ESI y Memoria: a 50 años, recordar para transformar

Propuesta para trabajar articuladamente dos conquistas de la democracia que se encuentran en la escuela.

Creado: 30 junio, 2026 | Actualizado: 16 de julio, 2026

En el marco del “Año de los Derechos Humanos por la Memoria, la Verdad y la Justicia. A 50 años de la última Dictadura cívico militar” y a 20 años de la sanción de la Ley Nacional 26150, la ESI y la Memoria se encuentran en las aulas bonaerenses.

Se invita a las instituciones educativas a participar de la Semana de la Educación Sexual Integral (ESI), prevista entre el 24 y el 28 de agosto en el Calendario Escolar 2026. La propuesta se articula este año con la conmemoración de los 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar, en consonancia con los lineamientos y las orientaciones de la Coordinación de Políticas Educativas de Memoria y Derechos Humanos.

Se busca dar continuidad y profundizar las acciones desarrolladas en años anteriores, en esta ocasión a partir de una articulación necesaria entre la ESI y la Memoria colectiva. Al cruzar ambos campos, se iluminan dimensiones que, tratadas por separado, permanecen invisibles: las marcas de género del terrorismo de Estado, las memorias de las sexualidades disidentes de la norma cisheterosexual, la dimensión afectiva de la memoria, el carácter histórico y político de la sexualidad.

Este material incluye un marco conceptual y un conjunto de propuestas de enseñanza para que cada institución educativa planifique su propia Semana de la ESI 2026, adecuando las actividades a su contexto, a las trayectorias de sus equipos docentes y las características de su comunidad.

¿Por qué la ESI se vincula con la Memoria?

Las memorias y las sexualidades comparten una condición fundamental: son procesos sociales atravesados por factores históricos, culturales, éticos y políticos. La sexualidad* no es algo fijo: cambia a lo largo de la historia y, en un mismo momento histórico, presenta formas diversas según los contextos sociales, culturales y económicos. Lo que una sociedad concibe, permite, prohíbe o celebra en materia de sexualidad se transforma con el tiempo, del mismo modo que se transforman los sentidos que esa sociedad construye sobre su pasado.

*En el marco de la ESI, la sexualidad se entiende como una dimensión constitutiva de la persona, presente a lo largo de toda la vida, que integra aspectos biológicos, psicológicos, afectivos, sociales y éticos (Ley Nacional 26150; Resolución 45/08). Sus formas de expresión y los sentidos que adquiere varían según los contextos históricos, socioculturales y las relaciones de género y poder de cada época.

Las memorias se producen siempre en tiempo presente: como señala el libro Memorias de la colección Derechos Humanos, Género y ESI en la escuela, “los marcos sociales y políticos cambian a lo largo del tiempo y habilitan nuevas lecturas sobre el pasado; por eso las memorias tienen historia, se van modificando al compás de las transformaciones políticas, sociales y culturales” (Ministerio de Educación de la Nación, 2021, p. 21). Lo mismo ocurre con las sexualidades: si hoy la escuela aborda la identidad de género, la diversidad sexual o el consentimiento, es porque esas cuestiones interpelan a la sociedad en el presente, porque los marcos anteriores resultaron insuficientes o injustos. En ese sentido, tanto la memoria como la sexualidad son procesos que miran el pasado para interpelar el presente y abrir posibilidades de futuro.

Ahora bien, reconocer que tanto las memorias como las sexualidades son construcciones históricas exige sostener esa premisa con coherencia: no alcanza con enunciarla, es necesario hacerla operativa en las prácticas de enseñanza. Esto implica preguntarse: ¿cómo “hacemos” memoria? ¿Cómo “construimos” sexualidad? Estas preguntas permiten problematizar significados opresivos del género, de las sexualidades y de las memorias colectivas, resistiendo exclusiones y abriendo posibilidades de resignificación y reelaboración. 

Las categorías de memoria y sexualidad están profundamente interconectadas. Es posible pensar memorias de las sexualidades (cómo las sociedades recuerdan, olvidan o invisibilizan determinadas formas de pensar y vivir la sexualidad) y sexualidades de las memorias (cómo las identidades, las relaciones de género y las orientaciones sexuales participan en la construcción de lo que una sociedad recuerda y cómo lo recuerda). Ambas categorías condensan necesidades y demandas sociales porque están atravesadas por relaciones de poder que invisibilizan, olvidan y excluyen sujetos, acontecimientos y relaciones. Por eso, cuando se realiza un abordaje articulado de estos campos, es central recuperar la perspectiva de Derechos Humanos con enfoque de género y de diversidad.

