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La Educación Sexual Integral a la cancha

Propuesta para que las y los docentes reflexionen acerca de situaciones que pueden darse en instituciones y espacios deportivos para fomentar hábitos y prácticas en clave de ESI.

Creado: 19/10/2022 | Actualizado: 22/11/2022

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La siguiente propuesta es una adaptación de sugerencias contenidas en el material “La ESI a la cancha, los espacios deportivos desde la perspectiva de la Educación Sexual Integral”.

Introducción

Cada cuatro años, desde 1930, el mundo atraviesa uno de los acontecimientos deportivos más importantes: el mundial de fútbol. Este se considera un hecho social que transforma agendas y ha sido adoptado en algunas sociedades como un derecho adquirido en su cultura popular. Personas de todos los orígenes, edades y géneros ocupan parte de su tiempo para entregarse a las sensaciones y emociones, individual o colectivamente, encontrándose en el trabajo, la familia y la escuela para disfrutar y ser parte de esa gran contienda deportiva a nivel global.

Los mundiales, como cualquier acontecimiento social, forman parte de los contextos que atraviesan a cada país. De eso dan cuenta algunos de estos sucesos del siglo XX: los mundiales de Italia en 1934 y de Francia en 1938 sucedieron en la antesala de la Segunda Guerra Mundial; en la Argentina el mundial del año 1978 fue la pantalla para desviar la atención de las argentinas, los argentinos y el mundo ante lo que estaba sucediendo con la Dictadura militar y la constante violación de los derechos humanos, no solo en nuestro país sino también en la región. En esta línea, tampoco es posible dejar de mencionar que el mundial de Catar 2022 se realizará en un mundo globalizado en un marco de violación a los derechos.¹

EL deporte y la ESI

El deporte ocupa un lugar clave en la socialización de las personas a lo largo de toda su vida. Es parte del proceso de interiorización de las normas y los valores de una cultura específica a la vez que constituye un elemento central en la construcción de la identidad de un país. El deporte tiene un enorme potencial educativo. Entrenadoras, entrenadores, profesoras, profesores, formadoras y formadores son protagonistas en los procesos de construcción de subjetividad de niñas, niños y adolescentes, y en la transmisión de valores como esfuerzo, superación, perseverancia, respeto, solidaridad y compañerismo. Por ello, resulta indispensable que los espacios e instituciones, donde se desarrollan las prácticas deportivas, se construyan a su vez como vehículo de un conjunto de ideas, representaciones, hábitos y prácticas que promuevan la inclusión, la igualdad entre los géneros y el acceso al juego libre de discriminación. La Educación Sexual Integral es una forma de entender los lazos sociales, las corporalidades, la afectividad y los modos diversos de hacer y estar en el mundo. Es a su vez una apuesta a construir una mirada común sobre qué vínculos deseamos para nuestra sociedad.

La ESI es un derecho para niñas, niños y adolescentes.  A partir de la Ley 26.150 y de la Ley provincial 14.744, ellas y ellos tienen derecho a: 

  • Recibir en las escuelas información científicamente validada para cuidar el propio cuerpo y la salud. 
  • Recibir igual trato y oportunidades.
  • No sufrir discriminación ni violencias por razones de género ni de orientación sexual ni por ningún otro motivo.
  • Expresar sentimientos y afectos.
  • Vivir una sexualidad plena y placentera.

Las niñas, los niños y las y los jóvenes del sistema educativo provincial, además de asistir a las instituciones educativas,  transitan por otros espacios  tales como clubes, centros deportivos, sociedades de fomento y organizaciones barriales donde el deporte está presente.

A continuación, se propone un apartado para docentes presentando algunas situaciones para la reflexión en clave de ESI y su primera puerta de entrada: la reflexión sobre nosotras mismas y nosotros mismos.  Puede  ser  que estos temas sean traídos a la escuela por las y los  estudiantes, o que simplemente permitan la reflexión de la o el docente para abrir el diálogo con el grupo de estudiantes más grande (quinto y sexto año) tomando como marco la Resolución del Consejo Federal de Educación 340/18 que retoma cinco ejes conceptuales de la ESI:

  • Cuidar el cuerpo y la salud.
  • Valorar la afectividad.
  • Garantizar la equidad de género.  
  • Respetar la diversidad.  
  • Ejercer nuestros derechos.

