El Mundial 2026. Sugerencias para docentes

Una oportunidad para leer, escribir y pensar el mundo, en el marco de la Copa Mundial de fútbol.

Creado: 4 junio, 2026 | Actualizado: 5 de junio, 2026

Presentación

El fútbol, más allá de ser un deporte, constituye un hecho cultural y social que atraviesa las identidades, las conversaciones cotidianas y las emociones de las alumnas y los alumnos. Ante la inminencia del Mundial 2026, la institución escolar no queda al margen de un interés que conmueve. Se trata de una propuesta institucional que invita a estudiantes de distintos años a trabajar de manera conjunta y cooperativa. 

Este abordaje está pensado para desarrollarse en paralelo y convivir con las secuencias didácticas previstas por la Dirección Provincial de Educación Primaria para este período del año. En este sentido, resulta fundamental que el equipo de conducción organice los tiempos pedagógicos institucionales (sugiriendo no más de dos horas semanales), coordine las decisiones vinculadas a la previsión y distribución de los recursos necesarios (proyección mediante cañón, uso de netbooks, tablets o provisión de fotocopias) y la organización de las actividades, aspectos clave para que la propuesta alcance los resultados esperados. 

La revista El Mundial de Fútbol se presenta como un recurso digital optimizado tanto para su lectura en dispositivos como para su impresión. Consta de una revista temática y ocho páginas con figuritas listas para recortar y pegar. Para su trabajo en las aulas, las y los docentes pueden proyectarlo desde el portal Continuemos Estudiando o descargarlo en un pendrive para su uso local con el equipamiento tecnológico de la escuela.

Es posible encontrar la revista El Mundial de Fútbol.

En la revista, cada artículo funciona de manera autónoma, aunque se inscribe en un contexto compartido; de este modo, cada docente puede elegir qué artículo trabajar y decidir cómo organizar a los grupos de estudiantes para abordarlo. El material articula con algunos contenidos de distintas áreas: Ciencias Sociales, Matemática y Prácticas del Lenguaje. 

Un viaje en el tiempo y el espacio. La revista invita a contrastar la épica de 1930 —cuando los jugadores cruzaban el océano en barco y las familias se apiñaban frente a la radio— con la tecnología del siglo XXI, los estadios que parecen naves espaciales y el césped cuidado por robots. Esta comparación permite trabajar la noción de transformación social y tecnológica. 

La presencia de mapas y de 48 banderas. Permite ubicar las procedencias de los jugadores y descubrir los países que debutan en el torneo.

El análisis de datos reales. En el artículo “Los números del Mundial” se ofrece una colección de curiosidades (cantidad de participantes, regresos de algunas selecciones, cupos, probabilidad de salir campeón, características y medidas de la pelota y de la copa, velocidades de lanzamientos, distancias y capacidades de los estadios, entre otros) con el propósito de invitar a las chicas y los chicos a interpretar y analizar información variando su forma de presentación. Los números que se encuentran tanto en este artículo como en algunos otros se convierten en buenas oportunidades para abordar el estudio de algunos contenidos matemáticos del Nivel Primario.

La diversidad cultural y el lenguaje compartido. En varios artículos se resalta un concepto potente y es que "el Mundial acorta las distancias". Es una oportunidad para conmoverse con los testimonios de chicas y chicos de otras latitudes y para reflexionar sobre cómo conviven distintos idiomas, tradiciones y banderas bajo una misma pasión: el juego.

Álbum de camisetas y Álbum de mascotas. Estas propuestas trascienden el entretenimiento del pegado de figuritas, constituyendo verdaderas situaciones de enseñanza. Exigen una lectura minuciosa y crítica de enunciados, donde las niñas y los niños deberán coordinar datos, observar detalles iconográficos y justificar sus elecciones antes de decidir dónde ubicar cada elemento. 

Como en toda revista temática, los artículos promueven una lectura convocante: parten de un universo que las lectoras y los lectores ya conocen, y al mismo tiempo, incorporan información que seguramente les resulte nueva. En todos los casos, la información que ofrece cada uno de ellos puede ampliarse según el interés que despierte el tema en las y los estudiantes: la cronología de los Mundiales, la trayectoria de Diego Maradona, las características de los países que debutan en este torneo, el significado de las banderas o el rol de las mascotas. Por último, se incluye un apartado que invita a explorar la biblioteca escolar estableciendo relaciones entre el fútbol y la literatura rioplatense.

La lectura puede darse a través del docente o de manera autónoma por parte de las chicas y los chicos, pues presenta distintos niveles de desafío que contemplan tanto a lectores más avanzados como a quienes requieren intervenciones más específicas para acceder al sentido del texto. 

El propósito es que las y los estudiantes, en grupos, puedan desplazarse por la  pantalla, volver sobre los artículos que más llamen su atención, releerlos o buscar algún dato que solicite su docente. Si es posible, también pueden fotocopiarse algunos ejemplares para que circulen entre las niñas y los niños, permitiéndoles hojearlos, detenerse en imágenes, títulos o mapas y conversar sobre el tema con sus docentes y entre pares.

