Vínculos que cuidan, relaciones libres de violencias

Propuesta para trabajar la prevención de la violencia en el noviazgo en las escuelas secundarias.

Creado: 27 mayo, 2026 | Actualizado: 29 de mayo, 2026

El abordaje de las violencias en los noviazgos constituye una responsabilidad pedagógica, institucional y política de la escuela secundaria bonaerense. No se trata únicamente de intervenir frente a situaciones consumadas de violencia, sino de construir condiciones para que las y los estudiantes puedan reconocer, problematizar y transformar modos de vinculación atravesados por desigualdades de género, mandatos afectivos, estereotipos, prácticas de control, celos, posesividad, coerción, discriminación o silenciamiento.

Desde la perspectiva de la Educación Sexual Integral (ESI), los vínculos sexo-afectivos, se delimitan como contenidos de enseñanza y de aprendizaje pero también como experiencias, siendo parte de la formación integral de las y los adolescentes, porque comprometen el cuerpo, la afectividad, la autonomía, la palabra, la intimidad, el consentimiento, el cuidado de sí y de otras personas. Abarcan las maneras de relacionarse –más o menos estables– en las que se desarrollan emociones y sentimientos, se comparten experiencias y se construye intimidad.

La Ley Nacional 26.150 establece el derecho a recibir Educación Sexual Integral en establecimientos educativos de gestión estatal y privada, y define la ESI como aquella que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos. También dispone que las jurisdicciones garanticen acciones educativas sistemáticas durante el ciclo lectivo y diseñen propuestas de enseñanza adecuadas a las necesidades de los grupos etarios y a la diversidad sociocultural local. En este marco la Ley provincial 14. 744, sancionada en 2015 asegura la ESI en todas las instituciones educativas de la provincia de Buenos Aires.

A su vez, el Consejo Federal de Educación ha emitido diversas resoluciones cuyos lineamientos se han ido actualizando y profundizando la implementación de la ESI: la Resolución 45/08 aprueba los lineamientos curriculares, la Resolución 340/18 define los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP) de ESI, mientras que la Resolución 419/22 hace hincapié en la importancia de las estrategias pedagógicas que abordan la diversidad, promuevan la equidad de género y garanticen el derecho a la Educación Sexual Integral.

En la Provincia de Buenos Aires, la Ley 15.246 instituye el 27 de mayo como Día de la Prevención de la Violencia en el Noviazgo en memoria del femicidio de Carolina Aló y establece la realización de actividades y campañas de difusión, información y concientización sobre las implicancias de los distintos tipos de violencia en los noviazgos adolescentes.

Este material propone que las acciones en torno a la efeméride no se limiten a una actividad aislada, sino que se integren a una política institucional sostenida de promoción de vínculos libres de violencia. También que la misma constituya una oportunidad para integrar y/o dar continuidad a las actividades propuestas a las que ya se vienen desarrollando en los distintos espacios curriculares y/o en los proyectos entre dichos espacios y/u otros que incluyan el trabajo intra e interinstitucional, así como aquellos de carácter intersectorial.

En este sentido se contempla que asignaturas como Construcción de Ciudadanía en el ciclo básico y Salud y Adolescencia en el ciclo orientado constituyen ámbitos privilegiados para abordar contenidos relacionados a los derechos humanos, la convivencia democrática, la salud integral, los vínculos en el marco de las relaciones interpersonales, la autonomía, el cuidado propio y de las otras personas. En estos espacios se favorece, en articulación con todas las áreas y asignaturas, una formación crítica y reflexiva.

Desde la Dirección de Educación Sexual Integral se plantea que los espacios educativos son ámbitos privilegiados para promover relaciones afectivas basadas en el respeto, la libertad, la igualdad, el cuidado y el reconocimiento de derechos. También señala que los ejes de la ESI más nodales para trabajar esta fecha son garantizar la equidad de género y valorar la afectividad.

Posicionamiento pedagógico: vínculos, afectos y cuidado

Desde la ESI, la prevención de las violencias en los noviazgos requiere comprender que los afectos no son experiencias puramente individuales, privadas o naturales. Los modos de amar, desear, cuidar, celar, esperar, sufrir, cortar una relación o expresar desacuerdos son también prácticas socioculturales. Se aprenden en las familias, en los grupos de pares, a través de los consumos culturales, en las redes sociales, en las canciones, en las series, en los discursos mediáticos y en las propias instituciones escolares. Por eso, la escuela puede y debe construir espacios de análisis crítico sobre los modos en que se producen y circulan ciertas ideas sobre el amor, la pareja, la fidelidad, la masculinidad, la feminidad, y cómo determinan y/o se juegan en los vínculos sexo-afectivos.

