Punto de partida: enseñar y cuidar desde el inicio de las trayectorias escolares
Incorporar a niñas y niños de un año al jardín, exige planificar propuestas que atiendan sus necesidades específicas y las comunes a las distintas edades de la institución.
Creado: 15 mayo, 2026 | Actualizado: 21 de mayo, 2026
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En el marco de la Experiencia Educativa “Formatos escolares diversos: escenarios de enseñanza” los jardines abren sus puertas; las y los docentes abren sus brazos para recibir, abrazar y cobijar a estas infancias que se suman. Este es un acto pedagógico trascendental de educación y cuidado. Pero también es un acto político, ya que ubica a las infancias más pequeñas en un espacio de oportunidad, de ampliación de derechos y de mirada atenta, otorgándoles un lugar social y culturalmente relevante.
La organización privilegiada de la enseñanza en el Nivel Inicial son las actividades simultáneas -como la multipropuesta y el juego en sectores- que se vienen desarrollando desde hace tiempo. Estas formas de agrupamientos ofrecen la posibilidad de elegir, ingresar y cambiar entre las actividades respetando tiempos personales, gustos e intereses; aspectos especialmente relevantes en el período de inicio.
Enseñar a niñas pequeñas y a niños pequeños implica modos particulares de abordar las prácticas docentes. Este proceso educativo se desarrolla transmitiendo herencia cultural y, al mismo tiempo, construyendo confianza y autonomía en las actividades cotidianas, como parte del desarrollo personal y social.