Un lugar para el Mundial en la escuela

A la densidad de conexiones que en la actualidad existen entre las sociedades de todos los lugares del planeta, en este momento se suman las que surgen de las relaciones deportivas generadas por la organización y la realización del Mundial de fútbol masculino 2026. Esta competencia, muy apreciada en Argentina, trae a las escuelas primarias la oportunidad de apoyar la apertura de la mirada de las chicas y los chicos a la amplitud del mundo del fútbol.

Una posibilidad sugerida para facilitar el seguimiento del Mundial y el conocimiento de ese mundo del fútbol es destinar un lugar en la escuela, accesible y de tránsito ágil, para presentar día a día las novedades acerca de la Copa del Mundo. Las y los docentes y estudiantes, las y los más grandes de la escuela, en pequeños grupos, pueden hacerse cargo del diseño y, en forma rotativa, del sostenimiento y actualización de este lugar del Mundial. También, de la difusión de las noticias y de la tarea de presentar a las más pequeñas y los más pequeños las informaciones que consideren clave para que puedan estar al tanto de lo que sucede en el Mundial y compartir alegrías, incertidumbres y expectativas.

En ese espacio es útil que esté colocado el globo terráqueo, el planisferio mural con división política, el mapa mural de América o de América del Norte, el fixture inicial de los partidos en un tamaño adecuado para poder consultarlo a distancia y espacios libres para que, quienes se acerquen, puedan incluir sus aportes escritos. Por supuesto, habrá otros objetos, imágenes, noticias que cada grupo organizador decidirá de acuerdo con los intereses discutidos en su aula.

Durante la preparación del lugar con los grupos de estudiantes más grandes de la escuela conviene detenerse en mostrar que el planisferio aporta una representación deformada de la superficie terrestre debido a que no es posible pasar de la esfericidad al plano sin alterar las distancias, o los ángulos o las superficies. Por tal razón siempre es valiosa la complementación de las observaciones del planisferio con las del globo terráqueo. Las y los docentes guiarán ese ejercicio que seguramente producirá situaciones de asombro cuando se comparen formas (por ejemplo la de la Antártida), superficies (como la de Canadá, de Rusia, de Groenlandia) o distancias (entre América y Asia a través del Pacífico o las de los posibles recorridos de las compañías aéreas que trasladan a las selecciones desde sus países hacia América del Norte o entre una y otra sede del Mundial).

Diseñado y armado el lugar con las fuentes de información básicas y las que se hayan definido en las aulas del segundo ciclo, será necesario un cronograma que indique qué pequeño grupo estará a cargo de informar y guiar las observaciones de los mapas, el globo terráqueo, el fixture y de establecer las relaciones necesarias para que las alumnas y los alumnos de primero a cuarto año sigan el Mundial. Los momentos de recreo pueden ser adecuados para esos encuentros informativos, pero también pueden existir instancias acordadas especialmente durante el tiempo de clases. La preparación de las y los informantes es sumamente importante: deberán utilizar adecuadamente el nombre de los continentes, océanos, países, estar al tanto de las novedades, actualizar cuidadosamente la información de mapas y fixture; tendrán que expresarse con claridad para facilitar la comprensión de los diversos grupos, atender las inquietudes de diferentes visitantes, ser pacientes, solidarias y solidarios.

Para plantear la diferencia entre el tiempo de la tierra que rige en cada lugar y la instantaneidad creada por las tecnologías de las comunicaciones, quienes informen pueden poner a consideración algunas curiosidades horarias extremas. Por ejemplo, plantear el horario local de un partido en una sede del oeste norteamericano y traducirlo al horario y las actividades en la Argentina mientras se puede ver o escuchar, al horario y las actividades en que estarán en ese mismo instante las niñas y los niños de un país del centro de África con interés en ese mismo partido, al horario y actividades de otras y otros que viven en el sudeste asiático, etc.

Por su parte, niñas y niños más pequeños podrán comentar en las aulas la información que se conversa en sus hogares y pensar en conjunto algunas cuestiones a preguntar cuando se acerquen al lugar, aportar al mismo información, escrita o grabada (de una jugada que haya sido celebrada especialmente, de algún hecho que les haya parecido relevante, de los comentarios que realizaron las familias), pensar una expresión (más o menos sencilla, según el momento de formación en el que se encuentren) para dejarla plasmada en el lugar del Mundial o pegada en su entorno.

Mapas de la Copa del Mundial 2026

El planisferio mural con división política puede ser la base para construir un mapa temático de la Copa del Mundo. Para ello se sugiere trabajar sobre él con cintas y papeles autoadhesivos que luego puedan removerse sin afectar la superficie del mapa.

Es importante representar por lo menos dos cuestiones: la delimitación de las diferentes áreas en que la FIFA organizó las actividades previas a la competencia (pág. 19) y la localización de los 48 países participantes. El fixture inicial de la Copa del Mundo permite reunir esos países según el grupo en el que inician su participación. Una posibilidad es que las y los estudiantes acuerden signos de diferentes colores y/o formas para diferenciarlos en el planisferio según ese criterio que, posiblemente, colabore para seguir la trayectoria de cada selección desde su mismo origen en uno de los doce grupos. El mapa temático tendrá un título y unas referencias que ayudarán a la interpretación de quienes lo observen en soledad.

Con el desarrollo del Mundial, tanto el fixture como la cartografía se irán actualizando. Los grupos tendrán oportunidad de decidir si refuerzan la representación de los equipos ganadores en el planisferio o van quitando a los que se retiran de la competencia. Es recomendable fotografiar cada una de las versiones del mapa antes de modificarlo para poder consultarla  en cualquier momento que se desee.

