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Empatía histórica

Actividades y propuestas para trabajar en torno a la interpretación y el análisis de fuentes históricas.

Creado: 28/06/2021 | Actualizado: 15/07/2021

Marco general 

La sociedad y la escuela se detienen para recordar ciertas fechas que resultan significativas. Esta puede ser una buena ocasión para discutir diferentes perspectivas y así, enriquecer las propias miradas. La declaración de la Independencia suele ser presentada como fruto de la unión y del consenso, pero, sin embargo, fue producto de conflictos políticos y sociales.

Hacia 1815 la Revolución de Mayo de 1810, se encontraba en una situación particular. El rey Fernando VII había vuelto a ocupar su trono luego de permanecer, desde 1808, cautivo de Napoleón. A su regreso, el monarca español encabezó una política absolutista y dispuso el envío de tropas a América declarando así la guerra a las colonias insurgentes.

Pronto las revoluciones iniciadas en 1810 fueron derrotadas en casi toda la América hispana. Los realistas controlaron nuevamente el territorio desde el Alto Perú y comenzaron a descender con el objetivo de llegar al Río de la Plata, donde aún el gobierno revolucionario se encontraba en pie.

En el Río de la Plata la situación era muy delicada. Por un lado, había un frente de guerra con los ejércitos realistas y por el otro, se sucedían continuos enfrentamientos con aquellas provincias que no aceptaban al gobierno central constituido en Buenos Aires.

Dividida por las luchas facciosas y regionales, aislada internacionalmente y casi sin apoyos tras la derrota de los otros focos insurgentes en el continente, la revolución rioplatense se encontraba en una situación crítica. Buenos Aires sólo parecía tener dos opciones: rendirse o redoblar la apuesta declarando la independencia. A tales fines, se convocó a un nuevo Congreso soberano y constituyente que se reunió en Tucumán evitando la citación en Buenos Aires, que para muchos se había convertido en emblema del centralismo despótico.

La composición del Congreso no fue novedosa. Sus miembros eran hombres de los sectores que conformaban la dirigencia revolucionaria, mayoritariamente abogados, clérigos y militares.

En 1816, el Congreso de Tucumán declaró la independencia. Detrás de esa proclamación todavía no se adivinaba la forma actual de la Argentina. De hecho, algunas provincias, que hoy conforman nuestro país no estuvieron presentes como, por ejemplo, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, que integraban la Liga de los Pueblos Libres, un proyecto de confederación y autonomismo provincial dirigido por el caudillo oriental José Gervasio Artigas, que expresaba su disidencia frente a la política centralista de Buenos Aires. Mientras que otras provincias que actualmente pertenecen a Bolivia, y que en ese momento formaban parte del Alto Perú como Cochabamba, Mizque y Chuquisaca, sí participaron. Tampoco asistió a la cita la provincia del Paraguay, que mantenía una posición distante tanto de España como de las provincias rioplatenses.

La independencia se declaró en nombre de las “Provincias Unidas en Sud América” con la intención de que se pudieran sumar otros pueblos. “El término era ambiguo porque la propia entidad política a la que se refería lo era. La guerra, las disputas entre provincias, las contradicciones en la representación del Congreso de Tucumán (…) permiten comprender las Provincias Unidas del Río de la Plata menos como un territorio unido que como un territorio incierto en búsqueda de una unidad, siempre disputada por la guerra” (Entin, G., 2016:12).

La creciente militarización de la sociedad dio lugar a una cierta movilidad social si se la compara con la rígida estructura de la sociedad heredada del período colonial, incorporando a los ejércitos revolucionarios a amplios grupos sociales, en especial a las clases bajas conformadas por negros esclavos, pardos y mestizos. Es decir, la guerra tuvo también una dimensión productiva forjando identidades y mecanismos de movilización social y política de vastos sectores sociales interpelados bajo nuevos principios como la libertad y la igualdad.

La guerra era la principal razón para convertirse en nación puesto que era necesario legitimar la lucha contra los realistas presentándola como una guerra entre naciones. Tal como lo explicara José de San Martín, sin independencia, las Provincias Unidas del Río de la Plata seguirían considerándose rebeldes contra el rey de España. Asimismo, no bastaba solo con proclamar la independencia; para que fuera efectiva debía ser reconocida por el resto de las naciones soberanas y así poder relacionarse jurídicamente con ellas.

El acta fue un texto breve con el cual los diputados participantes del Congreso de Tucumán declararon la independencia “del rey Fernando VII y de sus sucesores” mientras que, en ocasión de la jura, se agregó la fórmula “y de toda dominación extranjera”.