Al final de este material se propone un juego integrador para realizar con estudiantes.

Situación 1

Lucía practica fútbol en un club del barrio; empezó a los 6 años. Como el club no tiene tantas mujeres que practiquen fútbol, juntan a niñas de diferentes edades y hacen entrenamiento entre todas. A Lucía le encanta jugar y querría empezar a competir, entonces le pide a su mamá que plantee en el club si pueden hacer categorías de entrenamiento de varones y mujeres de 6 años para que entrenen entre niñas y niños de su edad. El club le contesta que eso no es posible porque no hay plata para poner más entrenadoras y entrenadores y que el dinero que tienen lo destinan a los varones. El club ya ha sacado algunos jugadores profesionales y esa es su aspiración, ya que representan una retribución económica (con la cual el club se sostiene). Pero, además, le dicen que si mezclan varones y mujeres el deporte se tornaría recreativo, porque no es comparable el juego de las niñas con el de los niños. 

Para reflexionar: ¿Qué les pareció esa situación? ¿Vivieron algo similar? ¿Por qué consideran que puede ser un problema que entrenen mujeres y varones de manera conjunta? ¿Es posible pensar una categoría mixta? ¿Qué harían ante una situación así?

Contenido prioritario de nivel primario abordado: La igualdad para varones y mujeres  en juegos y actividades motrices  e intelectuales. 

En esta situación se propone reflexionar acerca de la valoración social desigual para unas y para otros: en muchas ocasiones, por ejemplo, en el ámbito deportivo, se valora más lo masculino que lo femenino. ¿De qué se habla cuando se habla de género? Una perspectiva de género no se refiere solo a las mujeres, sino que alude a relaciones de género en un sistema conformado también por varones y otras identidades de género. Hablar de relaciones de género es hablar de relaciones de poder, donde los varones tienen posiciones de ventaja frente a las mujeres y otras identidades de género. ¿Cómo se materializan las relaciones de género en los espacios deportivos? Problematizar y reflexionar sobre estas situaciones abre un camino hacia la construcción de espacios deportivos con mayores niveles de igualdad en términos de género. 

Situación 2 

Flavio es técnico de la cuarta división de un club de fútbol que tiene jugadores que vienen de todas partes del país a probar suerte. Luego de un entrenamiento se pone a charlar con cinco jugadores a los que entrena y, en esa conversación informal, les pregunta cómo andan. Los chicos le cuentan que están bien en el club, pero algunos dicen que “es duro”: “Acá te hacés o te hacés hombre, porque la comida es mala y pasamos un poco de frío, estás lejos de tu familia y te la tenés que aguantar”. Se ríen y otro añade: “Si te quejás te mandan de vuelta porque sos un nene de mamá”. Otro suma: “Si queremos ser profesionales es así”, y agrega: “Bueno, después tiene sus cosas buenas: salimos a veces y te podés agarrar un montón de pibas ahí”. “Sí, eso está bueno”, asienten todos. 

Para reflexionar: ¿Qué opinan de las frases que dicen los chicos? ¿Las escuchan con frecuencia? ¿Qué lugar ocupan los grupos de amigos en la vida de los chicos? ¿Sucede lo mismo con los grupos de chicas?

Contenido prioritario de nivel primario abordado: Nuevas formas de masculinidad  y femineidad en el marco de la equidad de género.