Las preguntas que abre la intersección entre memorias y sexualidades no son solo teóricas: tienen consecuencias directas sobre las prácticas de enseñanza en tanto prácticas sociales. En los siguientes apartados, estas ideas se despliegan primero en dimensiones de análisis y luego en propuestas concretas de trabajo para cada nivel educativo y modalidad, de modo que las instituciones puedan hacer operativas estas categorías en sus proyectos para la Semana de la ESI.

Diálogos entre la ESI y la Memoria

La articulación entre ESI y Memoria se produce en al menos cuatro dimensiones:

  • Ruptura y continuidad del lazo social. Antes del golpe de 1976, la sociedad argentina atravesaba un proceso de transformación política, cultural y social, en el que emergían nuevas formas de participación y se hacían visibles demandas vinculadas con la sexualidad y la vida cotidiana, entre otros temas. El golpe de Estado interrumpió violentamente ese proceso: no solo persiguió identidades políticas, sino que disciplinó cuerpos, vidas y vínculos como parte de su proyecto de terrorismo de “reorganización” del orden social. La dictadura reforzó lógicas de exclusión preexistentes y que perduraron con posterioridad: los mandatos de la heteronorma, el binarismo y las jerarquías de género no nacieron con el golpe ni terminaron con la recuperación democrática. Reconocer esta continuidad, sin equiparar fenómenos de naturaleza diferente, permite comprender que la democracia vino a desafiar tanto las violencias del terrorismo de Estado como aquellas formas de exclusión que persisten en la vida social, y que la ESI y la Memoria contribuyen a transformar.
  • Reparación y ampliación de derechos. La articulación entre ESI y Memoria tiene un carácter reparatorio: permite nombrar lo que fue silenciado, restituir la palabra a quienes les fue negada y reconocer historias personales y colectivas que durante mucho tiempo quedaron al margen del relato público. Al mismo tiempo, ofrece un marco para la participación ciudadana que pone en valor las diferencias y el diálogo. Los derechos conquistados en democracia en ambos campos (desde los juicios por crímenes de lesa humanidad hasta las leyes de identidad de género, matrimonio igualitario y Educación Sexual Integral) no fueron concesiones: fueron el resultado de luchas sostenidas por movimientos sociales que encontraron en el Estado democrático un interlocutor capaz de traducir esas demandas en políticas públicas.
  • Contenidos ineludibles para la formación ciudadana. Como sociedad atravesamos transformaciones sociales, políticas y culturales que marcan nuevos horizontes para una vida en común donde la igualdad de trato y oportunidades sea una realidad para todas las personas. La Memoria del terrorismo de Estado y la Educación Sexual Integral no son temas optativos ni complementarios del currículo: son contenidos que las leyes nacionales y provinciales establecen como obligatorios para todos los niveles y modalidades educativas porque resultan indispensables para la formación de ciudadanías democráticas. Abordarlos de manera articulada fortalece esa formación, porque muestra que los derechos no son compartimentos aislados sino un entramado que se sostiene en su conjunto: cuando uno se debilita, todos se fragilizan.
  • Desafíos para la vida institucional. La articulación entre ESI y Memoria interpela las formas habituales de organización del trabajo pedagógico. Invita a pensar en la transversalidad de las temáticas, en la generación de espacios específicos de reflexión, en cómo enseñar el horror de la última dictadura y cómo abordar en la escuela aquello que no puede ser reducido a la norma regulatoria que instala la matriz heterosexual y binaria. Requiere, además, que los equipos docentes se encuentren para planificar de manera conjunta, preguntándose no solo qué vienen trabajando en materia de ESI y Memoria, sino cómo lo vienen haciendo, y construyendo condiciones institucionales de cuidado tanto para estudiantes como para docentes. Un dispositivo posible para dar curso a este desafío es destinar un espacio de la jornada institucional previa a la Semana de la ESI para que los equipos que trabajan ambas temáticas se reúnan, revisen de manera colaborativa los materiales disponibles y diseñen una secuencia articulada. Ese encuentro puede organizarse en torno a una o dos de las preguntas transversales que se proponen en el apartado “Preguntas que intersectan ambos campos”. Esta articulación invita también a interrogar el propio formato escolar, es decir, la manera en que la escuela gestiona los tiempos, organiza los espacios, a las y los estudiantes, el conocimiento y la enseñanza. Aún persisten prácticas como la formación en filas así como ciertas modalidades de concepción y regulación de los cuerpos en el espacio escolar, que son herencias históricas que la escuela democrática tiene el desafío de revisar.

Dos pedagogías nacidas de la Democracia

Existe un aspecto que merece ser subrayado en este 2026: tanto la pedagogía de la Memoria como la pedagogía de la sexualidad son conquistas genuinas del proceso democrático argentino. Son construcciones que la sociedad argentina fue edificando al calor de sus luchas, sus dolores y sus esperanzas desde la recuperación democrática de 1983.

