Juegos y juguetes

Indagación sobre los juegos y los juguetes en el pasado y en la actualidad, así como también sobre los juegos de pueblos originarios.

Creado: 17 agosto, 2023 | Actualizado: 11 de diciembre, 2023

Esta propuesta forma parte de los talleres diseñados e implementados en el marco del Programa especial de intensificación y articulación de trayectorias educativas entre el Nivel Inicial y Primario. Resultan propuestas potentes para acompañar las prácticas cotidianas de los jardines de infantes.

Este taller tiene como propósito enriquecer el lugar y el valor del juego y de los juguetes en la contemporaneidad. La actividad lúdica es entendida como parte de la vida de las infancias y los objetos lúdicos se conciben muy valiosos para habilitar el jugar. Para ello, se ofrecen dos posibles líneas de trabajo: indagar los cambios y permanencias de los juegos y juguetes de la actualidad y de un momento del pasado, y los juegos de los pueblos originarios.

Cada institución decidirá sobre qué propuesta focalizar lo que permitirá no solo ampliar el conocimiento sobre el ambiente, sino, muy especialmente, enriquecer las posibilidades lúdicas de las niñas y los niños.

Balero con rayas de colores apoyado sobre una soga enrollada.

Imagen tomada de Freepik.

Los juegos y juguetes: cambios y permanencias

La indagación de los cambios y permanencias de los juegos y juguetes constituye una oportunidad de encuentro intergeneracional para que niñas, niños y personas adultas compartan un tiempo de infancia nuevo que se trama entre memorias y situaciones lúdicas del presente.

En la medida en que las nenas y los nenes indagan este recorte del ambiente tienen múltiples oportunidades de llevar adelante una variedad de situaciones de lectura y escritura, como escuchar leer pequeños textos informativos y testimonios, listar juegos y juguetes, etc. De este modo, pueden avanzar en sus quehaceres como personas lectores y escritores, a la vez que construyen más conocimientos referidos al ambiente social y natural del que forman parte.

Situaciones de enseñanza

En este recorrido, proponemos la indagación de los juegos y juguetes de un momento del pasado y del presente, de modo de establecer semejanzas y diferencias en relación con: a qué jugaban, cómo jugaban, dónde jugaban, con quiénes, cómo obtenían sus juguetes, cómo los confeccionaban, etc.

Múltiples situaciones de enseñanza permiten obtener información, por ejemplo, la elaboración y realización de encuestas, entrevistas, observación de fotografías y de juguetes, relatos de vida cotidiana, lectura de textos informativos y testimonios, escucha de audios, entre otras formas posibles.

Es importante tomar decisiones sobre el período temporal seleccionado. Si, por ejemplo, definen indagar a qué y con qué objetos disfrutaban las abuelas y los abuelos en la infancia y comparar con los juegos y juguetes actuales, será importante considerar las edades reales y advertir si la franja etaria posibilita efectivamente comparar semejanzas y diferencias.

El proceso de indagación puede realizarse también con distintas personas de la comunidad o familiares. Entrar en contacto con personas mayores permite conocer situaciones de juego diferentes que enriquecen las posibilidades de juego en el presente.

A la vez, es preciso prever situaciones para pasar en limpio y organizar la información relevada, por ejemplo, la elaboración de un cuadro comparativo entre los juegos y juguetes de chicas y chicos, y de las personas mayores (escritura a través de la o el docente o por sí mismas o mismos); si se organizan grupos pequeños, es posible intercambiar ideas sobre los juegos que más les gustan para poder hacer el registro de sus preferencias (escritura a través de la o el docente o por sí mismas o mismos), la confección de un gráfico de barras para conocer cuáles son los juegos preferidos de la sala.

También resulta importante, en situaciones en las cuales cobre sentido, incorporar propuestas donde los números sean parte y aporten alguna información, como por ejemplo, en listas, registros, fechas, calendarios, etc.

Para finalizar, es posible escribir algunas conclusiones referidas a los cambios y permanencias en los juegos y juguetes de abuelas y abuelos cuando eran pequeños y los del presente (toma de notas a través de la o el docente o por sí mismas o mismos en pequeños grupos).