El mapa de América del Norte y las sedes de la competencia

También con materiales autoadhesivos pueden localizarse en este mapa los diferentes estadios que serán sede del torneo. En el mapa de la página 13 están presentados los estadios en los que jugará la selección argentina en el primer tramo, pero puede buscarse y marcarse la información sobre las dieciséis sedes definidas para, eventualmente, seguir los recorridos de algunos de los equipos favoritos y de sus seguidoras y seguidores.

Ser sede del Mundial requiere disponer de la infraestructura deportiva necesaria y poder prestar variedad de servicios a muchas personas en forma ágil. Por ese motivo los gobiernos y las empresas deben invertir mucho dinero en la puesta a punto de la capacidad hotelera, la gastronomía, las comunicaciones, las rutas y los transportes. Todo debe funcionar con exactitud en el ritmo intenso de los Mundiales porque nadie tiene tiempo para perder. Por otra parte, organizar y albergar tal cantidad de turistas es un aporte considerable a las economías de los países y de las empresas que se embarcan en esa tarea, y por eso suelen existir varias propuestas al momento de decidir dónde se realizará el siguiente Mundial.

La movilidad en distancias largas y entre tres países caracteriza a este Mundial. Puede reflexionarse en las aulas de los años superiores acerca de los costos que los simpatizantes deberán afrontar en esta oportunidad así como sobre las ganancias que tales consumos aportarán a quienes prestan dichos servicios.

Las representaciones físico-políticas de la superficie terrestre dan cabida a la idea de distancia/tiempo: la distancia (lejanía, cercanía) medida en kilómetros, la distancia en horas de vuelo (en días de navegación en los tiempos de las primeras competencias mundiales de fútbol) y la desaparición de la distancia en la simultaneidad de la trasmisión de los partidos. Sin embargo, esa distancia y ese tiempo, estrechados por las tecnologías, transcurren junto al tiempo del planeta que sigue su curso y su ritmo: la simultaneidad reúne lugares en los que las actividades de las personas están siendo muy diferentes porque en ese mismo momento en su vida cotidiana es, según donde se encuentren, de mañana, de tarde o de noche.

Voces sobre el Mundial 

El Mundial de fútbol registra los testimonios de chicas y chicos que opinan sobre la competencia (págs. 28 a 31). Todas y todos están yendo a la escuela primaria en sus lugares, ubicados cerca y lejos: algunas y algunos viven en la provincia de Buenos Aires, otras y otros en países de Europa y uno en un país vecino, Brasil. Algunas entrevistas se realizaron en el mes de abril, cuando todavía no se habían lanzado publicidades sobre el evento y no se sentía en forma generalizada su inminencia. Otras son más recientes, de cuando ya estaban disponibles los álbumes de figuritas. Los testimonios suman a la distancia espacial una distancia temporal que es corta en cantidad de días pero que resulta sumamente intensa si se mide por la aceleración de los cambios que se produjeron en la información y la percepción que el mundo tiene del Mundial. La difusión fue realizada masivamente por la variedad de medios de comunicación que hoy son conocidos y que suelen marcar las agendas, y este es un buen ejemplo de tal situación. Muchas chicas, muchos chicos, jovencitas y jovencitos, en diferentes latitudes, se sumergieron en las diferentes selecciones, en los nombres de jugadores, de técnicos y de países con la activación del mercado de las figuritas de la FIFA y esto ocurrió prácticamente en simultáneo en todo el mundo.

Para trabajar los testimonios, en todos los años, será necesario tener en cuenta ambas distancias, la espacial y la temporal, explicitarlas, leer desde ellas lo que las entrevistadas y los entrevistados expresan y también descubrir en esos textos las pistas orientadoras del momento en que los testimonios fueron tomados. Se sugiere presentar a quienes dan los testimonios y ubicar sus lugares en los mapas más adecuados para hacerlo con cierta precisión. Si se dispone de diferentes cartografías en el aula se puede consultar al grupo acerca de cuál será el “mejor mapa” para localizar a cada persona y cuál para situarlas a todas a la vez. La intención es reflexionar acerca de que, si bien el globo terráqueo o el planisferio dan cabida global a las seis y permiten apreciar cierta información sobre sus lugares, su escala impide localizar a las y los estudiantes bonaerenses en sus diferentes partidos: esa tarea requiere de cartografía provincial o regional con mucho mayor detalle. Por lo tanto, existe una estrecha relación entre lo que alguien desea cartografiar y la escala del mapa que permite hacerlo adecuadamente.

La lectura de los testimonios admite diferentes modalidades según las posibilidades del grupo de estudiantes. Puede estar a cargo de docentes y/o de estudiantes, y en este último caso se puede optar por el acercamiento individual o grupal. La intención inicial será descubrir, a grandes rasgos, cómo esperaban las seis personas consultadas la Copa del Mundo en sus lugares y momentos. Las intervenciones docentes conducirán a continuación a adentrarse en cada testimonio, detenerse en las actitudes y expectativas de cada informante, en cómo estaba transitando su momento de espera del Mundial. Es interesante prestar atención a qué aspectos acentuó cada una y cada uno, cuáles eran en ese tiempo sus dudas y certezas, a quiénes nombró cuando pensaba en el evento y avanzar en hipótesis acerca de por qué sería de esa manera. Interpretados los testimonios, una posibilidad es imaginar entre todas y todos si las personas consultadas seguirán pensando lo mismo el día de hoy, cuáles serán sus expectativas ahora. 