En este marco, resulta necesario problematizar el modelo del amor romántico cuando se presenta como forma única, idealizada y obligatoria de vivir estos vínculos. Ese modelo puede reproducir estereotipos de género y desigualdades, y algunos de sus mitos —como “la media naranja”, “el amor todo lo puede”, “los celos son una muestra de amor” o “el amor duele”— pueden restringir libertades y favorecer distintas formas de violencia por razones de género.

Trabajar pedagógicamente los noviazgos violentos no implica construir una mirada moralizante sobre sus vínculos ni punitiva sobre las formas de abordaje. Supone reconocer que las relaciones sexoafectivas son espacios de aprendizaje, ensayo, deseo, conflicto, identificación y construcción subjetiva. En ese proceso, la escuela debe ofrecer herramientas para distinguir entre conflicto y violencia; entre cuidado y control; entre deseo y presión; entre consentimiento y coerción; entre desacuerdo y humillación; entre acompañamiento y posesión. La noción de consentimiento permite trabajar la autonomía, la comunicación, la escucha, el respeto por los límites y la posibilidad de decir “no” sin miedo a represalias o castigos.

En el abordaje de los noviazgos y relaciones afectivas no definidas como tales, el consentimiento constituye una dimensión central para distinguir los vínculos basados en el cuidado de aquellos atravesados por el control, la presión o la violencia. Consentir no significa simplemente “decir que sí”, sino poder expresar deseos, dudas, incomodidades y límites en un marco de libertad, respeto y ausencia de coerción. Implica reconocer los propios tiempos, registrar lo que se quiere y lo que no se quiere, y comprender que ninguna persona está obligada a sostener una práctica, una conversación, una demostración afectiva o una relación si no lo desea. Del mismo modo, supone respetar los límites que otras personas expresan, incluso cuando esos límites cambian o interrumpen una situación previamente aceptada. Desde la ESI, trabajar el consentimiento permite problematizar frases como “si me querés, tenés que hacerlo”, “en una pareja no hay secretos” o “si antes aceptaste, ahora no podés decir que no”, mostrando que el cuidado de los vínculos requiere escucha, autonomía, reciprocidad y posibilidad real de decir “no” sin miedo a castigos, amenazas, burlas o abandono.

Construcción de una mirada no punitiva sobre la violencia

El enfoque institucional propuesto se distancia de una mirada punitiva que reduzca la intervención escolar a señalar culpables, exponer públicamente, sancionar de manera aislada o resolver la problemática mediante escraches, etiquetas o expulsiones simbólicas. Una perspectiva no punitiva no significa minimizar la violencia, relativizar sus efectos ni desproteger a quienes la padecen. Por el contrario, exige intervenir con claridad, detener las prácticas dañinas, garantizar la protección de derechos, acompañar a las personas afectadas y construir responsabilidades.

En la escuela secundaria, una mirada no punitiva supone sostener simultáneamente tres movimientos. Primero, escuchar y proteger a quien expresa malestar, miedo, daño o vulneración de derechos. Segundo, trabajar institucionalmente para que las prácticas violentas cesen, se nombren y no sean naturalizadas. Tercero, generar condiciones pedagógicas para que quienes ejercen prácticas de control, hostigamiento, humillación o coerción puedan revisar sus modos de vincularse, asumir responsabilidades y construir otras formas de relación. El horizonte no es solamente sancionar una conducta, sino transformar las condiciones culturales, grupales e institucionales que hacen posible su repetición.

Esto requiere evitar dos riesgos: por un lado, privatizar la situación como “problema de pareja” o “drama adolescente”; por otro, responder solo con medidas disciplinarias desvinculadas de un proceso pedagógico. La escuela no reemplaza a los organismos de protección, salud o justicia cuando corresponde su intervención, pero sí tiene una responsabilidad específica: producir condiciones de cuidado, activar los circuitos institucionales previstos, trabajar con la Guía de Orientación vigente, articular con equipos de orientación, inspectoras e inspectores, servicios locales y redes territoriales, y sostener propuestas de enseñanza que permitan revisar mandatos, desigualdades y violencias.