Esta situación invita a reflexionar sobre los mandatos de la masculinidad. Los  mandatos sobre la masculinidad responden a valores sociales que se imponen sobre aquellas personas asignadas como varones; se llama a esto “masculinidad hegemónica”. A diferencia de los mandatos sobre la feminidad, la masculinidad hegemónica implica un riesgo tanto para las mujeres e identidades LGBTQ+ como para los varones mismos. Los niveles de exigencia que muchas veces recaen sobre ellos los deterioran, ya que los llevan a descuidar su salud, sus emociones y sus límites. A la vez, para probar esa masculinidad hegemónica, los varones suelen realizar acciones de abuso o violencia hacia aquellas identidades más feminizadas (a veces mujeres, otras veces varones). Es muy importante dar cuenta de los riesgos que conlleva la masculinidad hegemónica, para proponer nuevos modos de habitar las masculinidades. Sin embargo, no es sencillo romper los mandatos de la masculinidad, ya que los mismos varones se encuentran bajo la mirada, clasificación y aceptación de otros varones (sus pares). Para ser “hombre” hay que contar con el aval de otros hombres. Romper la complicidad masculina será necesario para terminar con las violencias que esos mandatos generan.

Situación 3 

Celeste acaba de empezar a jugar en la categoría superior, en la de “las más grandes”. Pero, para poder jugar, sus nuevas compañeras la invitan a su bautismo de bienvenida al equipo. En la semana previa al evento, la empiezan a amenazar con que van a cortarle el pelo largo que tiene y a afeitarle las cejas. No lo hacen a modo de chiste: Celeste sabe que el año pasado le hicieron eso mismo a Dolores y que, después de eso, dejó el equipo.

Para reflexionar: ¿Les pasó alguna vez ser parte de una situación en la que la vulneración de derechos se encuentra naturalizada y se disfraza de chiste o broma? Si revisan sus prácticas deportivas, ¿qué otros ejemplos, aunque sean más sutiles, encuentran situaciones en las que se vean vulnerados los derechos de quienes transitan por los espacios deportivos? ¿Intercedieron las entrenadoras y/o los entrenadores en alguna de estas oportunidades? ¿Qué derechos se vulneran en situaciones como esta? ¿Qué sucede con el consentimiento? ¿En qué lugar nos colocan el silencio o la indiferencia ante situaciones como la de Celeste? ¿Han pensado/desarrollado estrategias de intervención en caso de que alguna situación en la que se vulneren derechos de niñas, niños o adolescentes suceda en sus clases?

Contenidos prioritarios de nivel primario abordados: La vulneración de derechos; El cuerpo humano como totalidad con necesidad de afecto, cuidado  y valoración.

En esta situación se busca reflexionar sobre las formas en que la vulneración de derechos puede presentarse en los espacios deportivos. Además, invita a buscar estrategias que pongan en valor la afectividad y el cuidado del cuerpo y la salud, a través de la promoción de vínculos respetuosos. Se parte de considerar al consentimiento como la manera explícita en la que una persona manifiesta estar de acuerdo o aceptar algo. 

En el ámbito deportivo, en el que es frecuente encontrarse con rituales, festejos y formas de vincularse que muchas veces no contemplan el consentimiento de las partes, es necesario detenerse a revisar los modos en que se ejerce el rol de entrenadoras y entrenadores ante tales prácticas. Para esto es necesario observar, en los espacios deportivos, qué situaciones en las que se vulneran derechos se minimizan por estar naturalizadas, cuáles se habilitan y cuáles no. Algunas requieren o requerirán ser abordadas con el grupo o con alguna o alguno de sus integrantes de manera personal. Pero todas las situaciones, por más sutiles que parezcan, necesitan ser revisadas desde el enfoque integral que propone la ESI. 

Las actitudes pasivas, el silencio, la negación y las malas actuaciones por parte de las personas que se encuentran en puestos de toma de decisiones en el ámbito deportivo contribuyen a la continuidad y perpetuación de estas prácticas. Tenemos la responsabilidad de actuar y desarmar la idea de que estos comportamientos son legales y socialmente aceptables, y que las personas que están en el ámbito del deporte no tienen poder para hablar sobre ellos o hacer algo para erradicarlos. La Ley 26.061 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes; la Ley provincial 13.298 de Promoción y Protección Integral de los derechos de los niños; la Ley nacional 26.150;  la Ley provincial 14.744 de ESI y la Ley 27.202 de Deporte, por mencionar las más significativas, colocan a entrenadoras y entrenadores ante la responsabilidad de garantizar estos derechos a niñas, niños y adolescentes que transitan los espacios deportivos y educativos. 