La pedagogía de la Memoria nació del imperativo ético del Nunca Más: la convicción colectiva de que lo ocurrido entre 1976 y 1983, cuando las Fuerzas Armadas articuladas con sectores civiles pusieron en práctica un sistema represivo sistemático e ilegal conocido como terrorismo de Estado*, no podía ni debía repetirse. Ese pacto social se tradujo en la convicción de que las diferencias políticas se dirimen en democracia y no mediante la eliminación de quien piensa distinto. A más de dos décadas de la creación del Programa Educación y Memoria (Secretaría de Educación de la Nación), se han producido materiales, estrategias de enseñanza y prácticas concretas en las escuelas, en línea con lo establecido en la Ley de Educación Nacional 26206 y la Ley de Educación Provincial 13688. El libro Memorias de la Colección Derechos Humanos, Género y ESI en la escuela recorre este proceso y muestra cómo la noción de memoria se convirtió en un contenido ineludible para pensar la formación de ciudadanías democráticas. Retomando a Elizabeth Jelin (2002), el libro señala tres características fundamentales de la Memoria: es un proceso subjetivo anclado en experiencias y marcas simbólicas; es siempre un objeto de disputa y de luchas por los sentidos del pasado; y es un objeto que debe ser historizado, porque los marcos sociales y políticos habilitan nuevas lecturas sobre el pasado a lo largo del tiempo.

*El terrorismo de Estado designa la forma específica que adoptó la última dictadura cívico-militar: su rasgo distintivo fue el uso sistemático y clandestino de la violencia estatal, que incluyó el secuestro, la tortura y la desaparición forzada de personas en más de 800 centros clandestinos de detención distribuidos en todo el territorio nacional. Se estima que 30.000 personas fueron detenidas-desaparecidas: una cifra que no puede certificarse con precisión porque el crimen fue por su propia naturaleza clandestino y los cuerpos de muchas víctimas aún permanecen desaparecidos (Palabras clave para una pedagogía de la memoria, DGCyE, 2025, pp. 25-33).

La pedagogía de la sexualidad, materializada en la Ley Nacional 26150 de 2006 y en la Ley Provincial 14744, emerge también de un largo proceso de demandas sociales, luchas feministas y del movimiento LGBTIQ+ que encontraron en la Democracia el terreno fértil para transformarse en política pública. La ESI articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos, y se sostiene en cinco ejes: cuidar el cuerpo y la salud, reconocer la perspectiva de género, respetar la diversidad, valorar la afectividad y ejercer nuestros derechos. En 2022, la Resolución 419/22, aprobada en el Consejo Federal de Educación por unanimidad, reafirmó que la ESI, en tanto política de Estado, “constituye un aporte necesario y fundamental para la construcción de una sociedad diversa, justa e igualitaria”, ratificando el compromiso de las autoridades educativas de todo el país para fortalecer, extender y profundizar su implementación.

Ambas pedagogías son fruto de la democracia y la fortalecen. Son producciones colectivas porque una sociedad que recuerda su pasado con perspectiva de derechos no repite sus horrores; una sociedad que educa en ESI forma ciudadanías más libres, más respetuosas y más justas. La escuela es el ámbito donde estas dos tradiciones pedagógicas se encuentran y se potencian.

En acuerdo con los lineamientos de la Coordinación de Políticas Educativas de Memoria y Derechos Humanos, abordar estos temas en la escuela no consiste en cerrar sentidos sino en abrir preguntas, tanto sobre el pasado como sobre la sexualidad en el presente.

El contexto actual: por qué esta articulación cobra especial relevancia

A 50 años del último golpe de Estado, la distancia temporal y generacional con ese pasado se amplía. Cada vez hay menos testimonios directos y mayor presencia de discursos mediados. Estudiantes y docentes de hoy son hijas, hijos, nietas y nietos de personas que nacieron en democracia.

Al mismo tiempo, circulan discursos de odio, avanzan posiciones negacionistas sobre la dictadura y otros genocidios*, y se cuestionan acuerdos elementales que sostuvieron la formación de ciudadanías democráticas. Estos embates no son aislados: se ataca simultáneamente la legitimidad de la pedagogía de la Memoria y de la ESI, es decir, las dos construcciones pedagógicas que la democracia argentina edificó colectivamente. Comprender que ambas son conquistas democráticas permite dimensionar lo que está en juego: no se trata de debates curriculares particulares sino de disputas que afectan los cimientos de la formación ciudadana en democracia.

