Palabra 51: Las joyas de la abuela
Las escuelas bonaerenses construyen memoria. Palabras, conceptos y definiciones.
Creado: 3 septiembre, 2026 | Actualizado: 6 de octubre, 2026
Autoría:
Producción: Rodríguez, Jazmín de los Ángeles.
Tutoría: Fleitas, Patricia Marcela.
Institución educativa: Escuela de Educación Secundaria Nº 33 de Villa Lamadrid, Lomas de Zamora.
El Pozo de Banfield, denominado Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio, estaba ubicado en las calles Siciliano y Vernet, en la localidad de Banfield, partido de Lomas de Zamora. Funcionó desde octubre de 1974 (es decir, incluso antes del golpe de Estado) hasta enero de 1977. Dependía de las Divisiones de Delitos Contra la Propiedad y Seguridad Personal, ambas bajo la órbita de la Dirección de Investigaciones de la Policía de la provincia de Buenos Aires. A partir de enero de 1977 quedó bajo el control de las Direcciones de Investigaciones, Seguridad e Inteligencia (Zona Metropolitana) de la misma fuerza.
Como parte del llamado Circuito Camps, el rol asignado al Pozo de Banfield era, en primer lugar, la obtención de información de las personas secuestradas mediante torturas. Posteriormente, funcionaba como un espacio de concentración donde permanecían a la espera de una decisión definitiva sobre su destino, constituyéndose también como un centro de exterminio.
En el Pozo de Banfield confluyeron numerosas mujeres embarazadas provenientes de otros centros clandestinos, que eran trasladadas allí para ser asistidas en una maternidad que funcionaba dentro del propio lugar. Se estima que más de 20 mujeres embarazadas pasaron por este centro, donde se registraron al menos 10 nacimientos y se recuperaron 9 bebés nacidos en cautiverio.
El sobreviviente de La Noche de los Lápices, Pablo Díaz, brindó un testimonio clave sobre el cautiverio que compartió con Gabriela Carriquiriborde, una compañera embarazada a quien colocaron en su celda para que la cuidara hasta el momento del parto. Según su relato, también otras dos personas fueron obligadas a cumplir esa función.
En ese contexto, el médico represor Jorge Bergés ingresó en una ocasión y ordenó a los guardias que respondieran de inmediato a cualquier llamado, afirmando que las embarazadas eran “como las joyas de la abuela”.
Díaz relató que Bergés le indicó que golpeara la puerta cuando comenzaran las contracciones. En el momento del parto, irrumpieron en la celda, lo arrojaron contra la pared y le ordenaron que se vendara. Luego se llevaron a Gabriela, arrastrándola sobre una superficie metálica. Entre gritos, los guardias exigían: “¡Llamen al doctor! ¡Llamen a la Jefatura! ¡Llévenla a la sala de parto!”. En medio del traslado, al caerse la camilla improvisada, uno de los guardias gritó desesperado: “¡Nos van a matar a todos si le pasa algo!”.
Este testimonio de Pablo Díaz permite comprender el sentido de la expresión “las joyas de la abuela” y las medidas de cuidado excepcionales que los represores adoptaban con las mujeres embarazadas. La frase condensa una lógica profundamente perversa: el único interés en mantenerlas con vida era la apropiación de sus hijos e hijas.
Así, “las joyas de la abuela” se convierte en un símbolo de la deshumanización extrema que caracterizó el accionar del terrorismo de Estado, en donde el único interés de tener con vida a las embarazadas era apropiarse de los bebés, para entregárselos a otras personas, que sabían de donde provenían, generalmente pertenecientes a las fuerzas, o venderlos con fines comerciales.
Referencias y recursos bibliográficos
Comisión de Archivo e Investigación. (2023). Entrevista a Pablo Díaz [Archivo de audio/video].
Ellos saben dónde están estas hijas e hijos nacidos en el Pozo de Banfield. (2024, 11 de marzo). Diario Contexto.
Pozo de Banfield: un testimonio sobre el horror del cautiverio. (2021, 4 de mayo). La Unión.
Parir en el Pozo de Banfield. (2011, 6 de abril). Página/12.
El testimonio de Diego Martín Ogando: "Se lo debía a mis padres". (2021, 2 de junio). Página/12.
Pozo de Banfield. (s. f.). Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos.
Este trabajo fue realizado en el marco de la convocatoria Palabra 51 (edición 2025). Para su publicación, se han hecho correcciones tipográficas respetando el formato original de la presentación y el uso del lenguaje elegido por sus autoras y autores.