Otras opciones:

  • Elaboración de un fascículo de los juegos y juguetes indagados.
  • Planificación y realización de una jornada de juegos con abuelas y abuelos, etc., que posibilita diversas situaciones para la preparación. Por ejemplo, la escritura por dictado de las invitaciones.

Participación de las familias y comunidades

Esta propuesta abre la posibilidad de participación de las familias y la comunidad en:

  • La circulación domiciliaria de una agenda viajera donde las familias registren anécdotas, experiencias referidas a los juegos en los que participaban en la infancia. También se puede proponer que mencionen algunas canciones, versos o dichos que acompañaban esos juegos.
  • Circulación de una carpeta viajera con instrucciones de juegos del pasado que en la actualidad ya no se juegan.
  • Organizar una jornada de juego en la plaza o en el patio del jardín, junto con la escuela primaria y para toda la comunidad. Se pueden realizar distintas estaciones de juegos con información sobre lo aprendido.
  • Publicar varias carteleras (a medida que avanza el recorrido del taller) en el patio o en la puerta del jardín para compartir el trabajo realizado.

Los juegos de los pueblos originarios

Otra propuesta que puede desarrollarse en los talleres es la indagación en los juegos y juguetes de los pueblos originarios. Muchos de los juegos que conocemos, y que aún se juegan, han sobrevivido por varios siglos y provienen de las culturas indígenas. A algunas niñas y algunos niños estas propuestas les permitirán acercarse a formas de vida diferentes de las suyas. Para otras y otros, será una manera de reconocerse o también de enriquecer sus conocimientos sobre las propias historias y tradiciones. En ambos casos, se trata de que alumnas y alumnos comiencen a conocer y valorar parte de nuestro patrimonio cultural, puesto que los juegos y los juguetes constituyen bienes patrimoniales que conforman nuestras identidades.

Conocer los juegos que forman parte de las tradiciones de algunos pueblos indígenas ‒cómo son esos juegos, cómo se jugaban en el pasado y cómo en el presente, cómo se fabrican los elementos que requiere dicho juego‒ favorece que las niñas y los niños indaguen parte de la complejidad que constituyen dichas culturas.

Por último, y muy especialmente, apostamos a que reconocer la riqueza de las tradiciones lúdicas que integramos y de las que formamos parte permita enriquecer las posibilidades de juego de las infancias, aprendiendo nuevos juegos o variantes de juegos mapuches, mbyá-guaraníes y qom que ya conocían. Este planteo subraya la idea de que niñas y niños de distintas comunidades pueden jugar a juegos diferentes, pero todas y todos tienen derecho a jugar (DGCyE, DPEI, 2022). 

Durante el desarrollo de esta propuesta, la o el docente tiene la oportunidad de iniciar a niñas y niños en las prácticas de lectura, escritura y oralidad que se ponen en relieve cuando buscan y seleccionan información, cuando la profundizan, la reorganizan y la comunican de diversas maneras.

Situaciones de enseñanza

Indagar sobre los juegos de los pueblos originarios es una “ventana” para acercarse a sus formas de vida: dónde viven, qué actividades realizan, cuáles son las prácticas culturales que conservan, etcétera. Un criterio para elegir qué juegos abordar y de cuál comunidad es revisar la disponibilidad de fuentes (imágenes, textos informativos, objetos, etc.). Siempre que sea posible, es aconsejable tomar contacto con fuentes orales, puesto que constituyen un modo privilegiado de transmisión.

Alumnas y alumnos podrán obtener algunas informaciones a través de la observación de fotos, orientada por la guía de preguntas. Sin embargo, ciertos datos no se recogen de la observación directa y, por lo tanto, requieren de información que aportan la voz docente y textos breves y sencillos. Asimismo, se propone la observación de documentales. Si bien este tipo de filmaciones no están pensadas para el público infantil, seleccionamos algunos fragmentos que permiten poner la mirada sobre las temáticas que se van a indagar.

Además, es necesario prever instancias para organizar, sistematizar y comunicar lo indagado, por ejemplo, a través de carteleras o producciones audiovisuales, como un modo de compartir lo aprendido con otras salas, las familias y la comunidad.

Durante el desarrollo de esta propuesta, la o el docente tiene la oportunidad de iniciar a niñas y niños en las prácticas de lectura, escritura y oralidad que se ponen en relieve cuando buscan y seleccionan información, cuando la profundizan, la reorganizan y la comunican de diversas maneras.

