Palabra 51: Noche del Apagón
Las escuelas bonaerenses construyen memoria. Palabras, conceptos y definiciones.
Creado: 3 septiembre, 2026 | Actualizado: 6 de octubre, 2026
Autoría:
Producción: estudiantes de tercer año del Profesorado de Química: Antoncich, Miriam; Sánchez, Wendy.
Tutoría: Sartirana, Laura.
Institución educativa: Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 24 “Dr. Bernardo Houssay”, de Bernal, Quilmes.
En la historia argentina reciente hay palabras que se fueron transformando en símbolos de dolor, resistencia y memoria. “Noche del Apagón” es una de ellas. Esta expresión describe los días comprendidos entre el 20 y el 27 de julio de 1976 en Calilegua, El Talar, Libertador General San Martín y otras localidades del departamento de Ledesma, en la provincia de Jujuy. Durante esa semana, la electricidad fue cortada en toda la zona, la oscuridad permitió a efectivos militares, gendarmes y policías intervenir clandestinamente en hogares y lugares de trabajo, para detener a personas sin dejar rastro.
En la dictadura no solo los militares fueron responsables de las detenciones y desapariciones, sino también hubo complicidad por parte de sectores empresariales. En el caso de Jujuy, la empresa azucarera Ledesma proporcionó transporte e información sobre los trabajadores siendo responsable también de la violación de los derechos humanos. La Gendarmería del Ingenio Ledesma se encargaba de trasladar a los detenidos, primero eran llevados a Guerrero y luego a la Jefatura de Policía. Algunos fueron liberados tras días de encierro, pero otros/as, que se encontraban gravemente heridos como consecuencia de las torturas, eran abandonados en las cercanías del hospital. A través de llamadas anónimas, los familiares eran informados sobre dónde podían buscar a sus seres queridos.
La colaboración empresarial con la dictadura tuvo el interés de asegurar la continuidad de sus operaciones sin interferencias como la necesidad de protegerse frente a posibles movilizaciones laborales. Las víctimas eran trabajadores de la fábrica, estudiantes, militantes sociales, vecinas y vecinos de la región. La persecución se dirigía contra quienes se organizaban colectivamente, participaban en sindicatos, reclamaban mejoras laborales o mantenían algún tipo de oposición al régimen.
En ese contexto, más de 400 personas fueron detenidas ilegalmente. De ellas, al menos 33 permanecen desaparecidas hasta hoy. Sin embargo, estos números no transmiten el alcance del dolor, porque detrás de cada cifra había rostros, familias, sueños interrumpidos y vidas que fueron transformadas para siempre. Cada detenido/a desaparecido/a representa un hogar roto, un/a hijo/a que creció sin sus padres, una comunidad marcada por la injusticia.
La expresión “Noche del Apagón” comenzó a utilizarse poco tiempo después de los hechos, cuando sobrevivientes y familiares compartieron sus experiencias. Con el tiempo, los recuerdos se fueron difundiendo a través de periódicos, libros, documentales y actos conmemorativos. En los primeros años, la memoria de estos hechos se conservaba principalmente en Libertador General San Martín y entre quienes trabajaban en la empresa Ledesma.
Después de los hechos de julio de 1976, el movimiento de derechos humanos jujeño organizó su primera marcha para exigir justicia. Desde 1983, hombres y mujeres marchan encabezados por la bandera de las “Madres de Detenidos Desaparecidos Ledesma”, recordando a quienes fueron secuestrados/as y desaparecidos/as durante la represión. Entre las personas que formaron parte de esta lucha se encuentra Olga Arédez, quien durante años realizó sola la ronda de los jueves en la Plaza Libertador General San Martín, exigiendo justicia por la desaparición de su esposo, Luis Arédez.
Luis Arédez, médico y exintendente de Libertador General San Martín, defendía los derechos de los trabajadores de Ledesma y reclamaba inversión en salud y el cumplimiento de impuestos por parte de la empresa. Por su compromiso social y político, fue señalado por sectores del poder como un “infiltrado marxista”. En la década del 60 trabajó como médico en Ledesma, hasta que fue despedido por sus posturas críticas. Fue secuestrado por un grupo de tareas en marzo de 1976 y permaneció detenido hasta marzo de 1977. Tras su liberación retomó su trabajo como médico, pero en mayo de 1977 volvió a ser secuestrado y desde entonces permanece desaparecido.
Años después, la justicia comenzó a investigar los crímenes cometidos. Familiares de los desaparecidos y organizaciones de derechos humanos presentaron denuncias, pese a las dificultades, debido a la complejidad de investigar la participación empresarial.
Durante la década de 2000, con la reapertura de los juicios por delitos de lesa humanidad, se fueron recopilando testimonios de sobrevivientes y documentación, lo que permitió reabrir causas, así como también recuperar voces silenciadas. La expresión se convirtió en un símbolo de la complicidad empresarial con la dictadura. Hoy, “Noche del Apagón” representa tanto la memoria de los/as desaparecidos/as de Jujuy como la resistencia frente a la impunidad.
