Soberanía: sentidos del pasado y del presente
Una propuesta para conocer qué pasó en la Vuelta de Obligado y reflexionar sobre su importancia desde las problemáticas del presente.
Creado: 5 noviembre, 2026 | Actualizado: 6 de noviembre, 2026
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La Vuelta de Obligado ocurrió en 1845, en una sociedad muy diferente a la actual. Si bien no es posible comparar aquellos conflictos con los del presente ni utilizar este acontecimiento histórico para encontrar respuestas a los problemas contemporáneos, sí se puede evocar, enseñar y estudiar lo que sucedió para construir mejores preguntas sobre la realidad actual.
La navegación de los ríos, las relaciones entre los Estados y la intervención de las potencias extranjeras en los asuntos locales eran algunas de las cuestiones que inquietaban a quienes participaron de aquella batalla en 1845. Es posible esbozar algunas preguntas en torno a esto: ¿Quiénes toman las decisiones sobre lo que se considera propio? ¿En qué condiciones pueden hacerlo? ¿Qué significa la idea de soberanía?
En el presente, las preguntas sobre el ejercicio de la soberanía también involucran territorios, recursos, temas ambientales, economía, información, tecnologías y relaciones desiguales entre naciones. Reconocer las diferencias entre los contextos históricos ayuda a comprender cómo pueden cambiar los sentidos de ciertos conceptos políticos manteniendo, al mismo tiempo, algunos interrogantes abiertos.
En este sentido, la Vuelta de Obligado es una oportunidad para pensar problemas que exceden ampliamente su contexto histórico. Hace algunos años, en una reflexión que aun tiene vigencia, el pensador Horacio González (2019) expresaba sobre las relaciones entre los imperios del siglo XIX y el presente: “¿Cambió la situación respecto a los imperios del siglo XIX, donde las guerras eran también por territorios y materias primas?”. Aunque no se pueden equiparar las épocas, esta reflexión es útil para explorar qué continuidades, transformaciones y rupturas pueden reconocerse en las disputas por el poder, en la política y en la soberanía.
¿Qué pasó en la Vuelta de Obligado?
El 20 de noviembre de 1845 en San Pedro, provincia de Buenos Aires, tuvo lugar la batalla de la Vuelta de Obligado, un enfrentamiento entre la Confederación Argentina, liderada por el gobernador Juan Manuel de Rosas, y una escuadra anglofrancesa que pretendía utilizar los ríos internos en su beneficio.
Para impedir el avance extranjero, la Confederación organizó una heroica defensa que incluyó barcazas encadenadas en el medio del río Paraná para evitar el paso de los invasores. Aunque no se logró detenerlos, las negociaciones diplomáticas posteriores reconocieron que el tema de la navegación de los ríos interiores debía resolverse sin la injerencia de poderes extranjeros.
Para entender este hecho es necesario conocer el contexto internacional. Por un lado, existían pretensiones imperiales de las potencias: en 1830, Francia se había apoderado de Argelia; en 1833, Gran Bretaña había invadido las Islas Malvinas; y en 1838, los franceses ya habían bloqueado el puerto de Buenos Aires. Por otro lado, había conflictos regionales, que tenían en el centro la disputa por la ciudad de Montevideo, entre el gobierno oriental, Francia e Inglaterra.
En este marco, las potencias europeas pretendían dos cosas: evitar la intervención rosista en Uruguay y la apertura de los ríos Paraná y Uruguay que el gobierno de Rosas mantenía cerrados en función del monopolio del puerto de Buenos Aires y que los comerciantes británicos de Liverpool y Manchester exigían para colocar sus productos.
La batalla del 20 de noviembre estuvo al mando del general Lucio Mansilla, quien organizó la resistencia con cuatro tropas de artillería armadas con cañones, barcazas con cadenas que atravesaron el río Paraná para evitar el paso del enemigo, el bergantín de guerra republicano, batallones de infantería de línea y milicias de campaña. También participaron fuerzas auxiliares y voluntarias, integradas por la población local, en las que se destacó la presencia de las mujeres.
La Vuelta de Obligado, aun siendo una batalla perdida, es considerada un triunfo en la reivindicación de la soberanía. Permite analizar la relación entre una derrota militar y un resultado político y diplomático que, en este caso, no puede explicarse únicamente a partir de lo ocurrido en el campo de batalla.

Combate de la Vuelta de Obligado, litografía, autor desconocido. Fuente: Colección del Museo del Bicentenario, publicado en Wikimedia Commons gracias a una colaboración entre el Museo del Bicentenario y Wikimedia Argentina.
Memoria y soberanía
La memoria individual y colectiva es un proceso complejo. Como toda trama subjetiva que sintetiza recuerdos, olvidos y silencios sobre pasados traumáticos va cambiando con los contextos: se amplía, reconstruye el pasado, se resignifica. Se trata de un proceso que disputa los sentidos del pasado en el presente. Esta dimensión social de la memoria tiene una relevancia particular en los países que atravesaron genocidios o terrorismos de Estado. En la Argentina, la construcción de la memoria colectiva está determinada por la necesidad de procesar el pasado traumático de la última dictadura.