Los juegos mbyá: el mangá guaraní

Pelota pequeña hecha con chalas de choclo.

Pelota utilizada para jugar al mangá en comunidades de la Reserva Yaboti, Misiones.
Archivo personal Noelia Enriz.

Mangá

El mangá es un juego reconocido como parte de la tradición mbyá-guaraní. Es practicado tanto por adultos como por niñas y niños, y para jugar se utiliza una pelota hecha con chalas de choclos, que a veces también está provista de plumas. El objetivo del juego es mantener la pelota en el aire el mayor tiempo posible y que no toque el suelo. La denominación mangá puede provenir de mangavsý, una especie de goma que se extrae del árbol llamado mangaý, con el que se hace la pelota (Enriz, 2012).

Según las personas mayores el mangá "es un juego que todos conocen”. Además, como muchos otros juegos de las y los mbyá, no es competitivo: en él nadie gana ni pierde.

En el documental La voz de los sin voz - Mbya Guaraní (Cancillería Argentina, 2014), en el minuto 44, se observa cómo fabrican la pelota con la chala del maíz y cómo juegan.

Niños jugando en el césped sosteniendo un bastón de madera con punta curva.

El palín, juego ancestral Mapuche. Imagen del Ministerio de Cultura de Chile.

Palín mapuche

Palín mapuche o la chueca, así llamado por los españoles, es uno de los juegos más comunes entre las comunidades pehuenches, mapuches y tehuelches. En sus orígenes, dos equipos se enfrentaban usando una especie de bastón largo con punta curva en el extremo inferior (wiño) y con una pelota (pali) de madera o de pasto cubierta por cuero. El objetivo era llevar la pelota a la meta del equipo contrario. 

En los extremos de la cancha, se marcaban las metas, amontonando ramas y gajos de arbustos. Para protegerse las piernas, utilizaban varillas de ramas unidas prolijamente por un hilo. Se quitaban toda prenda de ropa que pudiera molestar la libertad de movimientos. Algunos se cubrían la cabeza con una red de lana colorada o con cuentas de vidrio, otros ceñían su frente con una franja roja, en la que colocaban plumas blancas o de color púrpura. Los jugadores se preparaban para el encuentro. Se pintaban el rostro de rojo y negro. Como para ganar se tenía que llegar a 4 goles, estos partidos a veces eran larguísimos, incluso podían durar hasta dos días (Serulnicoff y otro, 2006).

Tal como relata Lucas Quintupuray (Lonko del LofKintupuray), antiguamente, cuando una comunidad visitaba a otra, jugaban al palín para conocerse. Solamente jugaban los hombres. Se designaban 10 jugadores por equipo y a cada uno se le designaba a un contrincante. La finalidad del juego no era derrotar al oponente, sino conocerse, cuidarse y armar lazos. Por eso, primero se presentaban, se decían sus nombres y cómo eran sus familias. Una vez que terminaba el palín, esa persona se encargaba de que su contrincante en el juego tuviera todo lo necesario en su visita. Ese era el propósito: hacerse amigos.

Otra forma de jugar era para tomar decisiones: cuando no se ponían de acuerdo sobre un tema, valía la decisión del grupo que ganaba. También se lo practicaba, y aún se lo practica, como entrenamiento físico. Actualmente, el juego del palín sigue siendo una forma de diversión para niñas, niños, mujeres y varones. Los miembros de la comunidad mapuche lo juegan, por ejemplo, cuando finalizan sus ceremonias. “Los juegos nos ayudan a armar lazos con otras comunidades y con la sociedad no mapuche” (Relato de Lucas Quintupuray, Lonko del LofKintupuray, 2020).

Juegos y juguetes de niñas y niños qom

Los miembros del pueblo qom del oeste de Formosa, para jugar al chajá (que es un ave grande que se encuentra, sobre todo, en la costa del río) eligen a una persona para que se acueste en el piso e imite al chajá, haciéndose la dormida. Las otras y los otros participantes del juego hacen una ronda alrededor y cantan varias veces la frase: Tahaqqa’a ’auoche [Chajá dormite]. Luego, cantan varias veces Tahaqqadatom [Que despierte el chajá], cada vez más rápido y fuerte hasta que el chajá se despierta. Así, juntando las dos manos como si fuese un pico y caminando y agachado en cuclillas, el chajá empieza a perseguir a las niñas y los niños de la ronda para picotearlos. La niña o el niño que es picoteado se convierte en chajá y el juego comienza una vez más.