Propuesta de escritura. Producción de testimonios.

Registrar lo que las y los estudiantes sienten y esperan respecto del Mundial actual, integrando sus voces y las de sus familias a las ya presentes en la revista. Estos textos podrán compartirse en las aulas o difundirse en el lugar del Mundial que se haya previsto en la escuela. Para este último caso, será fundamental propiciar instancias de revisión y corrección colectiva, garantizando que los textos alcancen una versión convencional y clara para las destinatarias y los destinatarios reales fuera del aula.

Se puede proponer a chicas y chicos que anoten, a modo de diario personal, las propias impresiones y deseos antes del Mundial y que registren –con cierta regularidad e indicando la fecha cada vez que escriben algo– las discusiones y los acuerdos con sus grupos durante el transcurso de la competencia. Esa escritura breve puede pasar a ser una “memoria” que se analice en el pos-Mundial para reconocer los altibajos en las ilusiones, entusiasmos, sensaciones, sentimientos y emociones que se fueron viviendo a medida que los partidos se concretaron, cuando ya los resultados esperados se obtuvieron o no se obtuvieron y, tanto los ganadores como los que no ganaron, siguieron sus rumbos. Muy posiblemente se reconozcan muchas variaciones de esos estados de ánimo en el tiempo a medida que las situaciones fueron cambiando. Habrá convergencias y divergencias dentro del grupo para intercambiar, debatir y para obtener algunas conclusiones acerca de cómo vivieron la experiencia Mundial 2026.

Avanzando un poco más, se puede proponer a la clase la construcción de una representación gráfica de cómo va variando día a día (y tal vez aún con mayor frecuencia que a diario) la vivencia personal y/o grupal del campeonato: las expectativas (un expectativómetro), los intereses (un interesómetro), las ilusiones (un ilusionómetro) o la pasión por el fútbol (un pasionómetro). Es importante que cada docente tenga bien claro cuál será el eje de su propuesta de graficación revisando con cuidado el significado de cada una de esas posibilidades. Esa claridad le ayudará a guiar ajustadamente a cada estudiante y al grupo evitando confusiones en la información que se desee registrar.

Para realizar el gráfico se puede proporcionar una línea del tiempo en horizontal, con la indicación de los días que transcurrirán entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026 y de los principales momentos e hitos de la competencia: primera vuelta (11/6 a 27/6); dieciseisavos de final (28/6 a 3/7); octavos de final (4/7 a 7/7); cuartos de final (9/7 a 11/7); semifinales (14 y 15/7); tercer puesto (18/7). En vertical se graduarán: sobre la línea horizontal y como punto de partida, la situación de neutralidad; hacia arriba, una positiva y, más arriba, una muy positiva. En sentido contrario, una situación negativa y, más abajo, una muy negativa. Cada chica y cada chico (o el conjunto de la clase) pueden ir reflexionando cada día para marcar el estado que estiman que corresponde a su situación. 

A medida que avance el campeonato y se vayan uniendo los puntos definidos por las situaciones diarias se irá construyendo la línea que, interpretada a la luz de sus razones, pondrá en evidencia las oscilaciones de las expectativas, intereses, ilusiones o pasiones (según sea lo que se acordó graficar) suscitadas por la percepción de los sucesos que van teniendo lugar en el Mundial. Esa línea y la interpretación de sus ascensos y descensos puede dar lugar a comparaciones dentro de la escuela, a explicaciones y conversaciones en las familias y, junto con los balances que esta Copa del Mundo haya dejado en forma individual y colectiva, a presentaciones a la comunidad.

Ejemplo de la construcción de un “pasionómetro”. Fuente: Archivo DGCyE.

Leer para saber acerca de los Mundiales

La intervención de la maestra y del maestro en el trabajo con textos de información consiste, del mismo modo que al proponer la lectura de cuentos, en contextualizar el tema,  promover cada vez el intercambio sobre lo que les ha leído, ampliar la información, releer pasajes significativos e instar a la lectura de los niños por sí mismos, seguros de saber qué dice en la página que tienen ante sus ojos. Si la o el docente del primer ciclo ya ha trabajado Lobos o Títeres, entre historias y retablos, etc. encontrará aquí un terreno conocido que le permitirá desplegar intervenciones similares para abordar esta revista con sus estudiantes. 

Frente a la variedad y diversidad de información que incluye la revista, localizar lo que resulte interesante leer requiere de búsquedas guiadas siempre por propósitos determinados. Explorar, buscar, localizar, demandará a las lectoras y los lectores una modalidad particular: algunos artículos no requerirán de una lectura de “punta a punta” desde el inicio hasta el final, sino de diversas exploraciones que requerirán de descartes, lecturas más detenidas como por ejemplo, en algún epígrafe a partir de una imagen que llamó la atención, de un subtítulo que anticipa lo que se aborda en el texto, etc. La lectura del índice, permite anticipar lo que contiene la revista e invita a seleccionar y buscar en un “ir y venir” entre las páginas hasta encontrar lo que se desea leer. 

