FICHA 3
Creado: 3 junio, 2026 | Actualizado: 10 de junio, 2026
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Las escuelas de la provincia de Buenos Aires
Las escuelas bonaerenses
Hace más de 100 años las autoridades de la Argentina sancionaron una ley que estableció que, a partir de ese momento, sería obligatorio que las familias enviaran a sus hijas e hijos a la escuela primaria. Allí las maestras y los maestros les enseñarían todo lo que en esos tiempos se consideraba importante para ser una ciudadanía capaz de convivir en sociedad. También, y si podían hacerlo, para que siguieran estudiando en la escuela secundaria.
En todos los lugares de la provincia de Buenos Aires donde hay población, hay escuelas. Hay muchas escuelas en las ciudades, porque allí siempre vivieron muchas personas. Hay menos escuelas en los campos, porque allí hay menos familias establecidas. Hubo y hay escuelas ubicadas en la amplia llanura bonaerense, en su costa, en sus sierras, en las islas del Delta.
Con el tiempo, la educación fue cambiando. Por ejemplo, cambió la duración de la enseñanza obligatoria, los temas que se estudian, las formas de enseñar de las maestras y los maestros, las actividades que les proponen a las y los estudiantes, la duración de la jornada escolar, las normas que todas y todos deben cumplir.
Los edificios de las escuelas se fueron ampliando y adecuando para albergar a grupos de estudiantes más numerosos y disponer de mayores comodidades. También fue necesario edificar nuevas escuelas a medida que se construyeron más barrios y se instalaron más familias.
En algunas ciudades de la Provincia hay escuelas muy antiguas, casi siempre ubicadas en el centro, cerca de la plaza principal y de la intendencia. A medida que los pueblos y las ciudades fueron creciendo, se construyeron en los distintos barrios muchas otras escuelas. Hay algunas más modernas construidas en los últimos años y otras que están en construcción en el presente y que se puede ver cómo progresan día a día.
En el campo o en las islas, donde hay menos población y las viviendas están más distanciadas entre sí, se establecieron escuelas que se llaman rurales. Son más pequeñas, porque reciben pocas y pocos estudiantes. Muchas cuentan con una vivienda en la que, en el pasado, se instalaba la o el docente con su familia.
En la actualidad, las escuelas rurales cuentan con una matrícula más reducida de estudiantes que en el pasado, porque cada vez los campos bonaerenses están menos poblados. Por lo general, las y los docentes de estas escuelas se trasladan todos los días desde los pueblos o las ciudades cercanas donde viven, con transportes públicos o privados. Las niñas y los niños llegan desde los campos o desde las islas; algunos van a pie o son y llevados en auto o en moto por rutas asfaltadas o caminos de tierra; también hay quienes llegan en botes a remo o lanchas colectivas que circulan por ríos y riachos.
En la Provincia existen también unas pocas escuelas hogar. En ellas las y los estudiantes permanecen durante toda la semana, tienen clases en un horario y, en el resto del tiempo, realizan otras actividades y descansan. Vuelven a sus viviendas los fines de semana.
Las escuelas grandes tienen varias secciones por cada uno de los seis años, por lo general se las identifica con una letra –1er año A, B, C…–. En las pequeñas escuelas rurales es frecuente que una misma o un mismo docente –o a veces dos– enseñe a chicas y chicos de distintos años.
Como se viene describiendo, las escuelas bonaerenses pueden ser diferentes por su antigüedad, su tamaño y la arquitectura de sus edificios, el lugar en que están ubicadas, las comodidades disponibles para enseñar y aprender, también por la duración de la jornada de trabajo de docentes y estudiantes.
Sin embargo, son muchísimas más las cosas que tienen en común. En todas las escuelas las maestras y los maestros enseñan y las alumnas y los alumnos aprenden los contenidos que establecen las autoridades educativas de la Provincia. Para cumplir tan importante tarea, todas las escuelas disponen de aulas amobladas para el trabajo escolar, con asientos, mesas, pizarrón, escritorio. También todas tienen por lo menos un patio u otro espacio que se destina a los momentos de recreo para descansar, conversar, jugar y también para los actos escolares que convocan a toda la comunidad. En esos espacios suele estar ubicado el mástil que sostiene la bandera en alto desde el inicio hasta el fin de la jornada escolar.