En noviembre de 2012, el juez federal Fernando Poviña procesó a Carlos Pedro Blaquier, dueño del Ingenio Ledesma, y a Alberto Lemos, su administrador, por su participación en los secuestros y desapariciones. Se les imputó la privación ilegal de la libertad de al menos 29 personas: Delicia del Valle Álvarez de Narváez, Hipólito Álvarez, Casiano (o Casimiro) Bache, Raúl Ramón Bartoletti, Norma Castillo, Alfonso Waldino Cordero, Eublogia Cordero de Garnica, Germán Tomás Córdoba, María Cortez, Alfredo Benjamín Cortez, Raúl Cortez, Salvador Cruz, Guillermo Genaro Díaz, Luis Víctor Escalante, Hilda del Valle Figueroa, Domingo Horacio Garnica, Miguel Ángel Garnica, Walter Hugo Juárez, Juan Miguel Lodi, Eduardo Cáceres, Alfredo Mérida, Eduardo César Maldonado, Héctor Narváez, Enrique Núñez, Mario Martín Núñez, Ana María Pérez, Román Patricio Rivero, Ernesto Reynaldo Samán, Jhonny Vargas Orozco, así como Luis Ramón Arédez, Omar Gainza y Carlos Melián.
Los delitos atribuidos incluyen principalmente privación ilegítima de la libertad, y en algunos casos también homicidio, como ocurre con Germán Tomás Córdoba, Salvador Cruz, Domingo Horacio Garnica, Miguel Ángel Garnica, Román Patricio Rivero y Jhonny Vargas Orozco. Cada uno de estos casos forma parte de los crímenes cometidos durante la dictadura y sigue siendo motivo de reclamo ante la ausencia de justicia efectiva.
Sin embargo, en marzo de 2015, la Cámara Federal de Casación Penal revocó este procesamiento, al considerar que no existían pruebas suficientes para sostener la acusación. A pesar de ello, la lucha por la justicia continuó. En 2021, la Corte Suprema de Justicia de la Nación anuló la falta de mérito dictada por la Cámara de Casación y ordenó que el caso volviera a la instancia correspondiente.
El tiempo siguió pasando y el juicio nunca se concretó. El 13 de marzo de 2023, Carlos Pedro Blaquier falleció a los 95 años sin haber sido juzgado ni condenado por su participación en los crímenes de la “Noche del Apagón”.
Que haya fallecido sin ser condenado es una muestra de la impunidad. Esa ausencia de justicia dejó una herida abierta en las familias y en la comunidad, aunque también renovó el compromiso de no olvidar y de seguir reclamando por quienes aún esperan verdad y justicia.
En los últimos años, la empresa Ledesma ha impulsado diversas acciones sociales, culturales y ambientales en la provincia de Jujuy, presentadas como parte de su “responsabilidad social empresaria”. Sin embargo, por más gestos que intente realizar, la mancha de su pasado no se borra con donaciones. Esa huella permanecerá siempre en la memoria colectiva. Para las familias de las víctimas, ninguna obra puede reemplazar a un ser querido que ya no va a volver.
La Noche del Apagón no terminó en 1976, vive en la memoria de los pueblos de Jujuy, en los nombres de quienes ya no están y en la lucha de sus familias, que aún reclaman justicia. Porque cuando hablamos de “400 secuestrados”, no hablamos de cifras, hablamos de vidas interrumpidas y de familias que quedaron marcadas para siempre. Recordar y transmitir esta historia es un compromiso con la democracia. Si la luz se apagó una vez, nuestro deber como sociedad es mantenerla encendida a través del recuerdo, porque mientras la justicia siga pendiente, la memoria seguirá siendo el camino para resistir la impunidad.
Referencias y recursos bibliográficos
Business & Human Rights Resource Centre. (s. f.). Argentina: Corte Suprema revoca el fallo de corte de casación que había beneficiado al propietario de Ingenio Ledesma y lo llamaría a juicio por 29 casos de lesa humanidad en la dictadura.
Corte Suprema de Justicia de la Nación. (2012). Lesa humanidad: procesaron a Blaquier en la causa por ‘la noche del apagón’. Centro de Información Judicial.
Mamaní, M. (2025, 24 de julio). A 49 años, la marcha por la ‘Noche del Apagón’ sumó reclamos actuales. Página/12.
Manestar, M. (2025, 23 de julio). De la complicidad empresarial a la impunidad biológica: el caso Ledesma S.A.A.I. y el juicio que aún esperamos. ANDHES.
Meyer, A. (2021, 27 de agosto). Carlos Blaquier va a juicio por secuestros durante la dictadura. Página/12.
Milstein, P., & Ludin, N. (Directores). (2002). Sol de noche [Película]. YouTube.
RedEco, & Resumen Latinoamericano. (2021). Argentina: Corte Suprema revoca el fallo de corte de casación que había beneficiado al propietario.
Este trabajo fue realizado en el marco de la convocatoria Palabra 51 (edición 2025). Para su publicación, se han hecho correcciones tipográficas respetando el formato original de la presentación y el uso del lenguaje elegido por sus autoras y autores.