Escuelas que alojan, diversidades que se visibilizan

Propuesta para abordar en las aulas el 17 de mayo, Día Internacional contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género, mediante la reflexión sobre las diversidades y la promoción de entornos respetuosos e inclusivos.

Creado: 14 mayo, 2026 | Actualizado: 15 de mayo, 2026

El 17 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género, en consonancia con la fecha en que, en 1990, la Organización Mundial de la Salud eliminó la homosexualidad de su clasificación de enfermedades mentales. Si bien aún es necesario continuar avanzando en la despatologización de la diversidad sexo-genérica, este hito marcó un punto de inflexión en su reconocimiento y en el compromiso público por erradicar toda forma de discriminación, tal como lo establece la Ley 14522, sancionada en la provincia de Buenos Aires en 2013. 

La fecha también es conocida a nivel mundial como el Día Internacional contra la Homofobia, la Lesbofobia, la Transfobia y la Bifobia. No obstante, es importante señalar que, aunque estas categorías se utilizan para nombrar el odio o rechazo hacia personas y colectivos de la diversidad sexo-genérica, remiten a la idea de “fobia”, es decir, a un trastorno de salud de índole psicológica. Este enfoque puede invisibilizar el carácter social, cultural e histórico de las violencias, que se expresan en prácticas discriminatorias muchas veces naturalizadas y que son aprendidas y reproducidas en distintos contextos. 

Desde una perspectiva pedagógica, abordar esta efeméride implica trascender una mirada meramente conmemorativa para convertirla en una instancia de enseñanza situada, crítica y comprometida con la construcción de ciudadanía. En este sentido, resulta fundamental problematizar el uso de términos como “homofobia”, “lesbofobia”, “transfobia” o “bifobia”, en tanto pueden diluir la responsabilidad de quienes ejercen estas violencias y limitar las posibilidades de reflexión sobre sus causas estructurales. Comprenderlas como prácticas sociales permite, en cambio, habilitar espacios de análisis, cuestionamiento y transformación. 

La escuela, como espacio privilegiado de socialización, tiene la responsabilidad de generar condiciones para el ejercicio pleno de los derechos humanos. En este marco, la Educación Sexual Integral (ESI) se presenta como una política educativa clave para promover el respeto por la diversidad, la equidad de género y el reconocimiento de todas las identidades. Uno de sus ejes centrales —respetar la diversidad— invita a valorar positivamente y celebrar las múltiples formas de ser, sentir, pensar y vincularse, entendiendo estas diferencias como una riqueza que fortalece la vida democrática. 

Abordar el 17 de mayo en el ámbito escolar implica reconocer a la escuela como un espacio clave en la construcción de subjetividades, vínculos y sentidos en torno a la diversidad. Desde esta perspectiva, la efeméride constituye una oportunidad para problematizar aquellas prácticas discriminatorias que, muchas veces de forma naturalizada, atraviesan la vida cotidiana y se expresan en modos de nombrar, de vincularse y de habitar los espacios comunes.

Lejos de entender estas situaciones como hechos aislados o individuales, resulta fundamental inscribirlas en su dimensión social, cultural e histórica, habilitando instancias de reflexión que permitan desarmar sentidos arraigados y promover miradas más inclusivas. La Educación Sexual Integral se configura, en esta oportunidad, como una herramienta central para acompañar estos procesos, en tanto promueve el respeto por la diversidad, el reconocimiento de todas las identidades y la construcción de vínculos basados en el cuidado. 

Pensar la escuela como un espacio que aloja la diversidad supone, entonces, no sólo trabajar sobre los discursos, sino también sobre las prácticas y los modos en que se configuran los distintos espacios institucionales. ¿Quiénes se sienten parte? ¿Quiénes quedan por fuera? ¿Qué mensajes —explícitos o implícitos— circulan en las aulas, los pasillos, los patios? Estas preguntas permiten visibilizar que los entornos escolares no son neutros, sino que transmiten valores, habilitan o restringen posibilidades e inciden en el modo en que cada estudiante puede habitar la escuela. 

En este sentido, se propone avanzar desde la reflexión hacia la acción, generando oportunidades para que las y los estudiantes no sólo analicen situaciones de discriminación, sino que también se constituyan como protagonistas en la construcción de una escuela más justa, donde todas las personas puedan sentirse reconocidas, alojadas y cuidadas. De este modo, la efeméride se transforma en una instancia de enseñanza situada que articula el análisis crítico con la intervención concreta, fortaleciendo la convivencia democrática y el ejercicio de los derechos. 

Propósito general 

Fomentar la reflexión en relación a las violencias y prácticas discriminatorias naturalizadas socialmente que tienen lugar, entre distintos ámbitos, en la escuela; promoviendo el respeto por la diversidad y el reconocimiento de todas las identidades y entendiendo las diferencias como punto de partida. 

