligatorio para los varones, la opción democrática fue interrumpida una y otra vez por diferentes golpes de Estado. Entre 1930 y 1976 hubo seis golpes. El de 1955, contra el gobierno de Juan Domingo Perón, autodenominado “Revolución Libertadora”, inauguró una forma de violencia que se fue profundizando con los años. El 16 de junio de 1955, meses antes de ese golpe de Estado, la aviación de la marina de guerra bombardeó la Plaza de Mayo, en el centro de la Ciudad de Buenos Aires, y asesinó cerca de 300 personas. Un año después, durante la dictadura encabezada por el Teniente General Pedro Eugenio Aramburu y el Almirante Isaac Rojas, fusilaron a personas opositoras y pretendieron “desperonizar” a la sociedad con el argumento de que era necesario “exterminar” esa idea política.

Quienes estudian este período señalan que fue durante la dictadura de la “Revolución Argentina” (1966-1973) cuando la movilización popular creció de una forma extraordinaria. Las causas para explicarlo son múltiples, entre ellas la prohibición del peronismo, el partido mayoritario, y el surgimiento de sindicatos combativos que ya no aceptaban las condiciones que imponía la dictadura. En 1968, la Confederación General de Trabajadores de la República Argentina (CGT) se fracturó y surgió la CGT de los Argentinos, liderada por el gráfico Raimundo Ongaro, que proponía enfrentar al gobierno de facto y sus políticas económicas luchando en las calles.

Este tiempo, además, estuvo atravesado por la Doctrina de Seguridad Nacional, propuesta por Estados Unidos ante el temor por la expansión de los movimientos revolucionarios en el mundo. Comenzó así lo que se conoció como la “Guerra Fría”. La época reclamaba una transformación social que era impulsada por episodios claves como la Revolución Cubana (1959), el Mayo Francés (1968), el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y los procesos de descolonización de Asia y África.

Las “puebladas” y los “azos” argentinos fueron estallidos ocurridos en ese tiempo que tuvieron una duración variable, desafiaron la organización política existente y modificaron la vida cotidiana. Sus protagonistas tomaron el espacio público para expresar su descontento y se enfrentaron a las fuerzas de seguridad. La mayoría de estas movilizaciones provocó la renuncia de autoridades locales, provinciales y hasta nacionales. Estas protestas tuvieron la característica particular de ser movilizaciones multisectoriales, y su protagonistas actuaban en “nombre del pueblo”.

En 1989, la escritora Beba Balvé analizó esta ebullición social e hizo una distinción entre las “puebladas” y los “azos”. Las primeras, explicó, estuvieron motorizadas por conflictos locales, lideradas por sectores privilegiados de las ciudades y acompañados por vecinas y vecinos. El “Cipolletazo” y el “Rocazo” fueron dos de los más destacados. Los “azos”, por su parte, fueron insurrecciones protagonizadas por trabajadoras, trabajadores y estudiantes que disputaban la distribución de la riqueza, y se inspiraban en ideas revolucionarias. El “Rosariazo”, los “Tucumanazos” y el “Cordobazo” fueron ejemplos en este sentido.

Algunas y algunos especialistas explican estos “azos” como una reacción espontánea ante la falta de canales institucionales para volcar el malestar y como una suerte de reacción natural ante un gobierno autoritario al que se le pedía el retorno a la constitucionalidad. Otras personas que estudian el período, en cambio, los consideran una expresión del conflicto social y la evidencia del nivel de conciencia alcanzado por los sectores populares, en particular la clase trabajadora.

El 29 de mayo de 1969 tuvo lugar el más impactante de estos “azos”, el Cordobazo. Desde principios de ese mes venían ocurriendo movilizaciones en Corrientes, Rosario y Tucumán. En la primera había sido asesinado el estudiante Juan José Cabral y en Rosario, Adolfo Bello. Ambos crímenes provocaron la furia en muchas provincias y se organizaron marchas, huelgas y misas solidarias. Los sacerdotes del Movimiento para el Tercer Mundo escribieron: “Cuando un pueblo no puede canalizar sus aspiraciones por los medios habituales, busca otros para elevar sus reclamos”.

En Córdoba, donde existía una estrecha relación entre estudiantes y el movimiento obrero, se buscaron esos otros medios y se pasó a la acción. La chispa que hizo estallar el Cordobazo fue la decisión del gobierno local de suprimir el “sábado inglés” (la media jornada laboral). Los sindicatos convocaron a un paro con movilización para el día 29 de mayo y protagonizaron una marcha masiva encabezada por los dirigentes sindicales de los gremios más fuertes, Agustín Tosco (Luz y Fuerza), Atilio López (UTA) y Elpidio Torres (SMATA). También por muchas mujeres que tenían una fuerte presencia en los sindicatos de base pero escasa representación entre la dirigencia.

La movilización tuvo tanta potencia que provocó la ocupación de la ciudad. Fue, además, el primer conflicto transmitido en vivo por la televisión. El apoyo de vecinas y vecinos en los barrios alejados y también en los más pudientes permitió tomar las calles, levantar barricadas y lograr lo que parecía imposible, que la policía montada tuviera que replegarse, pegar la vuelta y huir. El Ejército tardó dos días en restablecer el orden, tiempo en el que catorce personas fueron asesinadas. El general Sánchez Lahoz del Tercer Cuerpo del Ejército recordó aquellas jornadas: “Me sentí como el jefe de un ejército británico durante las invasiones inglesas. La gente tiraba de todo desde sus balcones y azoteas…”.

En una entrevista posterior al “Cordobazo”, Agustín Tosco, dirigente del gremio Luz y Fuerza, decía que, si bien el hecho había sido trágico por la cantidad de personas muertas y heridas, constituía un faro a seguir: “Ojalá sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre sino su compañero y su hermano”.

El historiador Roberto Pittaluga señala que en aquel contexto la palabra revolución comenzó a ser objeto de disputa. Por un lado, estaban las dictaduras de 1930, 1955 y 1966 que se la habían adueñado para autodenominarse y la utilizaban como contracara del “desgobierno de las democracias”. Pero, por otro lado, estaban los “azos” que abrían el significado del concepto para ponerlo “en boca de quienes alentaban el fin del capitalismo y el pasaje a otra sociedad, llamada, de manera genérica, socialista”.

La historia de estas movilizaciones ayuda a comprender el malestar de una época que cuestionó el orden existente, en lo cotidiano y en lo estructural. Los “azos” y las puebladas fueron formas novedosas de intervención política de amplios sectores sociales que, en muchas localidades del país, creyeron que otro mundo era posible.

Bibliografía

Anzorena, Oscar (1998). Tiempo de violencia y utopía. Del golpe de Onganía (1966) al golpe de Videla (1976). Buenos Aires: Ediciones del pensamiento nacional.

Fulchieri, Bibiana (2022). El Cordobazo de las mujeres. Memorias. Córdoba: Las Nuestras.

Pittaluga, Roberto (2021). La inteligencia obrera. Notas sobre la experiencia política de los trabajadores en los años 70. En J. Cernadas y L. Lenci (Coords.), Futuros en pugna: Protagonismos, dinámicas y sentidos durante el tercer gobierno peronista (1973-1976). La Plata: Universidad Nacional de La Plata. Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Ramírez, Ana Julia (2019). A 50 años del Cordobazo… Pensar las “puebladas” en la Argentina de los años setenta. Aletheia, 9(18).

Palabras clave (para una pedagogía de la memoria)

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