Si el chajá no puede picotear a nadie, las chicas y los chicos vuelven a cantarle Tahaqqa’a ’auoche hasta que se duerma otra vez. Dicen que este canto fue creado por un anciano con solo escuchar las bandadas de chajá en las lagunas para que, entonces, puedan jugar.

Durante el juego, la ronda no se desarma; así, ese chajá que está agachado puede picotear a los que están parados. Cabe destacar que para imitar al chajá y correr agachadas o agachados hay que tener bastante resistencia en las piernas, por lo cual practicar ese juego permite entrenar esa fuerza o capacidad (Citro, 2016).

Por otra parte, la comunidad qom continúan también haciendo sus propios juguetes. Así, por ejemplo, junto con los juguetes de plástico que personas adultas compran en el pueblo, conviven las muñecas y muñecos de barro que niñas y niños modelan con arcilla.

Durante mucho tiempo, personas adultas eran los que hacían los muñecos de barro para las y los más chicas y chicos Los secaban al sol, los cocían y los guardaban después. Se han hecho también animalitos, como osos hormigueros, pajaritos, ñandúes, chajás y muchos otros. Asimismo, hacían muñecas de trapo y las llamaban cocote. Otros juguetes eran los arcos y flechas que, en algunos lugares, las familias fabrican hasta hoy para sus hijas e hijos.

Otros juegos que se mantienen a lo largo de generaciones entre algunos miembros del pueblo qom del noroeste de Formosa son los juegos de hilo, donde se recrean formas de animales o partes de sus cuerpos, como por ejemplo, pez, pájaro, culito de gallina; o de los astros, como la estrella y la luna. Parte del juego consiste en descubrir a qué animal u objeto se asemejan. Este juego es practicado por las niñas a la hora de la siesta (Citro, 2016).

Referencias bibliográficas

Citro, S. (coord.) (2016). Memorias, músicas, danzas y juegos de los Qom de Formosa. Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. 

Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires (DGCyE), Dirección Provincial de Educación Inicial (DPEI) (3 de octubre de 2022). El Día del respeto a la diversidad cultural y el reconocimiento de prácticas culturales que conforman nuestras identidades: Propuestas para conocer más acerca del pueblo mbyá guaraní en el presente y los juegos mapuches, mbyá-guaraníes y qom.

Enriz, N. (2012). Ceremonias lúdicas mbyá guaraní. Maguaré, volumen 26, N.º 2. 

Serulnicoff, A. con la colaboración de Garbarino, P. (2006). Cuadernos para el aula: Juegos y juguetes. Ministerio de Educación de la Nación.

Bibliografía complementaria 

Barreiro, H. y Maine, M. (2005). Mantantirulirulá: Juegos y canciones de ayer. Biblos.

Di Biase, A. (2016). Guaraníes en José C. Paz: Un acercamiento a las problemáticas de una comunidad originaria en el conurbano bonaerense, Relaciones de la Sociedad Argentina de Antropología, tomo 41 (2). 

Dirección Nacional de Gestión Curricular y Formación Docente (2006). Juegos y Juguetes- Narración y biblioteca. Serie Cuadernos para el Aula. Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología.

Ministerio de Educación y Deportes de la Nación (2016). Indígenas en clave urbana intercultural en el Conurbano y La Plata. Fascículo 5 de la colección Pueblos indígenas en la Argentina: historias, culturas, lenguas y educación. 

Museo del juguete de San Isidro.

Museo Pedagógico y del Niño de Castilla La Mancha.

Palermo, M. y Boixadós, R. (2010). Los guaraníes, colección La Otra Historia: Los pueblos originarios. A-Z editora.

Pelegrín, A. (2008). Cada cual atiende su juego de tradición oral y literatura. Biblioteca virtual universal.

Pelegrinelli, D. (2010). Diccionario de juguetes argentinos: Infancia, industria y educación 1880-1965. El juguete ilustrado editor.

Este documento fue generado de manera automática. Para una mejor experiencia ingresar a Continuemos Estudiando.