**Entre los discursos negacionistas más extendidos se encuentra la relativización de la cifra de 30.000 personas detenidas-desaparecidas. Como señala Ludmila da Silva Catela, quienes cuestionan ese número ‘borran del enunciado la palabra desaparecidos’: no comprenden, o no quieren comprender, que es imposible precisar la cifra de un crimen que fue por su propia naturaleza clandestino. Ese número es a la vez una estimación y un símbolo de denuncia de una práctica genocida y de la decisión colectiva de no permitir que esos crímenes sean minimizados ni olvidados (Palabras clave para una pedagogía de la memoria, DGCyE, 2025, p. 31-33).

En este escenario, articular ESI y Memoria en la escuela no es solo una decisión pedagógica: es una forma concreta de fortalecer las herramientas con las que la comunidad educativa puede responder a los desafíos del presente. Frente a discursos que buscan fragmentar los derechos, la escuela ofrece un espacio donde es posible mostrar que memoria, género, sexualidad y ciudadanía forman parte de un mismo proyecto de convivencia democrática.

Los cinco ejes de la ESI como herramientas para trabajar la Memoria

Los cinco ejes conceptuales de la ESI (cuidar el cuerpo y la salud, reconocer la perspectiva de género, respetar la diversidad, valorar la afectividad y ejercer nuestros derechos), formalizados por la Resolución 340/18, ofrecen herramientas concretas para abordar los temas de memoria con una mirada integral. Cada uno de ellos habilita preguntas sobre cómo el terrorismo de Estado operó sobre los cuerpos, las identidades y los vínculos, y cómo la democracia abrió caminos de reparación y reconocimiento. El despliegue concreto de esos cruces aparece en las propuestas de cada jornada.

Objetivos

Los objetivos de enseñanza que orientan la Semana de la ESI 2026 se articulan en torno a un propósito común: construir, en cada institución educativa, propuestas pedagógicas situadas que pongan en diálogo la ESI y la Memoria.

  • Propiciar el encuentro entre la ESI y la Memoria colectiva como dos campos de conocimiento y acción que, articulados, enriquecen la formación integral de las y los estudiantes y fortalecen la construcción de ciudadanías democráticas.
  • Promover la reflexión crítica sobre cómo la dictadura cívico-militar afectó los cuerpos, las identidades, los vínculos y los derechos, y cómo la democracia hizo posible la construcción de políticas reparadoras y transformadoras tanto en materia de Memoria como de ESI.
  • Fortalecer el compromiso de toda la comunidad educativa con la ESI y la Memoria como herramientas fundamentales para la construcción de una sociedad diversa, justa e igualitaria, en consonancia con lo establecido por la Resolución 419/22.

Las actividades que se presentan a continuación retoman las dimensiones de articulación entre ESI y Memoria desarrolladas con anterioridad y las traducen en propuestas para el aula. Dicho marco conceptual opera como sustento pedagógico de cada jornada. El objetivo es que cada institución y sus docentes puedan seleccionar, adaptar y combinar estas sugerencias, construyendo un recorrido propio que sostenga la articulación ESI-Memoria como eje organizador de la semana.

Propuesta de actividades

Día 1. Audiovisuales y testimonios. Cuerpos, voces, memorias

Ejes de la ESI que profundiza: ejercer los derechos y valorar la afectividad.

Áreas: Prácticas del Lenguaje, Educación Artística, Ciencias Sociales, Construcción de Ciudadanía, entre otras.

Se propone la proyección de materiales audiovisuales que permitan el análisis y la reflexión sobre cómo la dictadura operó sobre los cuerpos, las identidades y los vínculos, y cómo la democracia abrió caminos de reparación y reconocimiento. Al finalizar, se sugiere una conversación guiada donde compartir lo que se vio, lo que se sintió y lo que se quiere transformar.

Nivel Inicial y NIvel Primario (primer ciclo) 

  • Proyección de capítulos de la serie Yo quiero saber, ¿y vos? (Pakapaka/PNESI/UNICEF, 2022), que aborda cuidados del cuerpo, vínculos afectivos y el derecho a decir no. 
  • Conversación guiada: ¿Quiénes nos cuidan? ¿Qué derechos tenemos las chicas y los chicos?, articulando con la pregunta por los derechos conquistados en democracia.

Nivel Primario (segundo ciclo)

  • Trabajo con los afiches ilustrativos y las propuestas disponibles en El 24 de marzo en las escuelas bonaerenses a 50 años del golpe (Portal Continuemos Estudiando, 2026). A partir del afiche, conversar sobre qué ven en la imagen y qué preguntas les genera. 
  • Producción escrita colectiva: ¿Qué queremos que no se olvide?