Acciones institucionales en torno al 27 de mayo

En el marco del 27 de mayo, Día de la Prevención de la Violencia en el Noviazgo, se propone que las escuelas secundarias desarrollen una jornada o semana de trabajo pedagógico que articule actividades áulicas, intervenciones institucionales, intersectoriales y espacios de participación estudiantil. Se propone que el trabajo sobre la fecha se articule e integre a las actividades que sobre el tema u otros vinculados al mismo se vengan desarrollando, pudiendo establecerse un cronograma que considere actividades previstas entre el 27 de mayo y el 3 de junio, fecha vinculada al surgimiento del movimiento Ni Una Menos, mediante propuestas educativas que favorezcan el análisis crítico, el debate, la sensibilización y la participación estudiantil.

En ese marco se ofrecen dos propuestas de taller, una para el ciclo básico y otra para el ciclo orientado. Las mismas pueden desarrollarse tanto a nivel institucional como áulico y en función de la organización antes mencionada.

Propósitos

  • Ofrecer herramientas para que las adolescencias y juventudes puedan desarrollar autonomía progresiva en el cuidado del cuerpo, la salud y los vínculos.
  • Promover el pensamiento crítico frente a los mandatos de género, los estereotipos, las violencias y otras formas de desigualdad.

Taller: ¿Cómo sabemos que un vínculo cuida?

Destinado a: estudiantes de 1.º, 2.º y 3.º año del ciclo básico de la escuela secundaria. 

Objetivo: Reconocer prácticas de cuidado, respeto, consentimiento y autonomía en los vínculos afectivos, diferenciándolas de prácticas de control, presión, humillación o violencia.

Primer momento: apertura y sensibilización

Se inicia el taller con una dinámica breve llamada “Cambio de lugar”. El grupo se ubica en ronda y la coordinación lee frases generales: 

“Cambian de lugar quienes escucharon alguna vez que los celos son una muestra de amor”, “quienes creen que pedir la contraseña del celular no está bien”, “quienes piensan que una persona puede decir que no, aunque antes haya dicho que sí”, “quienes escucharon frases como ‘si me querés, hacé esto’”. La dinámica no busca identificar historias personales, sino visibilizar que muchas ideas sobre los vínculos circulan socialmente y pueden ser pensadas colectivamente. Se puede trabajar previamente con el Glosario (Anexo 1).

Segundo momento: análisis de situaciones

Se trabaja en pequeños grupos con tarjetas que presentan enunciados breves sobre situaciones ficticias. Por ejemplo: una persona revisa el celular de su pareja; alguien se enoja si su pareja sale con amigas o amigos; alguien insiste para recibir fotos íntimas; en una pareja son habituales las burlas en relación con los cuerpos, la ropa, las “maneras” de ser, etcétera.; una pareja conversa sobre lo que cada persona quiere y no quiere hacer; alguien acompaña a su pareja sin exigirle que deje sus actividades. 

Cada grupo clasifica las situaciones en:

  • situaciones en las que se cuida,
  • situaciones en las que hay que pensar y pedir escucha y ayuda a otras y otros,
  • situaciones de vulneración de derechos.

La puesta en común permite trabajar la diferencia entre cuidado y control, entre preocupación y posesión, entre conflicto y violencia.

Tercer momento: producción colectiva

Para cerrar, cada grupo elabora una lista titulada “En un vínculo se cuida cuando…”. La producción puede convertirse en afiches para el aula, en una intervención institucional u otra producción contemplando los espacios curriculares y docentes que coordinen la actividad.

Antes del cierre, se recordará a las y los estudiantes con quiénes pueden conversar en la escuela si están atravesando una relación que no les hace bien. Pueden ser preceptoras y preceptores, docentes de confianza, equipo de orientación, equipo de conducción, referente de ESI u otros espacios institucionales definidos por la escuela.

Taller: Amor, consentimiento y poder: una lectura crítica de los vínculos

Destinado a: estudiantes de 4.º, 5.º y 6.º año del ciclo orientado de la escuela secundaria

Objetivo: Analizar críticamente los discursos sociales sobre amor romántico, consentimiento, autonomía y violencia por motivos de género, reconociendo su historicidad y su presencia en consumos culturales, redes sociales y experiencias juveniles.