Propuesta de juego para las y los estudiantes

Este juego cooperativo se puede vincular con las orientaciones compartidas anteriormente y ser propuesto  en los espacios deportivos; se espera que además abra la posibilidad de pensar colectivamente en nuevas propuestas de acuerdo con los elementos y materiales que se dispongan. 

Las actividades cooperativas suelen relacionarse con algo estrictamente lúdico, alejado de la lógica de la competencia deportiva. Aparece entonces una falsa idea dicotómica entre el juego y el deporte: el juego como algo lúdico y placentero, y el deporte como algo competitivo. 

El juego cooperativo es una herramienta pedagógica que permite trabajar y fortalecer los procesos de enseñanza y de aprendizaje y tiene, por definición, un carácter inclusivo. No se habla de unas/unos contra otras/otros, sino que se requiere de la construcción junto con otras y otros para cumplir con el objetivo del juego. 

Los procesos de enseñanza y de aprendizaje siempre son hechos colectivos. Pensar las actividades cooperativas como una herramienta pedagógica significa abordar contenidos que dialogan con la propia práctica. Las actividades de resolución grupal son una oportunidad para trabajar la comunicación, la escucha, la construcción de acuerdos y estrategias en el marco del respeto a todas las opiniones. Se fortalece el vínculo de confianza entre niñas, niños y adolescentes y se favorece el cuidado y respeto del propio cuerpo y del de las y los demás. 

El juego cooperativo puede ser muy útil en distintos momentos según lo considere cada entrenadora o entrenador. Se puede utilizar para realizar un diagnóstico grupal al inicio de la clase, para trabajar algún contenido específico, o bien como cierre de una actividad y/o clase

Fútbol gemelo 

Se forman equipos de seis personas, agrupadas en tres parejas cada uno. Cada pareja juega dentro de un aro que la mantiene unida. En una cancha reducida, las parejas juegan al fútbol convencional. Antes de empezar, las jugadoras y los jugadores proponen y establecen reglas especiales para este deporte adaptado. La idea es que tanto mujeres como varones jueguen al fútbol en igualdad de condiciones, puedan ayudarse entre ellas y ellos y proponer nuevas reglas de juego. Esto implica reflexionar sobre los estereotipos y roles de género que se manifiestan en las prácticas deportivas.

Variante: Pueden realizar esta actividad con otro deporte, mientras el objetivo de cooperación y de igualación de condiciones no se altere. 

Algunas preguntas para la reflexión sobre el juego: 

¿Cómo se planteó la comunicación entre las y los integrantes? ¿Todas y todos pudieron hacer aportes o los aportes estaban liderados por una persona? ¿Por qué? ¿Hay líderes? ¿Son varones o mujeres? ¿Cómo se resolvieron los conflictos que fueron apareciendo? ¿Fueron resueltos por mujeres o por varones? ¿O por el aporte de ambos? ¿Cuál es el significado y la riqueza que aporta el jugar juntas y juntos? ¿Podría eso extenderse a otras actividades de la vida diaria? ¿De qué manera?


Materiales de referencia y para imprimir

Ministerio de Educación de la Nación (2011) La ESI a la cancha: los espacios deportivos desde la perspectiva de la Educación Sexual Integral. Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Afiche Decálogo de buenas prácticas para prevenir y erradicar la violencia de género en el deporte.


¹ Por un lado, los organizadores del actual mundial prohíben a la comunidad LGTBQ+ las demostraciones públicas de afecto. Es oportuno destacar que ni las creencias religiosas ni las pautas culturales justifican la violación a los derechos humanos, siendo inaceptable la vulneración de derechos a las personas homosexuales. Por otra parte se desarrollará en un contexto donde las mujeres iraníes resultan violentadas, detenidas y asesinadas de manera inaceptable e inadmisible  por no portar el velo islámico.

 

Imagen de portada: Archivo DGCyE.

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