Aunque sean diferentes, las escuelas primarias se pueden reconocer inmediatamente cuando se circula por las calles de las ciudades y los pueblos, por las rutas y por los caminos rurales, sobre todo en tiempos de clases: se escuchan desde cerca y llaman la atención las voces de niñas y niños que dialogan entre sí y con las y los docentes, sus risas, sus canciones, los ruidos de la tarea. Y, desde más lejos, se ve la bandera que flamea alto y señala que esa es una escuela primaria de la Argentina.
La diversidad de escuelas bonaerenses en imágenes y testimonios
La Escuela Primaria N° 9 Sargento Cabral es una de esas escuelas rurales. Se recomienda visitar en la sección NOTICIAS del ABC la nota Vivir y estudiar en el campo: la escuela que tiene una maestra y cuatro estudiantes para conocer en detalle su comunidad y su funcionamiento. La nota contiene un video que se sugiere compartir con las chicas y los chicos. Si lo desea, la o el docente puede leer el testimonio adaptado de su maestra y directora (ver a continuación) y también analizar más detenidamente algunas imágenes incluidas en el material Imágenes de algunas escuelas bonaerenses.
Testimonio de Daniela, directora de la EP N° 9 Sargento Cabral
Me llamo Daniela, soy directora y docente de la EP N° 9. El edificio de esta escuela rural unitaria fue inaugurado en 1942 y, desde entonces, concurren hijas e hijos de familias que trabajan en los campos vecinos.
Actualmente cuatro estudiantes llegan todos los días en los vehículos de sus familias, en bicicleta y hasta a caballo. Una parte del recorrido para llegar a la escuela se hace por un pequeño camino interno vecinal que cuando llueve se vuelve intransitable. En estas ocasiones seguimos enseñando a través de internet, porque todas las familias cuentan con acceso y pueden conectarse.
Según cuentan, en la zona, hace algunas décadas, la maestra izaba la bandera celeste y blanca hasta el extremo más alto del mástil y así avisaba que estaba presente y, entonces, las niñas y los niños sabían que las clases comenzaban. Hoy, la comunicación es por whatsapp y ninguno de los cuatro estudiantes se pierde nunca la oportunidad de asistir a clases.
La jornada escolar comienza al mediodía con un rico almuerzo preparado con mucho amor por la auxiliar.
El salón del “plurigrado” es amplio y también cumple la función de biblioteca, por eso las paredes están repletas de libros y algunos juguetes para el recreo. Estamos rodeados de enormes patios y de mucha naturaleza por experimentar y descubrir. Los árboles, además de darnos sombrita y abrigo, se convierten en picas de escondidas, puntos de carreras, arcos de fútbol, lugares de descanso y de estudio los días de calor.
Este año continuamos con un proyecto que se llama "Arte en el Puente", en el que compartimos experiencias artísticas, aprendemos, investigamos, hacemos amistades y disfrutamos mucho con dos escuelas rurales de la zona*. Gracias a que todas las escuelas rurales del distrito poseen dispositivos tecnológicos y acceso a internet, podemos tener un lazo permanente entre todas, que nos permite tener experiencias compartidas y tejer redes entre estudiantes que, en muchas ocasiones, se van a conocer personalmente unos años más tarde, en las escuelas rurales de nivel secundario.
* Se refiere a las Escuelas Rurales Unitarias N° 13 del Paraje Chiramberro y N° 16 de San Ramón.
En el mismo distrito de Punta Indio está la EP N° 2 Ramón Santamarina, que comparte muchas características con la escuela Sargento Cabral, aunque su matrícula es un poco mayor. A continuación, se incluye el testimonio de Ana, su maestra y directora, cuya lectura se puede apoyar en las fotografías del material Imágenes de algunas escuelas bonaerenses.
Testimonio de Ana
Soy Ana, directora y maestra de la escuela primaria N° 2 Ramón Santamarina, ubicada en Monte Veloz, partido de Punta Indio, a 10 km de la localidad de Verónica. La ruta de acceso a la escuela es un camino vecinal hecho de un mejorado de conchilla. Cuando las condiciones del clima son adversas no es posible llegar.
Para este ciclo lectivo 2025 contamos con una matrícula de dieciséis estudiantes en la primaria y con dos en el jardín. De las y los estudiantes, diez viven en estancias vecinas y vienen a la escuela en el transporte escolar que se gestiona a través del consejo escolar. Al resto de estudiantes las y los traen sus familias desde la localidad de Verónica.
La escuela cuenta con tres salones, salón principal (que compartimos todas y todos, porque es una escuela pluriaño), salón de usos múltiples (biblioteca, sala de reuniones, comedor), un salón más pequeño que usa el jardín, la cocina y tres baños (uno de docentes y dos para estudiantes). Nuestro horario es de 13 a 18 horas, porque tenemos la Jornada de la 5ta hora.