Primer momento: lectura crítica de discursos

Se propone iniciar el encuentro recuperando junto a las y los estudiantes producciones y/o representaciones donde aparezcan ideas vinculadas al “amor romántico”, los celos como signo de amor, la dependencia y sacrificio según la creencia del amor eterno, argumentos basados en mitos como el amor predestinado: “media naranja” o el amor como fuerza para superar cualquier adversidad: “el amor todo lo puede” entre otras. La consigna no es censurar consumos culturales, sino analizarlos. Las y los estudiantes identifican frases o imágenes que naturalizan desigualdades, prácticas de control o mandatos de género. Luego la o el docente pregunta:

¿qué idea de amor aparece?, ¿qué lugar ocupan los cuerpos?, ¿qué se espera de mujeres, varones o diversidades?, ¿qué se presenta como “normal” ?, ¿qué prácticas podrían producir incomodidad e infelicidad? Se puede trabajar teniendo en cuenta el Glosario (Anexo 1).

Segundo momento: debate

A partir del análisis anterior, se organiza un debate con afirmaciones problematizadoras: “los celos son una forma de demostrar interés”, “en una pareja no debería haber secretos”, “si alguien ama, cambia por la otra persona”, “subir fotos sin consentimiento puede ser una forma de violencia”, “cortar una relación también puede ser una forma de cuidado”. Cada grupo debe construir argumentos, no solo opiniones. La coordinación introducirá conceptos como consentimiento, autonomía, afectividad, desigualdad de poder, violencia psicológica, violencia digital, responsabilidad afectiva y cuidado mutuo, teniendo en cuenta tanto el trabajo que pudiera haberse realizado previamente en el marco de las trayectorias escolares y

considerando los conocimientos y saberes previos del grupo de estudiantes. Resulta importante distinguir que el debate no habilita discursos discriminatorios ni relativiza derechos; su finalidad es construir pensamiento crítico y criterios de cuidado atendiendo a garantizar el derecho de las y los estudiantes de apropiarse de conocimiento científico y actualizado con perspectiva de derechos humanos.

Tercer momento: intervención o campaña

El cierre consiste en diseñar una producción comunicacional destinada a otras y otros estudiantes a partir de memes (Anexo 2: Pasos para construir un meme). La consigna será: “Vínculos que Sí nos cuidan”.

Se sugiere articular estas producciones con las actividades a realizarse para el Día de la acción colectiva contra los femicidios #Ni Una Menos (3 de junio) o con la Jornada Educar en Igualdad (25 de noviembre), para que la reflexión sobre noviazgos violentos se integre a las acciones una política escolar más amplia de erradicación y prevención de las violencias por razón de género.

Notas para las y los docentes

Las actividades deben desarrollarse en un clima de confianza, respeto y escucha. Evitar pedir a las y los estudiantes que narren experiencias personales ni identificar públicamente situaciones particulares. Si durante el taller aparece una situación de violencia o vulneración de derechos, se debe escuchar, resguardar la confidencialidad en términos institucionales, evitar la revictimización y activar los circuitos previstos previstos por la Comunicación Conjunta 1/2023 Actualización de la Guía de Orientación para la intervención en situaciones conflictivas y de vulneración de derechos en el escenario escolar.

El trabajo con varones debe evitar tanto la culpabilización genérica como la des responsabilización. No se trata de afirmar que “todos los varones son violentos”, sino de analizar cómo ciertos mandatos de masculinidad enseñan a controlar, competir, no registrar emociones, ejercer dominio o interpretar el rechazo como humillación. Del mismo modo, el trabajo con mujeres y diversidades debe evitar ubicarlas únicamente en el lugar de víctimas. La

ESI permite fortalecer la autonomía, el reconocimiento de derechos, la construcción de redes, la palabra colectiva y la posibilidad de pedir ayuda.

ANEXO 1. Glosario

Se ofrece un catálogo de palabras con algunas definiciones vinculadas a los contenidos a trabajar en relación con el Día de la Prevención de la Violencia en el Noviazgo  y que se vienen abordando en distintos proyectos y espacios curriculares. Se trata de un glosario en construcción permanente, por lo que se invita a su revisión y reformulación en el marco de las propuestas pedagógicas desarrolladas y a desarrollar en cada escuela.