Nivel Secundario y Nivel Superior 

  • Proyección y análisis de fragmentos de Presentes (Canal Encuentro, 2017) y/o ESI, aprender para decidir (Canal Encuentro, 2022). Generar un debate acerca de por qué la ESI y la Memoria son derechos y no opciones.
  • Armar una producción de piezas comunicacionales (videos breves, pódcast, posteos) que articulen ESI y Memoria.

Modalidades

Adaptar las propuestas a sus particularidades, priorizando formatos accesibles y lenguajes diversos.

Recursos sugeridos

Libro Memorias, Colección Derechos Humanos, Género y ESI en la escuela (Ministerio de Educación de la Nación, 2021). Aborda en profundidad la perspectiva de género para pensar las memorias. Incluye un análisis de la muestra “Ser Mujeres en la ESMA” y propuestas de actividades para el aula. Disponible para descarga gratuita en la Biblioteca Digital de CLACSO. (Para Secundaria, Superior y modalidades).

Presentes (Canal Encuentro, 2018). Serie de ficción juvenil que permite articular ESI y Memoria a través de la reflexión sobre los derechos conquistados en democracia. (Para Secundaria, Superior y modalidades).

Yo quiero saber, ¿y vos? (Pakapaka, Programa Nacional de ESI y UNICEF, 2022). Serie animada que invita a reflexionar sobre los contenidos de la ESI a partir de escenas de la vida cotidiana de las infancias. (Para Inicial, Primaria y modalidades).

ESI, aprender para decidir (Canal Encuentro, 2022). Serie que invita a reflexionar sobre la ESI como conquista democrática. (Para Secundaria, Superior, modalidades).

40 años de Democracia y ESI (Portal Continuemos Estudiando, 2023). Recursero para referentes escolares de ESI.

A través de los testimonios y las producciones audiovisuales esta jornada permite explorar una de las preguntas centrales del marco conceptual: cómo los cuerpos, las voces y los afectos participan en la construcción de la Memoria y cómo la democracia hizo posible nombrar lo que el terrorismo de Estado silenció.

Día 2. Lectura compartida. Historias que resisten, palabras que reparan

Ejes de la ESI que profundiza: respetar la diversidad y valorar la afectividad.

Áreas: Prácticas del Lenguaje, Literatura, Construcción de Ciudadanía, entre otras.

Se invita a compartir lecturas seleccionadas para cada nivel educativo, que aborden la intersección entre Memoria, derechos, identidad de género y diversidad. La actividad puede desarrollarse a través de rondas de lectura, seguidas del armado de producciones gráficas y un espacio de reflexión colectiva. Cuando sea posible, se sugiere extender las lecturas al ámbito familiar, invitando a las familias a participar de rondas de lectura compartida en el hogar o en la institución, sosteniendo así la vinculación entre ESI, Memoria y familias que se trabajó en la Semana de la ESI 2025.

Nivel Inicial y Nivel Primario (primer ciclo)

Nivel Primario (segundo ciclo)

  • Lectura de Clara y el hombre de la ventana de María Teresa Andruetto y Martina Trach. Conversación sobre el miedo, el encierro, la libertad y los vínculos. Producción de cartas dirigidas a personas que lucharon por sus derechos.

Nivel Secundario y Nivel Superior

  • Lectura y análisis de textos de la colección Juan Gelman (cuya obra es inseparable de la Memoria y el exilio), cuentos de Paula Bombara como El gorrión más bello (Continuemos Estudiando, 2022), o de Esteban Valentino como No dejes que una bomba dañe el clavel de la bandeja (Ministerio de Educación de la Nación, 2012).
  • Taller de escritura bajo la consigna: “Una voz que quiero que se escuche”.

Modalidades

  • Producción de relatos en diversos formatos y lenguajes (audiovisual, lengua de señas, braille, lenguaje sencillo).

Recursos sugeridos

El gorrión más bello, Paula Bombara (Portal Continuemos Estudiando). Cuento de la colección Cuentos, Poemas y más (2022) del Programa Provincial de Lecturas y Escrituras, con textos literarios sobre la dictadura y la defensa de la democracia. (Para Secundaria y modalidades).

No dejes que una bomba dañe el clavel de la bandeja de Esteban Valentino. (Portal Educar, 2012). Alterna la guerra de Malvinas y una historia de amor. Permite trabajar la dimensión afectiva en contextos de violencia estatal. (Para Secundaria y modalidades).

Colección ESI: Más derechos en las aulas. (Portal Continuemos Estudiando, 2024). Contiene 28 títulos con guías para el aula. (Para Inicial, Primaria, Secundaria, Superior y modalidades).