Sin embargo, la idea de independencia no era necesariamente la que tenemos en la actualidad. Se trata de un concepto cuyo significado ha ido variando a lo largo del tiempo, además de adoptar significados distintos según los diferentes actores sociales. En el inicio del proceso revolucionario, la independencia fue concebida como lucha de los españoles y los americanos contra la ocupación francesa. Pero los cambios fueron muy rápidos y, a partir de 1810, en América se formaron juntas que comenzaron a plantear la ruptura con la metrópoli. Para algunos, suponía un corte total como independencia absoluta. Para otros, implicaba una mayor autonomía del poder del rey, pero sin cuestionar la pertenencia a la monarquía española.

En 1816, con la excepción de Estados Unidos, todas las naciones eran monárquicas. Una gran parte de los diputados del Congreso defendían la monarquía como forma de gobierno para la nueva nación. Pero estos proyectos no prosperaron. En ese marco, tampoco tuvo éxito la idea de coronar a un descendiente de los incas como una de las políticas tendientes a captar el apoyo de los pueblos indígenas. Aún así, con este mismo propósito, el acta de independencia fue publicada también en quechua y aimara, tal como había sucedido antes con otras declaraciones políticas importantes.

Es decir que el Congreso de Tucumán declaró la independencia pero los congresales no se pusieron de acuerdo acerca de la forma de gobierno a adoptar. “El incierto contorno que habría de asumir la nueva entidad política proclamada en 1816 no dependía solo del derrotero de la guerra sino también de la capacidad de negociación de las elites para alcanzar un acuerdo estable bajo una forma de gobierno consensuada con las regiones disidentes que proclamaban sus derechos a la autonomía y al autogobierno” (Ternavasio, M., 2016:37).

Uno de los silencios más llamativos de la declaración fue la ausencia de referencias a la revolución, a la que los diputados consideraban como un peligroso avance de la insubordinación. Tres semanas después del 9 de julio el Congreso aprobó un decreto que comenzaba con la frase “fin a la revolución, principio al orden”. “Distanciado de la revolución, el tiempo que inauguraba la independencia se asociaba al orden” (Entín, G., 2016: 15 y 17).

La declaración de la independencia fechada el 9 de julio de 1816 -junto con la Revolución de Mayo- se convertiría en uno de los mitos fundacionales de esa nación que se conformaría como tal, recién en la segunda mitad del siglo XIX. Pese a su importancia simbólica, el acta de la independencia no fue suficiente para crear la nación. “El problema interpretativo, entonces, deviene de los relatos que a posteriori de los acontecimientos cristalizaron la imagen de una revolución de independencia que colocó en el punto de partida lo que en realidad fue un punto de llegada” (Ternavasio, M., 2016: 32).

Sin dudas, conocer las nuevas perspectivas que la historia aporta y reflexionar críticamente sobre el pasado constituyen un modo de iluminar los significados que tiene, en el presente, ser un país independiente.

 

Recursos y recomendaciones para mayor desarrollo del tema:

  • Los expertos nos cuentan”. Educ.ar. Filmación en la que el historiador Fabio Wasserman expone acerca del 9 de julio de 1816, mientras Ana Dorado acompaña con la realización de infografías y dibujos.

 

 

  • Colección Independencia”. Educ.ar. Diferentes historiadoras e historiadores presentan de forma sintética distintas aristas en torno a los procesos de 1816. La filmación “Un país con dos fechas” aborda la temática de la doble celebración patria en Argentina y el historiador Fernando Aliaga explica los cambios en la casa de Tucumán.

 

 

  • Especial 9 de Julio. Portal ABC, de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires. Presenta diversos apartados temáticos referidos a la fecha, los principales sucesos, su contexto, y protagonistas, así como también recomendaciones bibliográficas y fílmicas. El material incluye una valiosa  carpeta de imágenes.

 

 

Bibliografía

Área de ciencias sociales, INFD (2016): Nuevas miradas viejos problemas: revolución, independencia y guerras civiles en los orígenes de la nación argentina (1806-1880). Clase 05: Revolución, guerra e independencia. Segunda parte (1814-1820), Especialización docente en la Enseñanza de las Ciencias Sociales en la escuela primaria; Buenos Aires, Ministerio de Educación y Deportes de la Nación.

Entin, Gabriel (2016): “Enigmas y dilemas de la independencia.” En Entin, Gabriel y otros: “Crear la independencia. Historia de un problema argentino”. Buenos Aires, Capital Intelectual.

Linare, Cecilia y otros (2016). “Celebrar los 200 años de la Declaración de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata y enseñar los procesos históricos que le dan sentido y significación en la Escuela Primaria”. Buenos Aires, Dirección Provincial de Educación Primaria.

Ternavasio, Marcela (2016). “La independencia y sus silencios.” En Entin, Gabriel y otros: “Crear la independencia. Historia de un problema argentino”. Buenos Aires, Capital intelectual.