Acoso

Es molestar, perseguir, insistir o intimidar a alguien muchas veces, aunque esa persona haya mostrado que no quiere.

Aislamiento

Es cuando alguien intenta alejar a otra persona de sus amistades, familia, grupo o actividades.

Amenaza

Una amenaza es decir o insinuar que se va a hacer daño si la otra persona no obedece. Puede ser física, emocional, digital o social.

Amor

El amor NO es controlar, mandar ni hacer sufrir. Amar o gustar de alguien no da derecho a revisar su celular, obligar a hacer cosas, que se aisle de sus amistades o hacerle sentir miedo.

Captura / “screenshot”

Es guardar una imagen de una conversación, foto o historia. Hacer capturas para burlarse, amenazar, exponer o reenviar sin permiso puede lastimar a una persona.

Celos

Son sentimientos complejos vinculados al temor real o imaginario de perder la atención, el afecto, el lugar en una relación. El mito de los celos se relaciona con la creencia de que son un signo de amor, incluso un requisito indispensable del verdadero amor. Este mito suele utilizarse para justificar comportamientos egoístas, injustos y violentos.

Chantaje emocional

Es una forma de manipulación. Ocurre cuando alguien utiliza o usa el afecto que sienten por ella para persuadir, presionar u obligar a la otra persona a hacer algo que no quiere y/o no debería según su criterio.

“Clavar el visto” / “dejar en visto”

Es leer un mensaje y no responder. A veces puede molestar, pero nadie está obligado a contestar inmediatamente. No responder al instante no justifica insultos, amenazas ni persecución.

Confianza

La confianza no significa saber todo de la otra persona ni tener sus contraseñas. Confiar es respetar que cada persona tiene intimidad, amistades, tiempos y espacios propios.

Consentimiento

Consentir significa poder decir , no, no sé, ahora no, cambié de idea o quiero parar, sin miedo a castigos, burlas, amenazas o abandono. No alcanza con que alguien “no diga nada”: tiene que poder elegir libremente.

Contraseña

La contraseña es privada. En una relación, nadie tiene obligación de compartir claves del celular, Instagram, TikTok, WhatsApp o cualquier cuenta.

Control

El control aparece cuando una persona quiere manejar lo que otra hace, dice, viste, publica, con quién habla o a dónde va.

Desigualdad de poder

Aparece cuando, en un vínculo, una persona tiene más posibilidad de decidir, mandar, presionar o imponer lo que quiere, mientras la otra siente que no puede decir que no, poner límites o pedir ayuda.

Discurso de odio

Es una forma de violencia que aparece cuando una persona o un grupo dice, publica o comparte mensajes que atacan, humillan, deshumanizan o incitan a discriminar a otras personas por quiénes son o por cómo viven.

Puede aparecer en comentarios, memes, videos, stickers, canciones, posteos, grupos de WhatsApp o redes sociales.

Exponer / “escrachar” / “funar”

Es mostrar públicamente a alguien en redes o grupos. A veces las personas lo hacen porque sienten enojo o buscan justicia, pero en la escuela hay que tener cuidado: exponer puede aumentar el daño, generar burlas, amenazas o más violencia. Lo importante es pedir ayuda a personas adultas y activar redes de cuidado.

Femicidio

Es la forma más extrema de violencia de género. Ocurre cuando una mujer es asesinada por razones vinculadas con su género, muchas veces en contextos de control, amenazas, celos, violencia previa, posesión o desigualdad de poder.

No es “un crimen por amor”, no es “un ataque de celos” y no es “una pelea que terminó mal”. Nombrarlo como femicidio permite reconocer que muchas violencias no aparecen de golpe: suelen empezar con señales como control, aislamiento, amenazas, humillación, miedo o agresiones.

Foto íntima / “nude” / “pack”

Son imágenes íntimas del cuerpo. Nadie tiene obligación de compartirlas. Pedirlas con presión está mal. Compartirlas sin permiso es una forma de violencia digital y puede causar mucho daño.

“Ghostear”

Es cortar el contacto de golpe, dejar de responder y desaparecer sin explicar nada. No siempre es violencia, pero puede lastimar si se usa para manipular, castigar o hacer sufrir.

“Green flag”

Significa “señal de cuidado”. Es algo que muestra que una relación puede ser respetuosa.