Objetivos 

  • Promover el reconocimiento de la diversidad en las formas de ser, sentir y vincularse, fortaleciendo el respeto y el buen trato.
  • Reconocer y analizar las prácticas discriminatorias vinculadas a la orientación sexual y/o identidad de género en la vida cotidiana, comprendiendo su carácter social e histórico. 
  • Favorecer el desarrollo de actitudes de respeto, cuidado y valoración hacia la diversidad, entendiendo las diferencias como un aspecto constitutivo y enriquecedor de la vida en comunidad.
  • Promover el reconocimiento de la escuela como un espacio que debe garantizar la inclusión, el respeto y el ejercicio pleno de los derechos de todas las personas. 

Desarrollo de la propuesta

Se recomiendan a continuación, para cada nivel educativo, algunos recursos audiovisuales, así como también una selección de títulos que forman parte de la colección "ESI en las escuelas bonaerenses. Más derechos en las aulas” (disponibles en las bibliotecas de las instituciones educativas de la Provincia). 

Los materiales seleccionados constituyen buenas puertas de entrada para el abordaje de la temática relacionada con la efeméride, en tanto posibilitan la identificación con la situación y/o con algunos personajes o algunas personas que aparecen, invitan al intercambio de opiniones y sentimientos, promueven la formulación de preguntas y la reflexión ante situaciones de la vida cotidiana. 

Se sugiere, en primer lugar, elegir alguno de los audiovisuales o títulos sugeridos, propiciando un momento de visualización, escucha, lectura colectiva. La actividad podrá ser propuesta y coordinada en el marco del trabajo conjunto entre docentes (a cargo de grupo/área/asignatura, a cargo de biblioteca, integrantes de los Equipos de Orientación Escolar u otras actividades). 

En segundo lugar, se invita a realizar alguna/s de la/s actividades presentes en las guías que acompañan los recursos sugeridos. En este punto, será importante focalizar principalmente en aquellas propuestas que aborden cuestiones vinculadas con las formas de tratarnos y el desarrollo de prácticas, acciones, actitudes que promuevan la prevención y erradicación de toda forma de discriminación. 

Actividades por nivel educativo 

Nivel Inicial 

Materiales sugeridos: 

Nivel Primario (primer ciclo) 

Materiales sugeridos: 

Nivel Primario (Segundo ciclo) 

Materiales sugeridos: 

Nivel Secundario 

Materiales sugeridos: 

A modo de cierre 

Como instancia final, se propone el desarrollo de una intervención colectiva en los distintos espacios de la escuela que permita recuperar, visibilizar y poner en práctica los aprendizajes construidos a lo largo de la propuesta. 

La actividad invita a que las y los estudiantes, de acuerdo a sus posibilidades y edades, puedan reflexionar y producir en torno a algunas preguntas orientadoras: ¿cómo sería una escuela en la que todas las personas se sientan parte?, ¿qué aspectos de la vida escolar cotidiana favorecen el respeto y el cuidado de todas y todos?, ¿qué situaciones sería necesario transformar?, ¿cómo podemos intervenir para que nuestros espacios sean más inclusivos y acogedores? 

Como primer momento, se propone la realización de un mapeo de la escuela, identificando los distintos espacios que la conforman (aulas, pasillos, patios, baños, entrada, biblioteca, entre otros) y analizando qué sucede en cada uno de ellos: cómo se habitan, qué vínculos se construyen, qué situaciones generan bienestar y cuáles podrían resultar incómodas o excluyentes. Este ejercicio permitirá reconocer que los espacios no son neutros, sino que se construyen a partir de las prácticas y los mensajes que allí circulan. 

A partir de este análisis, se invita a pensar colectivamente qué transformaciones serían necesarias para que todos los espacios resulten más habitables, respetuosos y cuidadosos para todas las personas. 

Como instancia de producción, se propone la elaboración de carteles, afiches, murales u otras intervenciones gráficas y artísticas destinadas a los distintos sectores de la institución. Estas producciones podrán incluir mensajes, frases o fragmentos de los recursos trabajados en la instancia previa, imágenes o acuerdos que promuevan el buen trato, el respeto por la diversidad y el cuidado entre compañeras y compañeros, contribuyendo a generar entornos más inclusivos. 

La propuesta podrá adoptar distintos formatos y adecuarse a los intereses y edades de las y los estudiantes, así como articularse con otras y otros docentes, asignaturas o proyectos en desarrollo, promoviendo también la participación activa de la comunidad educativa y fortaleciendo la construcción colectiva de una convivencia más respetuosa, inclusiva y democrática. 

Bibliografía y recursos

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