En el marco de esta revista, se plantean diferentes propuestas de lectura tanto a través del docente como de las niñas y los niños por sí mismos. Ante un mismo texto la o el docente  varía las intervenciones para que todas y todos puedan leer según sus conocimientos. En todos los casos, es fundamental contextualizar el tema y promover intercambios sobre el sentido, releer fragmentos significativos, agregar información, cotejar con otras fuentes y establecer relaciones entre ellas.

Por ejemplo, las y los estudiantes “saben” quiénes son los jugadores que han sido convocados para formar parte de la Selección Nacional. Eso les permitirá encontrar los nombres en el mapa de la República Argentina: “Tierra de campeones”. En este caso, la novedad principal será leer la provincia natal de cada jugador y su posición exacta en el juego según indican las referencias a través de sus colores: arquero, defensor, mediocampista, delantero y cuerpo técnico. 

El mapa “Provincia y Potrero, la cuna de nuestros jugadores”, por su parte, circunscribe aquellos jugadores que nacieron o viven en la provincia de Buenos Aires. Los nombres de los deportistas y de las localidades se presentan de manera despejada.

Estas páginas permiten leer los nombres y ayudarse con aquellos que ya conocen porque forman parte del repertorio de nombres del aula. Deberán leer con precisión para saber si se trata de Nicolás Tagliafico, Nicolás Otamendi o Nicolás González, no basta con considerar solamente el primer nombre sino que deben reparar también en su apellido. 

El artículo “Diego Armando Maradona”, un texto organizado cronológicamente que recupera su historia deportiva –desde sus inicios hasta su despedida como técnico de la Selección Nacional–, permite que las lectoras y los lectores encuentren información que, probablemente, muchas y muchos conozcan. Se podrá organizar la lectura en pequeños grupos en donde algunas y algunos leen una parte de su historia y otras y otros, otra parte, para compartir luego en una puesta en común y organizar, por ejemplo, la línea de tiempo de su vida (la línea de tiempo de “Cronología Mundialista” podrá servir de modelo para armar esta otra). No perder de vista las fotos y los epígrafes, que amplían la información del cuerpo del texto. 

Propuesta de escritura: la transcripción del “Gol del siglo".

El “Gol de siglo” es famoso en el mundo tanto por la jugada como por el relato que lo inmortalizó. En la revista, a través del QR, se puede acceder al histórico relato del periodista Víctor Hugo Morales.

La propuesta consiste en que las niñas y los niños, en parejas, lo escuchen y transcriban en cada uno de los recuadros que recrea la jugada de Diego Maradona, esos diez segundos de magia pura. El audio podrá escucharse tantas veces como sea necesario para, en primer lugar, organizar la escritura en función de los recuadros y, luego, para corroborar que efectivamente quedó escrito lo que el relato dice.

Cuatro países debutan en el Mundial 

Con la intención de presentar la ampliación creciente del mundo del fútbol que se refleja en la cantidad de selecciones que intervienen en el Mundial 2026, la revista incluye una caracterización muy general de los cuatro países que participan en él por primera vez (pág. 14 a 18). 

Se presenta un país africano (la República de Cabo Verde); dos países asiáticos (Uzbekistán y el Reino Hachemita de Jordania) y un estado de la América del Sur caribeña (Curazao). Un rasgo que comparten estos cuatro estados es que son relativamente “jóvenes”. Se los llama así porque tienen una historia autónoma corta: pasó un siglo o menos desde su desvinculación de unidades políticas mayores. El Reino Hachemita de Jordania, el más antiguo, se constituyó como tal después de la Primera Guerra Mundial (1914 -1918) con la partición del Imperio Otomano del que formó parte hasta entonceshasta entonces, pero recién logró su total independencia en 1946, después de la Segunda Guerra mundial (1939-45); Cabo Verde obtuvo la independencia de Portugal, su colonizador (instalado allí desde los mismos tiempos en que Colón llegó a América) recién en 1975; la actual República de Uzbekistán fue parte de un Estado Federado, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (con capital en Moscú) hasta 1991, tiempos en que esa Federación se desmembró; los ciudadanos de Curazao, en pleno proceso de descolonización, decidieron en 2010 conformar un estado internamente autónomo pero que seguiría siendo representado diplomáticamente y protegido militarmente por su antiguo colonizador, el Reino de los Países Bajos.

Si bien estos países, por su misma juventud y sus lazos económicos, políticos y sociales con los antiguos colonizadores y con sus vecinos no tienen aún representaciones diplomáticas en muchas partes del mundo, han logrado estar presentes para competir en el Mundial de Fútbol de este año. Esa presencia deportiva da cuenta del interés de sus pueblos por el fútbol y de la inversión de sus gobernantes para conformar equipos bien entrenados que obtuvieron sus lugares en la competencia por ser antes campeones en sus respectivos circuitos.

La presentación de los países en “El Mundial de Fútbol” es de tipo descriptiva y busca hacer hincapié en algunos aspectos sobresalientes de cada uno de ellos. Para dar cabida a esa diversidad no se siguió un único índice: alguna presentación trata aspectos que en otro caso no se mencionan por no resultar en ese caso especialmente relevantes. En función del espacio disponible no se incluyeron las localizaciones en el planisferio y, por lo tanto, quedaron a cargo de cada docente en su aula.