Humillación

Es hacer sentir menos a otra persona, burlarse, ridiculizar o exponerla para que sienta vergüenza.

Intimidad

La intimidad es lo que cada persona decide guardar para sí o compartir solamente con quien quiera. Incluye conversaciones, fotos, cuerpo, sentimientos, contraseñas y experiencias personales.

Límite

Un límite es algo que una persona dice o muestra para cuidar su cuerpo, su intimidad, su tiempo o sus emociones. Los límites se respetan, cuando alguien me lo pide o cuando yo lo pido. Es parte del consentimiento para poder reconocer lo que hace bien y lo que hace sentir comodidad o incomodidad. 

Pedir ayuda

No es “mandar al frente” ni ser débil. Es buscar cuidado cuando una situación nos supera, nos angustia o nos da miedo.

“Red flag”

Significa “señal de alerta”. Es algo que muestra que un vínculo puede volverse dañino.

Reparar

No es solo pedir perdón. Es reconocer el daño, dejar de repetir la conducta y hacer algo para que la otra persona esté más cuidada.

Respeto

Es reconocer que la otra persona tiene deseos, límites, amistades, cuerpo, intimidad y decisiones propias.

Responsabilidad afectiva

Significa registrar que lo que hacemos o decimos puede afectar a otras personas. No es hacerse cargo de todo lo que siente otra persona, significa vincularse con ella sin manipularla humillarla, ni lastimarla

“Stalkear”

Es mirar mucho o seguir de cerca lo que alguien hace en redes: sus historias, comentarios, seguidores, ubicación o publicaciones. Puede parecer común, pero si se usa para vigilar, controlar o perseguir, se vuelve dañino. El término aparece en glosarios adolescentes actuales sobre redes sociales, junto con otras expresiones como “ghostear” o “GRWM”.

“Tóxico” / “tóxica”

Se refiere a lo que tiene una influencia nociva sobre algo o alguien. Se usa mucho para hablar de vínculos con celos, control, peleas constantes o manipulación. Conviene usarlo con cuidado: no para insultar a una persona, sino para reconocer prácticas que ponen en riesgo o hacen daño.

Vínculo que cuida

Es una relación donde hay respeto, escucha, confianza y libertad. Un vínculo cuida cuando se puede decir lo que se siente, poner límites, y no tener miedo. Cuando se puede estar contenta o contento con esa relación.

Vínculo que lastima

Es una relación donde alguien controla, humilla, amenaza, presiona, insulta, empuja, revisa, persigue o hace sentir culpa o miedo a otra persona.

Violencia de género

Ocurre cuando una persona es maltratada, controlada, humillada, amenazada o agredida por razones vinculadas con su género. Puede afectar especialmente a mujeres, lesbianas, gays, bisexuales, travestis, trans, no binaries y otras identidades. No pasa solo en parejas adultas: también puede aparecer en amistades, noviazgos, redes sociales, grupos de WhatsApp, juegos, comentarios o cargadas.

Violencia digital

Es la violencia que ocurre mediante redes, celulares, chats, videojuegos o internet. Puede incluir amenazas, difusión de fotos sin permiso, control de ubicación, insultos, creación de perfiles falsos, burlas, acoso o presión para mandar imágenes.

Violencia mediática

Es la violencia que aparece cuando medios de comunicación, redes, programas, posteos, videos o imágenes muestran a mujeres, hombres, adolescentes, niñas, niños o diversidades de manera humillante, sexualizada, discriminatoria o estereotipada.

Violencia psicológica

Es una forma de violencia que no siempre deja marcas visibles en el cuerpo, pero puede lastimar mucho. Aparece cuando alguien humilla, amenaza, manipula, controla, culpa, ignora a propósito, desvaloriza o hace sentir miedo, vergüenza o inseguridad a otra persona. Puede pasar en un noviazgo, una amistad, un grupo de WhatsApp, una familia o cualquier vínculo. La violencia psicológica puede hacer que una persona dude de sí misma, se sienta culpable todo el tiempo, tenga miedo de hablar, se aleje de sus amistades o crea que merece ser tratada mal. Por eso es importante pedir ayuda: aunque no haya golpes, también es violencia.

Violencia simbólica

Es una forma de violencia que aparece en mensajes, imágenes, frases, canciones, memes, publicidades, chistes o costumbres que parecen “normales”, pero que transmiten desigualdad, discriminación o ideas de superioridad de unas personas sobre otras.