Desde la recuperación de la democracia en 1983 hasta el presente, la memoria se constituyó en una de las representaciones centrales sobre el pasado y en una forma de construcción de identidades colectivas.
La sociedad procesa acontecimientos recientes pero también acontecimientos más lejanos, como la batalla de la Vuelta de Obligado, un episodio clave para reflexionar sobre las disputas que rodean el sentido de determinados sucesos históricos. A través de relatos y prácticas conmemorativas algunos acontecimientos y algunos personajes históricos pueden reivindicarse, legitimarse o condenarse de acuerdo con las valoraciones que se realizan desde la actualidad.
Así, en 1974, a través de la Ley 20770, el Congreso Nacional estableció el 20 de noviembre como “Día de la Soberanía Nacional”, pero esta efeméride fue anulada por la última dictadura y restablecida recién en 2010, en el año del Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Algunas representaciones de esa batalla –pinturas, canciones, relatos– muestran cómo la resistencia de la Confederación frente a la invasión extranjera constituyó una defensa de la soberanía nacional, es decir: una expresión de la capacidad del Estado de gobernarse a sí mismo sin la injerencia externa. De este modo, la lucha por la soberanía supone dos elementos sustanciales: la necesidad de no someterse a poderes externos y la capacidad de tomar decisiones de manera libre y autónoma.
Traer a la memoria la fecha del 20 de noviembre es la oportunidad de estudiar un conflicto del siglo XIX y, a la vez, reflexionar sobre estos sentidos de la palabra soberanía.
Preguntas desde el presente
La soberanía sigue siendo un tema actual. Las decisiones de los Estados se desarrollan en un mundo complejo y atravesado por relaciones económicas y políticas desiguales, decisiones de organismos internacionales, empresas transnacionales, conflictos geopolíticos y otros factores que condicionan el margen de decisión de los Estados nacionales.
En ese marco mundial las sociedades se plantean interrogantes que pueden ser aprovechados pedagógicamente: ¿Qué significa actuar de manera soberana en un mundo caracterizado por los capitales transnacionales? ¿Es posible tomar decisiones soberanas bajo relaciones desiguales? ¿Qué lugar ocupan los sistemas democráticos y la participación social en la toma de decisiones de los Estados?
Estas preguntas no tienen respuestas únicas ni tampoco se resuelven equiparando pasado y presente. Sin embargo, su abordaje en las aulas ofrece la oportunidad de reflexionar tanto sobre las formas en que los Estados tramitan sus conflictos como sobre los sentidos y alcances que adquiere la soberanía en el escenario contemporáneo.
Para pensar la soberanía
Así como en 1845 la soberanía estaba vinculada con la navegación por los ríos, problematizar esta idea en el presente implica hablar de otro conjunto de temas relacionados con el territorio, entre ellos la condición marítima de la Argentina y sus bienes naturales, estratégicos y comunes cuya explotación, apropiación y protección generan disputas económicas, ambientales y geopolíticas.
La discusión soberana hoy también significa conversar sobre el acceso al agua, la explotación del suelo y el control de los recursos energéticos. Quiénes controlan esos bienes, con qué intereses y cómo ese control afecta a las poblaciones. Como señala el investigador Bruno Fornillo (2014), son dilemas que suelen expresar proyectos antagónicos respecto del uso que debe dárseles a los bienes para el desarrollo nacional y regional.
Actividades propuestas
Para reflexionar sobre la soberanía se propone trabajar con el mapa bicontinental y la representación territorial que se desprende de esta cartografía como un modo de abordar la discusión sobre la soberanía.
En un primer momento se convoca a visualizar el video Mapa bicontinental y Soberanía Nacional: El Verdadero Tamaño De Argentina (Canal Encuentro, 2021).
En el video aparecen tres conceptos clave que permiten trabajar cuestiones de soberanía:
- mapa bicontinental;
- plataforma continental;
- Malvinas y Antártida.
A partir de su visualización es posible preguntarse:
¿Qué cambia cuando se representa el territorio nacional desde una perspectiva bicontinental y marítima? ¿Qué derechos ejerce el Estado sobre su territorio continental y sus espacios marítimos? ¿Cuál es la importancia de la ciencia en el ejercicio de esos derechos soberanos? ¿Qué desafíos y problemas se plantean en torno a los recursos naturales, la soberanía en el Atlántico Sur y la geopolítica? ¿Qué lugar adquiere la cuestión Malvinas en esa representación?
Estas preguntas permiten volver de otro modo sobre el acontecimiento de la Vuelta de Obligado. Si en aquel entonces la navegación de los ríos interiores constituía uno de los ejes del conflicto entre la Confederación y las potencias imperiales, en el presente la delimitación de los espacios marítimos y los derechos sobre los bienes naturales plantean debates públicos que requieren intervenciones pedagógicas.
Referencias bibliográficas
González, H. (2019, 15 de julio). Hablar de política. La Tecl@ Eñe.
Fornillo, B. (2014). ¿Commodities, bienes comunes o recursos estratégicos? La importancia de un nombre. Nueva Sociedad, (252), 101–117.