Cuentos, poemas y más (Portal abc). Plan Provincial de Lecturas y Escrituras (Para todos los niveles educativos).

El género de la Patria: De la casa a la plaza (Portal Educar, 2021). El programa Educación y Memoria propone abordar el 24 de marzo desde una perspectiva de género. (Para todos los niveles educativos).

Día 3. El cuerpo y la expresión. Cuerpos que recuerdan, cuerpos que resisten

Ejes de la ESI que profundiza: cuidar el cuerpo y la salud y reconocer la perspectiva de género.

Áreas: Educación Física, Educación Artística, entre otras.

Se proponen talleres, producciones artísticas y expresiones corporales que permitan explorar cómo los cuerpos portan marcas de la historia y cómo, a través del arte y el movimiento, es posible elaborar la Memoria y construir nuevos sentidos. Se busca reconocer y valorar la diversidad corporal, reflexionar sobre el consentimiento y los límites, y explorar formas de resistencia y expresión que los cuerpos protagonizaron tanto durante la dictadura como en las luchas democráticas posteriores.

Nivel Inicial

  • Juegos corporales que exploren las nociones de cuidado, consentimiento y límites (decir sí, decir no, pedir permiso). 
  • Ronda de conversación: ¿Quiénes nos cuidan? ¿Cómo cuidamos nosotras y nosotros?

Nivel Primario

  • Talleres de expresión corporal y juegos cooperativos que inviten a reflexionar sobre los mandatos que reciben los cuerpos. 
  • Producción de siluetas corporales colectivas donde se escriban “cosas que nos dijeron sobre nuestro cuerpo” y “cosas que queremos decir sobre nuestro cuerpo”.

Nivel Secundario y Nivel Superior

  • Recorrido virtual o presencial por intervenciones artísticas vinculadas a la Memoria y la diversidad en el espacio público: murales de Madres y Abuelas de plaza de Mayo, antimonumentos, arte callejero feminista y LGBTIQ+. ¿Qué huellas materiales existen para leer la historia? 
  • Producción artística colectiva: pañuelos, banderas, murales o instalaciones que expresen cruces entre ESI y Memoria.

Modalidades 

  • Propuestas corporales adaptadas que promuevan el reconocimiento de la diversidad corporal y funcional.

Recursos sugeridos

Corporeidades. Juegos de crianza. Fragmentos (DGCyE, 2021). Recurso sobre el juego corporal en la primera infancia como espacio formativo.

Ideas, sobre las ideas del bailar (Portal Continuemos Estudiando, 2025). Propuesta para explorar la danza como territorio de expresión y subjetividad.

La Educación Sexual Integral a la cancha (Portal Continuemos Estudiando, 2025). Puede articularse con la pregunta por los mandatos de masculinidad durante la dictadura y su persistencia.

Arte y democracia (Portal Continuemos Estudiando, 2025). Ciclo de propuestas pedagógicas para Primaria, Secundaria y modalidades que articula producción artística, memoria y construcción de ciudadanía democrática, con anclaje en el espacio público como territorio de disputa simbólica.

Día 4. Identidades, derechos y participación. Derechos que se conquistan, identidades que se construyen

Ejes de la ESI que profundiza: ejercer nuestros derechos y reconocer la perspectiva de género.

Áreas: Ciencias Sociales, Construcción de Ciudadanía, Política y Ciudadanía, Ciencias Naturales, Tecnología, entre otras.

Se propone una jornada de reflexión, investigación y debate sobre cómo la democracia hizo posible la conquista de derechos vinculados tanto a la Memoria como a la sexualidad. Se invita a explorar las trayectorias de personas y colectivos que lucharon y luchan por el reconocimiento de identidades y derechos. También se propone visibilizar lo que los relatos hegemónicos dejaron afuera: mujeres y diversidades en la ciencia, la tecnología y la historia.

Nivel Inicial y Nivel Primario (primer ciclo)

  • Juegos de exploración científica protagonizados por personajes femeninos y diversos.
  • Lectura de biografías adaptadas. Conversación: ¿Pueden las nenas ser científicas? ¿Pueden los nenes cuidar? Vinculación con el material Sé quién soy (Portal Continuemos Estudiando, 2025), que aborda el derecho a la identidad.

Nivel Primario (segundo ciclo)

  • Construcción de una línea de tiempo colectiva de conquistas democráticas sobre Memoria y sexualidad: Juicio a las Juntas (1985), Ley de ESI (2006), Ley de Matrimonio Igualitario (2010), Ley de Identidad de Género (2012), Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo- IVE (2020), entre otras. Se busca visualizar cómo estos logros se sostienen mutuamente y cómo la democracia fue la condición de posibilidad de todos ellos.