El material permite implementar diferentes estrategias de lectura y se sugiere, en cualquiera de ellas, asegurarse de prestar especial atención al establecimiento de relaciones entre los textos y las imágenes. Las fotografías fueron seleccionadas por sus posibilidades demostrativas e informativas: a la vez que dan cuenta de aspectos que los textos expresan, su análisis minucioso (a partir de la ampliación digital) permite relacionar y enriquecer lo que el relato describe. Por tal motivo se recomienda favorecer la lectura de ambos registros a la par: buscar en la imagen lo que el texto dice y en el texto lo que la imagen permite ver cuando se ponen en juego algunos conocimientos básicos, una buena guía y ojos atentos.

Más allá de los cuatro países debutantes, es posible armar una galería de países mundialistas con presentaciones breves pero rigurosas de algunos de ellos que hayan sido seleccionados de acuerdo con los intereses fundamentados de los grupos de alumnas y alumnos. Entre tres y cinco países es una cantidad manejable en la tarea simultánea de pequeños grupos en la clase siempre y cuando la maestra o el maestro tengan claramente definida cuál es la información que cada grupo necesita para presentar a su país y dónde resulta accesible para la consulta. En relación con qué información es relevante consultar, de las presentaciones que existen en la misma revista, pueden extraerse algunos ítems comunes y otros específicos: el nombre oficial de los países, la localización, el origen (antiguo, moderno, reciente), el significado de la bandera, la existencia o no de relaciones comerciales y diplomáticas con la Argentina, los paisajes, recursos (especialmente la disponibilidad de agua dulce y otros recursos estratégicos), una o un par de actividades económicas y ocupaciones de trabajadoras y trabajadores fundamentales, consideraciones sobre cuestiones de cuidado o descuido ambiental, alguna fiesta popular o comida típica o construcciones que den cuenta de las culturas locales y de su apreciación en el resto del mundo. Será clave incluir fotografías informativas y demostrativas (u organizar la información en torno a ellas), sumar datos acerca del desempeño del seleccionado de esos países en mundiales anteriores y, por supuesto, de su actuación en 2026 a medida que esta se vaya produciendo.

Es posible que las alumnas y los alumnos, cuando leen y se informan sobre los cuatro países debutantes, realicen el ejercicio de definir sobre qué cuestiones trata su presentación en “El Mundial de Fútbol” y que a partir de ese reconocimiento construyan algunos ítems para considerar en sus propias indagaciones. Un ejercicio de este tipo requiere una intervención docente atenta y a la vez paciente con los tiempos de quienes están aprendiendo para guiar la tarea sin apresurarse. Armar el punteo del contenido, más que un trabajo de resumen lineal, es un ejercicio de aprendizaje y jerarquización de categorías que engloban la información diversa que se obtiene en la lectura somera.

En relación con las fuentes de información a consultar en el aula será imprescindible la participación de la bibliotecaria o del bibliotecario escolar: en la preselección, el planteo de sugerencias, en el apoyo a las consultas para que la búsqueda no se disperse demasiado de las temáticas planteadas previamente. Es importante enseñar qué tener en cuenta para considerar que una fuente de información sobre otros países es confiable, las formas de ordenar la consulta, los modos de registrar organizadamente la información necesaria para dar cuenta de cada aspecto a considerar y las modalidades más accesibles y potentes para comunicar a las y los demás lo trabajado. Es relevante que las fichas, afiches u otras formas en que quede representado el resultado de la indagación se expongan institucionalmente: en el lugar del Mundial (si es que este se ha diseñado), en las carteleras escolares, en las páginas web institucionales y en la variedad de alternativas que las escuelas suelen definir siempre de forma creativa.

Dos cuestiones para llamar la atención sobre este artículo de “El Mundial de Fútbol”: en Asia Central existen varios países cuyos nombres finalizan con “stán”: además de Uzbekistán, al consultar el planisferio se lee: Pakistán, Kirguisistán, Tayikistán, Afganistán, Turkmenistán, Kazajistán. El sufijo “stán” significa “lugar de” desde la antigüedad, cuando esta zona era parte del Imperio Persa. La primera parte de cada uno de esos nombres refiere a los grupos étnicos que vivían allí en aquellos tiempos tan lejanos. La tradición los mantuvo y mantiene en el presente, a pesar de los muchos siglos y los enormes cambios experimentados en la región.

En relación con las banderas, resulta notable que los cuatro “nuevos” países incluyen estrellas y les adjudican distintos o similares significados. Como actividad más acotada que las antes sugeridas, es posible, con estudiantes del segundo ciclo, buscar otras banderas de países participantes del Mundial que también tengan astros en su simbología y averiguar los sentidos que esos pueblos otorgaron al cielo, las estrellas, la luna y el sol desde sus respectivas culturas, sin olvidar la presencia del sol en la bandera argentina.

El Mundial en números

El recorrido por la revista El Mundial de Fútbol, y por el artículo “El Mundial en números” en particular, se convierte en una buena oportunidad para promover la circulación de conocimientos y saberes matemáticos.