 

Nivel Secundario

Como ustedes saben, las historiadoras y los historiadores basan su trabajo en la interpretación y el análisis de fuentes. Existen muchas definiciones, clasificaciones y debates en relación a qué es una fuente. En este material la definiremos como toda evidencia que le es útil a una historiadora o historiador para reconstruir ese pasado que intenta analizar.

  • Les proponemos que imaginen que están siendo una historiadora o historiador de la actualidad.
  • Luego de una investigación, encuentran el Acta de Independencia de las Provincias Unidas en Sud América.

ACTA DE INDEPENDENCIA

9 DE JULIO 1816

“En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán a nueve días del mes de julio de mil ochocientos diez y seis, terminada la sesión ordinaria, el Congreso de la Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto, y sagrado objeto de la independencia de los pueblos que lo forman. Era universal, constante y decidido el clamor del territorio entero por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España. Los representantes, sin embargo, consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones e interés que demanda la sanción de la suerte suya, la de los pueblos representados y la de toda la posteridad. A su término fueron preguntados si querían que las provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli. Aclamaron primero, llenos del santo ardor de la justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su unánime voto por la independencia del país, fijando en su virtud la determinación siguiente: Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia, que regla nuestros votos, declaramos solemnemente a la faz de la tierra que, es voluntad unánime e indudable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación, y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración.

Dada en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios.

–Francisco Narciso de Laprida, presidente.

–Mariano Boedo, vice-presidente, diputado por Salta –Dr. Antonio Sáenz, diputado por Buenos Aires. –Dr. José Darregueyra, diputado por Buenos Aires. –Dr. Fray Cayetano José Rodríguez, diputado por Buenos Aires. –Dr. Pedro Medrano, diputado por Buenos Aires. –Dr. Manuel Antonio Acevedo, diputado por Catamarca. – Dr. José Ignacio de Gorriti, diputado por Salta. –Dr. José Andrés Pacheco Melo, diputado por Chichas. –Dr. Teodoro Sánchez de Bustamente, diputado por la ciudad y territorio de Jujuy. –Eduardo Pérez Bulnes, diputado por Córdoba. –Tomás Godoy Cruz, diputado por Mendoza. –Dr. Pedro Miguel Aráoz, diputado por la capital del Tucumán. –Dr. Esteban Agustín Gazcón, diputado por Buenos Aires. –Pedro Francisco de Uriarte, diputado por Santiago del Estero. –Pedro León Gallo, diputado por Santiago del Estero. –Pedro Ignacio Ribera, diputado de Mizque. –Dr. Mariano Sánchez de Loria, diputado por Charcas. – Dr. José Severo Malabia, diputado por Charcas. –Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros, diputado por La Rioja. – L. Jerónimo Salguero de Cabrera, diputado por Córdoba. –Dr. José Colombres, diputado por Catamarca. –Dr. José Ignacio Thames, diputado por Tucumán. –Fr. Justo Sta. María de Oro, diputado por San Juan. –José Antonio Cabrera, diputado por Córdoba. –Dr. Juan Agustín Maza, diputado por Mendoza. –Tomás Manuel de Anchorena, diputado de Buenos Aires. –José Mariano Serrano, diputado por Charcas.– Juan José Passo, diputado por Buenos Ais, Secretario.

Colección Archivo histórico Educ.ar. Acta de la independencia de las Provincias Unidas.

  • Les pedimos que realicen una primera lectura, identifiquen las palabras desconocidas y busquen su significado.

¿Qué es lo primero que les llamó la atención?

¿En qué contexto fue realizada esa lectura?

¿Qué sentido creen habrá tenido la declaración de la Independencia para los hombres y para las mujeres de esa época? ¿Y en la actualidad?

¿Por qué creen que es importante ser independiente?

  • Ahora, imaginen que tienen que confeccionar una nueva declaración de la Independencia para este 9 de julio de 2021.

¿Consideran necesaria hacer una nueva declaración? ¿Por qué?

¿Qué cosas de la Declaración de Independencia de 1816 se podrían recuperar y cuáles cambiar?

¿De qué o de quiénes deberíamos independizarnos?

 

Para conocer más sobre este tema se pueden consultar los siguientes recursos:

  • Ciclo básico

Zamba en la Casa de Tucumán (Video) Episodio pertenece a la serie "La asombrosa excursión de Zamba". Educ.ar

Zamba participa de la Declaración de la Independencia el 9 de julio de 1816 y presencia cómo era Tucumán en esa época. También se reencuentra con Manuel Belgrano que propone un rey inca para el Río de la Plata.

 

  • Ciclo Superior

Años decisivos / Año 1816  (Video) Canal Encuentro

El historiador Gabriel Di Meglio presenta una descripción profunda de acontecimientos políticos, sociales, económicos y culturales en la que todo pareció cambiar. Recupera las visiones de quienes fueron protagonistas de lo que estaba ocurriendo en esos momentos claves de la historia argentina.