Finalmente, la EP N° 7 Almirante Brown es también una escuela rural del distrito, pero tiene otra escala. Su matrícula alcanza los 75 estudiantes (fotografías en el material Imágenes de algunas escuelas bonaerenses).
Testimonio de María Fernanda
Soy María Fernanda, directora de la escuela primaria N° 7, que tiene tres secciones y orientación en arte. Desde el año 2023 la escuela forma parte de las escuelas de Jornada Completa. La matrícula fue aumentando año tras año. En el 2020 era de 27 estudiantes y solo contaba con dos secciones. En el 2022 con más de 50 estudiantes pasó a tener 3 secciones. Para el año 2025 hubo 75 alumnos inscriptos.
La escuela está ubicada en el paraje “La Colonia” a 8 km de la plaza central del pueblo de Verónica. Una parte del camino a la escuela es de tierra y los días de lluvia el transporte no puede ingresar. Igualmente, en esos días la escuela recibe a las niñas y los niños cuyas familias pueden traer.
La escuela tiene un gran patio con árboles que dan mucha sombra, donde generalmente se desarrollan las clases de Educación Física. Además, hay juegos para compartir en los recreos.
El edificio se comparte con un jardín, el JIRIMM N° 3, al que concurren niñas y niños de la zona que luego ingresarán a la escuela primaria.
Algunas escuelas urbanas bonaerenses
- La escuela primaria N° 22 se encuentra dentro del predio de la Escuela Hogar Evita.
En las escuelas hogar -o escuelas albergue- las chicas y los chicos se quedan a dormir en las instalaciones escolares de lunes a viernes, y los fines de semana vuelven a sus casas. Además de los espacios tradicionales de cualquier escuela, las escuelas albergue cuentan con dormitorios. La Provincia tiene cuatro escuelas albergue de Nivel Primario. En el material Imágenes de algunas escuelas bonaerenses hay fotos de la Escuela N° 22 (diapositiva 11) que se encuentra dentro del predio de la Escuela Hogar Evita en Esteban Echeverría. - En el Polo Educativo de la localidad de Villa Luján, partido de Pilar, funcionan la escuela primaria N° 50, la escuela secundaria N° 41 y el jardín de infantes N° 941. La primaria cuenta con 12 aulas al igual que la secundaria. Entre las instalaciones hay espacios públicos cerrados y una cancha para practicar deportes. Con la construcción y la ampliación, estos establecimientos sumarán 1.600 vacantes para recibir a niñas, niños y jóvenes de la zona (ver diapositivas 11 y 12 del material Imágenes de algunas escuelas bonaerenses).
- La escuela primaria N° 33 funciona en un Instituto Superior de Formación Docente.
La maestra o el maestro puede comentar algunas características de los institutos superiores de formación docente a partir de su propia experiencia, para luego compartir el testimonio de Joaquín.
Joaquín es maestro de primer año en la Escuela Normal Superior Florentino Ameghino y dice que le gusta mucho trabajar en primer año. También contó que en esa misma escuela él hizo el jardín de infantes, toda la escuela primaria y la secundaria, y que también ahí se formó como maestro. “Me pasa que tengo un sentido de pertenencia a la escuela que me acompañó toda mi vida. La gran mayoría de los recuerdos que tengo son de ahí. No solo estudié ahí desde el jardín hasta el profesorado, mis hermanos también fueron a esa escuela y fuimos a esa escuela porque mi mamá era maestra y trabajaba allí. Así que hemos pasado toda la vida en esa escuela y cuando volví a entrar como docente reconocí hasta el olor de los pasillos. Me tocó trabajar en un salón que había sido mi salón de primer grado. Trabajando acá siento que puedo devolver un poco de lo que la escuela me dio”* (ver diapositiva 14 del material Imágenes de algunas escuelas bonaerenses).
*Testimonio tomado por el equipo curricular de Ciencias Sociales de la Dirección Provincial de Educación Primaria el 31 de marzo de 2025. En comparación con la Escuela Normal Superior Florentino Ameghino, maestras y maestros pueden contar su propia experiencia de formación, si la hicieron en un Instituto Superior de Formación Docente (ISFD) de la Provincia y en cuál, si trabajaron o les gustaría trabajar como docentes en la escuela primaria del instituto en el que se formaron (como es el caso de Joaquín).