Como se habrá podido notar, en estas páginas se incluyen números “pequeños” y “muy grandes”, números naturales y “decimales”, cantidades escritas con números en cifras con puntos, con comas o combinando cifras con palabras, diferentes usos sociales de los números, una amplia variedad de unidades de medidas (cm, kg, km, etcétera), magnitudes diversas (por ejemplo, longitudes, pesos, tiempo, velocidades), formas heterogéneas de presentar la información (gráficos de barras, cuadros con información numérica, etc.), representaciones planas de espacios tridimensionales en variedad de mapas, uso de símbolos o signos para señalar informaciones ligadas al espacio físico, entre muchas otras maneras de organizar y presentar los datos.

El ingreso de esta revista a las aulas permitirá que las y los estudiantes conozcan más sobre el Mundial mientras se generan espacios de intercambio colectivo, “conversaciones matemáticas” sobre lo que saben, no saben y lo que van aprendiendo a partir de las ideas de sus compañeras y compañeros en diálogo con los datos que provee el artículo y la lectura compartida del mismo.

El trabajo con El Mundial de Fútbol permite que se generen nuevas y diferentes condiciones dentro de las aulas. Chicas, chicos y docentes se enfrentarán, quizás por primera vez, a gran parte de esa información. La novedad habitará las aulas generando un espacio de encuentro que acercará la mirada de todas y todos donde el interés esté centrado en saber más sobre el tema. Durante un tiempo acordado se podrá “parar la pelota” y poner en pausa la planificación de un contenido específico del área, “abriendo la cancha” para que se produzcan nuevos aprendizajes.

Es esperable que muchas y muchos estudiantes se enfrenten  a nuevas preguntas respecto de la información que están tratando y que puedan encontrar respuestas en sus docentes, en sus compañeras y compañeros, en búsquedas en internet o en sus entornos familiares promoviendo que se sumen más voces al intercambio para enriquecerlo.

En esta oportunidad la invitación es a asumir, durante algunos momentos, un rol diferente al que se suele proponer para abordar la enseñanza sistemática de un contenido en una cierta cantidad de clases con planificaciones ajustadas y secuencias de problemas graduados por niveles de complejidad. La propuesta es que todas y todos “nos pongamos la misma camiseta” y formemos parte de un equipo que busca aprender más sobre el Mundial. Las y los docentes serán quienes lean en voz alta, inviten a leer, informen, muestren, expliquen, convoquen al intercambio de ideas y que, como lectoras y lectores, se encuentren en nuevas informaciones y preguntas sobre las que tendrán que explorar, junto con las y los estudiantes, algunas de sus respuestas.

Será incluso interesante promover la participación de todas y todos los estudiantes en el lugar del Mundial como un espacio institucional no graduado en el que se rompan los límites del aula, se generen trabajos en pequeños o grandes grupos, junto a maestras y maestros de sus grados o de otros, con niñas y niños más grandes que leen y explican a las más chicas y los más chicos. Proponemos que “nuevas jugadoras y nuevos jugadores entren a la cancha”, no necesariamente en el aula sino también en el patio, en los recreos, en momentos que transcurren en la biblioteca o aprovechando oportunidades para que circulen ideas e informaciones. Así, esta convocatoria no apunta al dominio ni al control de los aprendizajes, sino a la promoción de la circulación de la cultura matemática en torno a un tema de interés.

En esta ocasión –a diferencia de la mayor parte de la producción curricular provincial de matemática–  se está buscando “abrir la cancha”. Por ejemplo, que niñas y niños pequeños hablen de velocidades, de números grandes; que se enfrenten a unidades de medida desconocidas y puedan vincularlas a sus experiencias extraescolares; que otras y otros investiguen si la pelota “viaja” más o menos rápido que un auto o un avión; que comparen si la cantidad de jugadores es mayor o menor que la cantidad de estudiantes de la escuela; que analicen si las distancias se pueden escribir usando comas; cómo se pueden usar números mezclados con palabras numéricas para anotar la cantidad de habitantes de cada país participante en el Mundial; cómo organizar cronológicamente las distintas fechas de los mundiales o parte de la trayectoria de Maradona; entre otras.

El gran volumen de información cuantitativa que ofrece la revista El Mundial de fútbol permite promover también otro tipo de prácticas, por ejemplo, que sean las y los estudiantes quienes redacten e inventen preguntas para otras compañeras y otros compañeros de su misma aula o de otros años, y que elaboren problemas a partir de la información que brinda la revista. La diversidad en las formas de presentar la información las y los enfrentará a la necesidad de interpretar, analizar y decidir la pertinencia de los datos aportados para identificar cuáles resultan necesarios para la resolución de las situaciones diseñadas por ellas y ellos para diversos destinatarios.

Enmarcar algunas propuestas de enseñanza del área en el Mundial de Fútbol podría permitir a algunas niñas y algunos niños apelar a conocimientos construidos fuera de la escuela para comprender mejor las situaciones problemáticas planteadas por sus docentes. En este sentido la revista El Mundial de fútbol no sólo se convierte en un buen insumo para enriquecer los conocimientos que las niñas y los niños tienen sobre el Mundial, sino que además permite ampliar el abanico de situaciones y la difusión de informaciones y experiencias ligadas a la cultura matemática.

Se ha buscado ofrecer aquí algunas ideas para utilizar este artículo como una fuente para la circulación y exploración de conocimientos matemáticos. En síntesis, una invitación a “ir al entretiempo” y convertir un “gol de media cancha” en las escuelas bonaerenses.