Nivel Secundario y Nivel Superior

  • Exploración del Archivo de la Memoria Trans, que reúne más de 15 mil documentos sobre la historia de la comunidad trans argentina. 
  • Reflexión: Así como las Madres y Abuelas de plaza de Mayo abrieron el camino con el pedido de Memoria, Verdad y Justicia, las personas travestis y trans están construyendo la Memoria de sus luchas y sus pioneras. ¿Cómo construimos nuestra propia historia? 
  • Análisis de cómo los censos y documentos oficiales registraron o invisibilizaron a las personas según su sexo, género e identidad a lo largo de la historia argentina.

Modalidades

  • Propuestas que articulen saberes comunitarios con saberes escolares, recuperando voces y experiencias locales.

Recursos sugeridos

Archivo de la Memoria Trans. Proyecto colaborativo. (Para Secundaria, Superior y modalidades).

Sé quién soy, Derecho a la identidad (Portal Continuemos Estudiando, 2026). Propuestas vinculadas a la búsqueda de las Abuelas de Plaza de Mayo. Permite articular el derecho a la identidad biológica con el derecho a la identidad de género. (Para todos los niveles).

Somos científicas, queremos jugar (Portal Continuemos Estudiando, 2025). Propuestas lúdicas para visibilizar trayectorias científicas de mujeres.

Científicas en la historia (Portal Continuemos Estudiando, 2025). Colección de biografías de científicas de distintas épocas, disciplinas y latitudes.

Más Democracia, Más Derechos (Portal Educar, 2023). Cuadernillo de la colección Derechos Humanos, Género y ESI. (Para Primaria, Secundaria y modalidades).

Palabras clave para una pedagogía de la memoria (DGCyE, 2025). (Para todos los niveles educativos).

Tramas de memoria: historias que NO se olvidan (DGCyE). (Para todos los niveles educativos). Propuestas pedagógicas diferenciadas por nivel.

Día 5. Muestra y cierre colectivo. Memoria viva, ESI presente

Ejes de la ESI que aborda: todos los ejes integrados.

Cierre institucional y comunitario

Se propone cerrar la Semana de la ESI con una muestra abierta que reúna las producciones realizadas durante los días anteriores: murales, líneas de tiempo, pañuelos, textos, collages, videos, siluetas, instalaciones y todas las expresiones surgidas de las actividades compartidas.

Se invita a la comunidad educativa, incluyendo a las familias, a recorrer los espacios intervenidos, detenerse en cada creación y compartir un momento de intercambio sobre lo vivido durante la semana y/o alguna actividad pensada para la jornada. La participación de las familias en esta instancia de cierre retoma el vínculo trabajado en la Semana de la ESI 2025, integrándose ahora al eje de ESI y Memoria.

Propuestas 

  • Mural colectivo “Memoria y ESI: derechos que nos abrazan”. Cada curso o grupo aporta una pieza (imagen, frase, producción) que exprese lo trabajado durante la semana. El mural (físico o virtual) queda como memoria de este encuentro y como testimonio compartido.
  • Espacio de testimonios: “¿Qué aprendí esta semana sobre la ESI y la Memoria?”. Siguiendo la dinámica de años anteriores, se propone que cada persona deje por escrito su reflexión en una tarjeta y la sume a una cartelera colectiva.
  • Lectura de un texto colectivo o manifiesto institucional que sintetice los aprendizajes, las preguntas y los compromisos que la comunidad educativa asume en materia de ESI y Memoria.
  • Proyección de fragmentos seleccionados de documentales, cortos o materiales trabajados durante la semana, seguida de un intercambio abierto.

Preguntas que intersectan ambos campos

A lo largo de la semana, las instituciones pueden recuperar estas preguntas como guías transversales para organizar las acciones institucionales.

¿De qué manera nuestros cuerpos, expresiones, identidades de género y orientaciones sexuales participan en la construcción de la Memoria?

¿De qué modo nuestras prácticas de memoria recuperan el proceso de construcción de nuestras identidades de género?

¿Qué efectos se generan en la producción de la Memoria cuando la sociedad atraviesa un proceso de reconocimiento y ampliación de derechos?

¿De qué modo las discusiones actuales vinculadas con los temas de la sexualidad contribuyen a cuestionar memorias que promueven la discriminación y las violencias?

¿Por qué la conquista de la ESI y la construcción de la pedagogía de la Memoria solo fueron posibles en democracia?

Orientaciones para el trabajo institucional

Las y los referentes regionales y distritales de ESI acompañarán el desarrollo de las propuestas institucionales brindando orientaciones a los equipos docentes que lo requieran y también llevarán a cabo, en forma coordinada con las jefaturas regionales y distritales, la propuesta ESI y Memoria. Una actividad simbólica se puede llamar “Sembrando memoria desde la ESI”.