Viralizar

Es hacer que una imagen, un video, un audio o mensaje sea compartido por muchas personas. Viralizar algo íntimo o humillante sin permiso es violencia.

ANEXO 2. Pasos para construir un meme sobre noviazgos violentos

1. Elegir una idea para problematizar

Primero hay que definir qué se quiere mostrar o cuestionar. El meme no debe burlarse de una víctima ni exponer a nadie, sino ayudar a reconocer una situación de control, presión o violencia. Ideas posibles:

  • Los celos no son amor.
  • Cuidar no es controlar.
  • Revisar el celular no es confianza.
  • Decir “no” tiene que ser respetado.
  • No responder rápido no justifica insultos.
  • Pedir la ubicación todo el tiempo puede ser control.
  • Compartir fotos íntimas sin permiso es violencia.
  • Un vínculo no debería dar miedo.

2. Elegir una situación concreta 

Se piensa una escena cotidiana que pueda pasar en un noviazgo, una amistad o un grupo de redes. 

Ejemplos:

  • “Me clavaste el visto, seguro estás con alguien”.
  • “Pasame tu contraseña si me querés”.
  • “No salgas con tus amigas, quedate conmigo”.
  • “Mandame una foto o corto con vos”.
  • “¿Por qué le diste like?”
  • “Si me dejás, vas a ver”.

3. Elegir el formato del meme: 

Se puede usar:

  • Imagen con texto arriba y abajo.
  • Captura ficticia de chat.
  • Diálogo entre dos personajes inventados.
  • Formato “red flag / green flag”.
  • Formato “cuando…”.
  • Sticker con frase.
  • Meme tipo comparación: “esto parece cuidado / esto es control”;
  • Viñeta breve.
  • Placa estilo historia de Instagram.

Es importante usar imágenes libres, dibujos propios, emojis o plantillas sin rostros de estudiantes reales.

4. Escribir una frase breve y potente

El meme tiene que decir mucho con pocas palabras. Conviene usar frases cortas, con humor cuidado, ironía o contraste.

Ejemplos:

Mito:

“Los celos son amor”.

Meme:

“Cuando te pide la contraseña por confianza”.

Mito:

“Si no responde rápido, algo oculta”.

Meme:

“Le clavó el visto 10 minutos y ya armó una investigación del FBI”.

Mensaje:

No responder al instante no justifica controlar ni perseguir.

Mito:

“En una pareja no hay secretos”.

Meme:

“Confianza no es tener la clave del celu. Es no necesitarla”.

Mito:

“Si me quiere, hace lo que le pido”.

Meme:

“Si empieza con ‘si me querés…’, revisá si no viene manipulación incluida”.

5. Compartir una idea de cuidado: 

El meme no tiene que quedarse solo en señalar el problema. Puede cerrar con una frase que proponga una salida.

Ejemplos:

  • “Cuidar no es controlar”.
  • “Un no también cuida”.
  • “Tu contraseña es tuya”.
  • “Pedir ayuda no es mandar al frente”.
  • “El amor no amenaza”.
  • “Si te da miedo, no es cuidado.
  • “No viralices intimidad”.
  • “Lo privado no se comparte sin permiso”.

6. Revisar que no lastime: 

Antes de compartirlo, el grupo debe revisar:

  • ¿Se burla de una víctima? Si es así, hay que cambiarlo.
  • ¿Expone a alguien del curso? Si es así, no se usa.
  • ¿Usa nombres, fotos o situaciones reales? Si es así, se descarta.
  • ¿Justifica la violencia? Si es así, se corrige.
  • ¿Reproduce homofobia, transfobia, machismo o burlas sobre el cuerpo? Si es así, se rehace.
  • ¿Ayuda a pensar un vínculo más cuidado? Si no, hay que mejorar el mensaje.

Ejemplos elaborados con inteligencia artificial ( IA)

Referencias bibliográficas

Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, Dirección Provincial de Educación Secundaria y Dirección de Educación Sexual Integral (2025). Documento Curricular Conjunto: La educación Sexual Integral en la Educación Secundaria.

Ministerio de Educación de la Nación (2022) Referentes Escolares de ESI. Educación Secundaria. Parte I. Propuesta para abordar los NAP.

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