Fútbol para leer 

La literatura futbolera rioplatense trasciende el juego para explorar las emociones, la nostalgia y la identidad nacional. Autores como Roberto Fontanarrosa, Osvaldo Soriano, Eduardo Sacheri, Mario Méndez, Juan Sebastián Ronchetti, Hernán Casciari y Eduardo Galeano cultivaron este subgénero, elevando el relato futbolero a la literatura de alta calidad. La lectura de algunas de estas obras literarias podrán  acompañar el desarrollo del Mundial. 

Se podría habilitar en el lugar del Mundial un espacio para compartir libros de la biblioteca escolar, de los hogares de las y los estudiantes o solicitados en préstamo a las bibliotecas barriales. Asimismo, este rincón puede albergar recomendaciones de estas obras o de autores fanáticos del fútbol.  Este espacio funcionará también como un punto de encuentro para compartir recomendaciones literarias y reseñar obras de autores apasionados por el fútbol. 

Las referencias a autores y obras a las que remite el artículo no es exhaustiva ni limitante, se incluye para ser ampliada en relación con lo que se encuentra en la biblioteca escolar o con las obras que se pueden encontrar en distintos sitios. Si se contase con maestra bibliotecaria o maestro bibliotecario, será oportuno que seleccionen estas obras y compartan la lectura con las y los estudiantes, así como las sugerencias y préstamos  de algunas de ellas.

La situación de lecturas simultáneas –las y los docentes de toda la escuela seleccionan y coordinan distintos cuentos en torno al fútbol– también es una buena oportunidad para que la lectura se instale en toda la escuela.

Álbum de camisetas del Mundial y Álbum de mascotas del Mundial

Los álbumes de figuritas proponen desafíos de lectura diferentes. 

Las figuritas de las camisetas del Mundial

Para ubicar las camisetas en el lugar correspondiente, las y los estudiantes deben leer las pistas que están en el álbum tantas veces les sea necesario para descubrir a qué selección de fútbol corresponde: bandera, referencias que hablan del país de origen, alusión a su participación en otros mundiales, por ejemplo. Requiere de una lectura que va y viene entre el texto y las camisetas que están enFiguritas para recortar y pegar". Es posible que en algunos casos haya que confirmar con otras fuentes para corroborar que la selección es correcta.

Será interesante que las y los estudiantes más grandes de la escuela lean las pistas, compartan con las más pequeñas y los más pequeños la información y peguen en conjunto las camisetas. 

Las figuritas de mascotas del Mundial 

Este álbum es una oportunidad para que las niñas y los niños puedan leer por sí mismos. El texto se presenta más despejado y describe en pocas pinceladas a las mascotas. Eso permite que se detengan en los índices que necesitan considerar para confirmar sus anticipaciones. A diferencia del trabajo con el álbum de las camisetas del Mundial, el de las mascotas se propone para el trabajo entre niñas y niños del primer ciclo.

Se podrá plantear una situación de “cuál es cuál” entre un conjunto de figuritas que dan pistas sobre las mascotas. Por ejemplo: 

  • A algunos equipos les entrega un trío de figuritas en que el texto presenta diferente extensión, e inicios y finales, por ejemplo: UN LEOPARDO AMARILLO CON MELENA VERDE; UN GAUCHO ARGENTINO; UN ALCE.
  • A otros, carteles con semejanzas en extensión e inicios, además de disponerse en dos líneas gráficas, por ejemplo. UN LEÓN Y SU PELOTA; UN ÁGUILA CALVA; UN TURBANTE QUE VUELA.
  • Y a otros, la totalidad de carteles para poner en relación la pista con la mascota.

Posteriormente, será necesaria la lectura —colectiva o en parejas— de los datos complementarios sobre el origen y nombre de aquellas mascotas que despierten el interés de las alumnas y los alumnos 

Para aquellas niñas y aquellos niños que aún no leen con seguridad y autonomía, será imprescindible la lectura de una persona adulta, una compañera o un compañero para conversar acerca del sentido de esa mascota mundialista de cada torneo. Luego que se ha conversado sobre el contenido del texto, la o el docente podrá plantear una situación de lectura de localización de información específica. Algunos posible ejemplos:

  • Para algunos equipos, podrá solicitar que busquen cuáles de estas mascotas representan las banderas de los países donde tuvo lugar el Mundial.
  • A otros, les podrá plantear que busquen cuáles de esos animales/mascotas son un símbolo del país donde se desarrolló el torneo y sus características distintivas.
  • A otros, les podrá solicitar que localicen aquellas mascotas que no son animales, sino figuras y alimentos para recuperar qué significados guardan con cada una de las naciones anfitrionas del torneo.

De este modo, mediante propuestas que atienden a la diversidad de saberes, los álbumes se transforman en un escenario privilegiado para poner en primer plano la lectura. La escuela aloja esa pasión que conmueve a la comunidad y la convierte en una oportunidad para que los conocimientos circulen entre ciclos; un espacio donde las y los estudiantes, sin importar el año que cursen, leen y construyen sentido en conjunto, ya que el encuentro entre diferentes secciones enriquece la interpretación y fortalece la comunidad de lectores. 

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