Se sugiere a las y los docentes, referentes escolares de ESI y equipos directivos que planifiquen en forma conjunta las acciones para la semana de la ESI, potenciando saberes y experiencias en el marco de los proyectos institucionales.

La propuesta contempla todos los niveles y todas las modalidades educativas. Cada institución deberá seleccionar los recursos más adecuados a las edades, trayectorias y realidades de sus estudiantes atendiendo a la progresión de contenidos delimitados para cada nivel, modalidad, área y/o asignatura, a las actividades y los proyectos que se vienen desarrollando en el marco de la transversalización de la ESI y a los desafíos propios de cada grupo.

Se recomienda generar instancias de planificación previa donde los equipos docentes revisen los materiales, seleccionen recursos y piensen estrategias de abordaje. No se trata de improvisar sino de preparar el encuentro con las y los estudiantes desde la responsabilidad pedagógica.

El abordaje de temas vinculados a la Memoria del terrorismo de Estado y a la sexualidad requiere de un encuadre de cuidado. Es fundamental generar condiciones de confianza, respetar los tiempos y las emociones de estudiantes y docentes, y contar con el acompañamiento de los equipos de orientación escolar cuando sea necesario.

Si bien el eje central de este año es ESI y Memoria, se alienta a las instituciones a sostener los vínculos con las familias construidos durante la Semana de la ESI de años anteriores, invitándolas especialmente a participar de la muestra de cierre y de las instancias de lectura compartida.

Para facilitar la planificación, se sugiere un recorrido posible en tres pasos:

  1. Seleccionar para cada día de la semana las actividades y los recursos más relevantes al contexto escolar, adaptándolos según el nivel, la modalidad, las grupalidades y las trayectorias previas.
  2. Acordar una o dos preguntas transversales (de las propuestas en la sección “Preguntas que intersectan ambos campos”) que atraviesen todas las jornadas y funcionen como hilo conductor.
  3. Definir el dispositivo de muestra y cierre del Día 5, pensando qué producciones se van a compartir con la comunidad y cómo se va a invitar e integrar a las familias.

Marco normativo de referencia

NormaContenido principal
Ley 26150 (2006)Programa Nacional de Educación Sexual Integral.
Ley 26206 (2006)Ley de Educación Nacional (Incluye Memoria colectiva). 
Ley Provincial 14744 (2015)Educación Sexual Integral en la provincia de Buenos Aires. 
Ley Provincial 13688 (2007)Ley de Educación Provincial.
Resolución CFE 45/08Lineamientos curriculares de la ESI. 
Resolución CFE 340/18Ejes de ESI, NAPs y referentes escolares.
Resolución CFE 419/22Reafirma la ESI como política de Estado para la construcción de una sociedad diversa, justa e igualitaria .
Ley 26485 (2009)Protección integral a las mujeres.
Ley 26618 (2010)Matrimonio civil (Matrimonio igualitario).
Ley 26743 (2012)Identidad de género.
Ley 27234 (2015)Educar en igualdad: prevención y erradicación de la violencia de género. 
Ley 26061 (2005)Protección integral de los derechos de NNyA.
Ley 27610 (2020)Acceso a la interrupción voluntaria del embarazo
Ley 25633 (2002)24 de marzo como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

Materiales complementarios

Recursos de la Coordinación de Políticas Educativas de Memoria y Derechos Humanos

Palabras clave (para una pedagogía de la memoria) (Coordinación de Políticas Educativas de Memoria y Derechos Humanos)

Pensar la dictadura: terrorismo de Estado en Argentina (Ministerio de Educación de la Nación, 2014). Recursos de la Coordinación de Políticas Educativas de Memoria y Derechos Humanos.

Tramas de memoria: historias que NO se olvidan (DGCyE). Con propuestas diferenciadas para Nivel Inicial, Primario, Secundario, Superior y modalidad Educación Artística

La última dictadura: mejor hablar de ciertas cosas (Ministerio de Educación de la Nación, 2015). 

Recursos que articulan ESI, Memoria y Democracia

40 años de Democracia y ESI. Recursero para referentes escolares de ESI (Portal Continuemos Estudiando, 2025).

Propuestas de Memoria y Derechos Humanos (Portal Continuemos Estudiando).

Recursos audiovisuales

Ser-estar (Canal Encuentro, 2022).

Referencias bibliográficas

Ministerio de Educación de la Nación. (2021). Memorias. Colección Derechos Humanos, Género y ESI en la escuela.

Palabras clave para una pedagogía de la memoria. DGCyE (2025).

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